¿Madrileñizar España? Mejor que no.

Los nacionalistas quieren hacer en Cataluña lo que ven en Madrid.

rahola marianne

-“Ratrola, quin goig fas vestida de Marianne. Però no ensenyis el pit, eh? Pum Pum!” – “Gràcies Curro Junqueras. Vive la République!. Farem de Catalunya una França petitona”

El gran engaño de la política moderna es presentar como opciones extremas y enemigos irreconciliables a ideologías que presentan idénticos planteamientos y cuyo enfrentamiento es más de matiz que de fondo.

El sano instinto popular hace intuir al votante que las crisis que vivimos -de las que la económica es sólo una, derivada y secundaria- exigen un cambio de planteamiento, que algo fundamental falla en el sistema mismo. Pero, enfrentado a la abrumadora propaganda del pensamiento único, se ve casi forzado a concluir que las opciones que puede escoger son sólo aquellas que se basan precisamente en la “idea madre” que nos ha traído inexorablemente al borde del abismo en que nos hallamos.

Así, en el conflicto nacionalista y bajo la apariencia de tres posturas radicalmente enfrentadas, el PP, el PSOE, los nacionalistas y, ahora, el recién creado Vox, parece que parten del mismo error y, por tanto, defienden idénticos principios cambiando solo las etiquetas, a saber: el concepto jacobino centralista de nación. Se trata, como en el liberalismo, de explicar el cómo evitando cuidadosamente el qué.

Para PP y PSOE, y su “patriotismo constitucional” -que viene a ser como si el amor conyugal se basara en una hipoteca compartida- la base del patriotismo parece ser el texto legal de 1978, pergeñado por un puñado de políticos con un sinfín de apaños, componendas y condicionamientos del momento. La Constitución sería lo que nos hace españoles, siendo las comunidades autónomas una solución administrativa a la pregunta de quién decide qué. En parte por eso hemos llegado a esta situación.

Los nacionalistas, por su parte, no sólo no disputan en absoluto este modelo, sino que quieren aplicarlo de modo exagerado, en un centralismo aún más exacerbado, a su propia comunidad. Cataluña, para ellos, sigue siendo un ente vacío, sin sangre ni alma ni verdadera continuidad histórica, una etiqueta sobre la que construir un nuevo poder idéntico al que sustituyen.

Por último, Vox apuesta por romper la baraja autonómica. El suyo es un patriotismo que se nutre de estadísticas de despilfarro autonómico y disparates nacionalistas, pero que, a pesar de pulsar todos los “botones emocionales” del viejo nacionalismo jacobino español, no ofrece otra solución que una negativa, algo que recuerda demasiado al ‘madrileñizar España’ calcado del modelo francés.

Pero España no es un conjunto vacío, algo que da igual de qué se llene con tal de mantener el nombre; lo mismo es aplicable a Cataluña o el País Vasco. España tiene sustancia, tiene carne, tiene historia. Y España es plural, no en una frase vacía y poco comprometida que se refiera vagamente a lenguas o bailes y gastronomía, sino como base de su mismo ser histórico.

Hoy las ideologías reinantes ofrecen al catalán o al vasco una elección trágica, inhumana. Debe elegir entre diluir su catalanidad en un vago patriotismo español que solo se nutre de símbolos sin referencia y cifras de PIB, o lanzarse en brazos de los caciques locales, con su historia inventada y su catalanidad negativa, definida casi exclusivamente por la negación de lo español.

Nadie les ha dicho que sólo siendo muy catalán puede ser español.

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Categories: Huid del nacionalismo, Pensando bien

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7 comentarios

  1. Hay un partido que dice que Catalunya es una España más, que no se basa en la Constitución jacobina, que esta implantado en la Catalunya profunda y que sus jovenes militantes defienden su catalanidad y su amor a la Patria, que lucha día a día en pueblos y ciudades del interior. Se basan en la historia, en el concepto de Patria auténtico, en que en España ha de servir de algo ser español frente a los extrangeros que gozan de privilegios y ayudas por delante de los autóctonos.

    Se llama PxC pero no interesa pues su catalanidad incomoda a centralistas y su patriotismo a separatistas. no os preocupeis Vox o C’, PP o PSC nosotros solos segueremos en la lucha mientras vosotros y vuestras asociaciones viven la mar de bien. No os tendriais que preocupar pues no somos políticos, o mejor dicho si os tendriais que preocupar pues somos soldados-políticos.

    Nosaltres sols remprendem el combat per Déu, la Pàtria i els Furs i les llibertats de Catalunya.
    Pel nostre poble, per les nostres ètnies, per la nostra cultura

    Visca PxC i que Visquin Les Espanyes.

