Domingo de Resurrección: bona Pasqua, dolços!

¡Alegría! ¡Ya no hay muerte!

Blaise Pascal nació en Clermont, Francia, en 1623. Su vida duró 39 años. Jamás fue al colegio ni tuvo otro maestro que su padre. Però el nano era un fenòmen, y a los 16 años escribió un Tratado de las secciones cónicas, a los 18 inventó la calculadora, después escribió tratados sobre los líquidos, triángulos, masas y asuntos de ciencias donde demostró una capacidad racional fuera de lo común. Se’n recorda del teorema de Pascal? Sí, és d’ell.

Una nit, quan tenia 31 anys, en Pascal es va convertir, escribió su experiencia religiosa y la llevó cosida a su ropa el resto de sus días. Muy parecido a lo que le pasó al español que canta la canción del vídeo. Desde entonces tuvo claro que esas cosas de ciencia que hoy nos deslumbran con sus aplicaciones técnicas no tenían en realidad gran importancia:

«No me importa no profundizar en la hipótesis de Copérnico, pero toda la vida me importará saber si el alma es mortal o inmortal».

¿Y cómo lo podemos saber? El geni científic d’en Blas ho tenia clar:

«Para los que desean ver a Dios hay suficiente luz, y suficiente oscuridad para los que no quieren verlo. (…) La fe dice lo que los sentidos no dicen, pero no lo contrario de lo que ellos ven: está por encima, y no en contra. ¿Qué argumento demuestra que no se puede resucitar? ¿Es más difícil nacer o resucitar, que exista lo que nunca ha existido o que lo que ha existido siga existiendo? ¿Es más difícil empezar a ser que volver a ser? La costumbre nos presenta lo uno fácil, y la falta de costumbre hace lo otro imposible. Vulgar forma de juzgar».

Un razonamiento a tener en cuenta, viniendo de un maestro de matemáticas.

Hoy los mundanos nos ocultan la muerte, y los ideólogos nos la escamotean para controlarnos mientras nos suministran estercoleros vacíos para revolcarnos como sucedáneos de paraíso: nacionalismo, asamblearismo, comunismo, capitalismo, ecologismo, ideología de género, consumismo, liberalismo i lo que ens porti la moda demà. Totes les ideologies que divinitzen la comunitat ens han amagat la mort, dient-nos que en realitat no morim si nos sometemos al colectivo: lanació, la clase, la especie, el sexo o el mundo. Así lo explicaban el nacionalista Espar Ticó («personalizar al individuo a través del grupo») y todavía mejor el fanático expresidentet de la Gene Quim racisTorra (Fuera del eje nacional no hay vida“)El comunista Michel Verret deia algo semblant: «hay que pensar en la muerte a nivel de especie. Mi fin, escándalo absurdo a nivel del individuo, adquiere su sentido a nivel de la especie. Yo envejezco y muero, pero la humanidad goza de una terna juventud».

Pues nada, inmortalícense unos en la clase, en la madretierra, en el sexo o en lanació, que nosaltres farem servir la raó y seguiremos a Pascal.

Sí, vamos a morir. Y el matemático nos dice que no tenemos más remedio que apostar. Si apostamos por la existencia de Dios y ganamos, ganamos todo; si perdemos, no perdemos nada. Por eso dice Pascal que «sólo hay dos clases de personas razonables: las que sirven a Dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no lo conocen».

Nosaltres no hi dubtem. No seguimos a políticos ni ideólogos, sino a un carpintero que pasó haciendo el bien y salió de la tumba. ¡Alegría, dolços! ¡A cantar y bailar, que hoy Cristo en verdad ha resucitado y ya no hay muerte!

¡Viva! ¡Ya no hay muerte! Visca! ¡Viva la vida!

Bona Pasqua de Resurrecció a tots!

Dolça i joiosa Catalunya…



Categories: Alma

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3 comentarios

  1. Esconder la muerte -no se muere nadie, excepto la rara noticia en el telediario de un accidente de tráfico- parece ser producto de un plan, junto con el marxismo sexual.

    Y en esto hemos colaborado todos.

    Unos por pudor, otros por dolor, otros por no molestar, otros por política (tanatorios ), otros por comodidad. otros por lo que sea. En esto los sacerdotes, como en tantas cosas relativas a la fe, tienen mucha culpa.

    Tampoco guardamos el luto.

    Sin embargo la muerte es una realidad y es lo único que da sentido a la vida.

    A la vida y a lo que hacemos con la vida.

    ¿Quién está detrás de esto?
    ¿Quién no quiere que tengamos presente que vamos a morir?
    ¿para qué ?

    Después de vivir esta locura del coronavirus, con las muertes, el confinamiento, la pérdida de empleo… , tenemos la oportunidad de repensar nuestros objetivos. Todos.

    y la muerte y lo que viene detrás es lo primero; nuestra relación con nosotros mismos y con las personas que nos importan es lo segundo.

    Sí; si incluso si Dios no existiese habría que inventarlo.

    De modo que, demos a la política el valor que tiene, que es mínimo, no perdamos de vista los impuestos que nos hacen pagar y cómo los malgastan y al Tonto del Bote-Ivan Redondo…

    ¡que le vote chapote!

    (si los sacerdotes, especialmente los «acompañantes» lgbt, pachamameros y s.j., no quieren cumplir con su officium, habrá que hacerlo de otra manera. Con latinajos y todo.

    Eso sí, con mucho «discernimiento».

  2. Hoy los que intentamos ser buenos cristianos, tenemos motivos para celebrar, pedir perdón y perdonar a todos nuestros hermanos.
    Feliz día de Pascua.
    Bello video.

  3. ¡Feliz Domingo de Gloria para todos! 💖🌸☀️

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