  2. Hay cosas que se deben decidir en Bruselas, otras en Madrid , otras en las autonomías y otras en los ayuntamientos. La función financiera jamás se debe descentralizar y según las áreas de responsabilidad la descentralización será una. Por eso hablo que las propuestas han de ser de especialistas , pero su realización ( cuando y cómo ) es lo que deben hacer los políticos .

  3. partimos de un concepto excluyente, la independencia de los territorios, todo lo que conlleva, sabido, explicado, comentado y debatido hasta la extenuación.
    lo verdaderamente importante es la independencia del individuo, formado, informado, con espíritu constructivo, solidario e inclusivo.
    este individuo, ciudadano, YA ES INDEPENDIENTE, viva o resida en el territorio que sea.
    un catalán, o cualquier otro, que vive en una comunidad autónoma española, con estos cimientos y si además tiene conciencia de especie, independiente de su raza, credo o religión, ya disfruta de su derecho de independencia, en España, conchinchina o Cataluña.

  4. Es una cuestión de libertad. El independentismo en Cataluña es un atropello contra la libertad individual del ciudadano catalán o de cualquier otro territorio, que no desea la independencia cateta que se le está imponiendo Las discusiones lingüísticas, culturales, la deseabilidad del nacionalismo o su viabilidad económica, no dejan de ser secundarias si no superfluas. El problema del independentismo no es Madrid ni el resto de España; el problema es el propio ciudadano catalán. Saben que el independentismo pasa por una imposición autoritaria y eso hay que enmascararlo para no afear una pulcra apariencia progresista. Esto lo tienen claro quienes quieren imponer sus dictados mediante gobiernos totalitarios, y es por eso que al secesionismo le interesa hacer de este problema algo regional (cosa que están por desgracia consiguiendo) sin darnos cuenta que es una manera de establecer hechos consumados y de que ese nacionalismo afecta a cada ciudadano español. Es por eso también que le interese buscar un enemigo externo que por su maldad justifique cierto estado de excepción del régimen, intentando de esta manera hacernos ver al resto de los españoles que el que Cataluña sea independiente o no, no nos incumbe al resto de los españoles no catalanes.

  5. No es pot dir que una organització centralista sigui millor o pitjor que una descentralitzadora. Si fos tant senzill no hi haurien dubtes. El que cal per a un bon funcionament d l’Estat és garantir el bon fucionament dels serveis bàsics, és a dir: educació, sanitat, comunicacions, justicicia, divisió de poders, transparencia i control ciutadà. Obviament s’ha de aconsseguir una unificación de les grans pàutes, cap a on es camina, quines son les àreas d’influència internacionals que s’han de primar. Per això cal que funcioni la democracia, el repartiment i la recaptació d’impostos… La idea principal és que lEstat és un marc on es pot realitzar la persona gràcies a l’aportacio, la col.laboración i l’organització del conjunt, pero que el funcionament es garanteix a través de la fiscalitzación de tots sobre tots, també de la penalització de les actuacions i conductes contraries a allò que es considera bé comú. Es tracta de fer una organització entre iguals, on la vida privada no té perqué respondre a pàutes de creences religioses o sentimentals comunes ni imposades.

  6. No es pot dir que una organiyzació centralista sigui millor o pitjor que una descentralitzadora. Si fos tant senzill no hi haurien dubtes. El que cal per a un bon funcionament d l’Estat és garantir el bon fucionament dels serveis bàsics, és a dir: educació, sanitat, comunicacions, justicicia, divisió de poders, transparencia i control ciutadà. Obviament s’ha de aconsseguir una unificación de les grans pàutes, cap a on es camina, quines son les àreas d’influència internacionals que s’han de primar. Per això cal que funcioni la democracia, el repartiment i la recaptació d’impostos… La idea principal és que lEstat és un marc on es pot realitzar la persona gràcies a l’aportacio, la col.laboración i l’organització del conjunt, pero que el funcionament es garanteix a través de la fiscalitzación de tots sobre tots, també de la penalització de les actuacions i conductes contraries a allò que es considera bé comú. Es tracta de fer una organització entre iguals, on la vida privada no té perqué respondre a pàutes de creences religioses o sentimentals comunes ni imposades.

  7. En origen Madrid fue la capital de las Españas , de la misma forma que Valladolid y Zaragoza fueron la capital del reino castellano leones y del reino Cataño aragonés. La descentralización del Estado es un problema organizativo (técnico) y son los técnicos los que deben proponer lo que se tiene que hacer y los políticos como y cuándo hacerlo . Si los técnicos hacen de políticos y los políticos quieren de técnicos , ¡ estamos listos!. Los territorios y sus banderas fueron útiles a la humanidad en su día , hoy pueden ser una rémora si le concedemos el mismo o más protagonismo que a los ciudadanos.

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