Només a Lanació adoraràs, i només a Lallengua donaràs culte.

En Carles Puigdemont es el causante principal de la major ensulsiada de Catalunya des de la guerra civil: el golpe de estado que él culminó provocó enfrentamiento, divisiones familiares y sociales, la mayor huida de empresas de la historia de Cataluña, y la dilapidación del prestigio de los catalanes que nos ganaron nuestros abuelos.
El Motxo va fugir d’amagatotis al maletero del cotxe i viu com un patxà a Waterloo, amb tot pagat. Su familia apoyó y luchó junto a Franco durante la guerra, pero se contagiaron de nacionalismo y les pasó lo que a tantas familias en Cataluña: se hicieron católicos por el nacionalismo, luego nacionalistas por el catolicismo, y luegonacionalistas a secas, canviant l’adoració de Déu per la de Lanació i Lallengua. Com en Jordi Pujol, que passà de Crist i Catalunya a Convergència Democràtica de Catalunya. Después dedicaron sus esfuerzos a convertir a los catalanes a esta ideología inventada, catalizando la mayor paganización de Cataluña desde la época romana. No les importa Cataluña: les importa Lanació, la «Catalunya de paper» -que deia en Torras i Bages- que s’han inventat i els garanteix el poder.
Y eso, claro, hace perder el juicio y la visión de la realidad a sus fanáticos adeptos.
Mire lo que ha escrito Puigdemont a propósito de la visita de León XIV a Barcelona:
«Que se vean las esteladas y que se escuchen las voces y los pitos de protesta contra el renacimiento del catolicismo franquista, opresor de minorías y cómplice de crímenes contra la humanidad. El catalán es la lengua propia de Cataluña, sin la cual no se explica ni Gaudí ni la Sagrada Familia. (…) rascas un poco y el espíritu de la Inquisición Española aparece enseguida».
Como siempre, todo empieza por la invención de la historia. Puigdemont oculta que la Inquisició s’implantà per demanda popular a Catalunya (1249) molt abans que a Castella (1476). Olvida también que el catalán fray Juan Tomás Boixadors llegó a inquisidor general; i que fa 199 anys que la Catalunya profunda es va aixecar en armes en la Guerra dels Matiners per demanar el restabliment de la Inquisició. Ah, y oculta que la Inquisición fue el primer tribunal del mundo que prohibió la tortura. El historiador nacionalista Rovira y Virgili, admirado por Puigdemont, explicaba así esta miopía: ««en realitat, els hereus de 1714 són els carlins de la muntanya catalana. El nacionalisme català actual té una altra filiació: el corrent de les idees de la França revolucionària i del moviment romàntic». Vamos, que el nacionalismo de Puigdemont viene del extranjero y está muy desconectado de la historia catalana.
Però lo més important no és la ignorància del Motxo, sino su rabia. Es la hostilidad contra el catolicismo que no se arrodilla ante la Església Patriòtica que ens han volgut crear. Puigdemont, como todo nacionalista, exige la subordinación del cristianismo a Lallengua y Lanació. Lo importante para él no es lo que diga el Papa, sino en qué lengua lo diga; no es la Palabra de Dios, sino Lallengua de Catalunya. Ho vam veure a l’Alemanya nazi, lo vimos en la URSS, lo vemos en la China comunista y lo veremos allí donde no se permita otro culto que el de Lanació o Lestat.
Gracia a Dios los millones de catalanes que han mantenido la fe bajo los años nacionalistas no están por idoletes. Hablan la lengua que les da la gana, siguen a los sacerdotes que les predican la Palabra y no la Lengua, adoran a Dios y no a Lanació. Pasó lo mismo en tiempos de Jesucristo: unos judíos siguieron a Cristo, otros a Caifás, porque «conviene que uno muera para que se salve la nación».


Pues esto es sano e instructivo, porque nos muestra una vez más el corazón del nacionalismo. Será muy bueno que el Papa note la hostilidad nacionalista y el cariño catalán. A la histérica y neonazi llamada de la ANC, Motxo y compañía, algunos han contestado llamando a acoger al Santo Padre con cariño. Por nuestra parte no quedará.
Dolça i cristiana Catalunya…

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Huelga docente (que no «decente»), de profesores «lazis», para mañana, martes, 9 de junio, ante el papa. Y también una «mani» docente para el 14 de junio.
Ya de paso, que los niños empiecen ya sus vacaciones de verano. Total, mucha huelga «lazi» y poco impartir clases.
Me gustaría vivir en la Barcelona de la década de 1960:
Da cheque escolar a los padres y el asunto se acaba en el acto.
Ayuda el que haya estándares oficiales (examen único para todos, como en Gran Bretaña y Portugal) y que se sepa exactamente qué horas de trabajo tiene cada profesor a la semana, cuántos días de vacaciones al año y a qué edad se pueden jubilar.
Porque esos privilegios los tenemos que pagar sus victimas.
En Puigdement està més oblidat que la faixa de la iaia.
Encara hi ha curts de gambals que li envien diners a aquest menjamusclos?
El masón Puchimón, llamando al boicot a otro Papa que, si no es masón también, por ahí se anda; porque teólogo de la liberación sí que es, guste o no.
A mí está visita papal, ni fu, ni fa. No ya nombrado a Dios, ni a Jesucristo, ni a la Virgen María. Ha venido a blanquear a Dirty Sánchez 💩 mientras este se iba de festival marchoso en el Falcon.
En Canarias, no sé cómo le recibirán las autoridades pro Mojamé VIH. Ni cómo le tratarán los muyahidínes del susodicho. Pero sé que en Canarias, le van a tratar mucho mejor que en Al-Qatarlunia.
En la religión catalanista, el Puchimón quiere ser sumo pontífice. Pero no pasa de Compañero en la Logia. Ánimo, Puchi, si hay disturbios con el Leo Equis Palito Uve, igual el Venerable Maestro te cita amistosamente en la próxima tenida. Aunque en las próximas elecciones vas a sacar aún menos votos. Paleto.
Pd. Esperamos con ansias la beatificación de Sabiniano.
Un error de principiante, porque Puigdemont deja bien claro que su mensaje de enfrentamiento no vale y que su autoridad, que ya no la obedece nadie, tampoco.
Incluso los dictadores saben que su autoridad se basa no en la fuerza, sino en la creencia (y el interés) de todos de que ha de ser obedecido.
Por eso mismo Napoleón recomendaba no hacer nunca leyes que no se vayan a cumplir:
«Las leyes que no se cumplen son como si no existieran, y el legislador que las dicta comete un crimen contra la sociedad al debilitar el respeto debido a la autoridad», decía el muy cuco.
Será por eso que a Napoleón se le recuerda como «El Grande» y a Puigdemont se le olvidará como el mocho de fregona que hacía payasadas.
El nacionalismo, como cualquier otra ideología, es una religión laica.
Es normal entonces que este individuo esté en contra de lo que le quite poder o al menos le pida cuentas morales de lo que haga con él.
Sí; las oligarquías ilustradas que con la Revolución y las excusas de «la nación» y «la razón» se apoderan del Estado cortando la cabeza al Rey y persiguiendo a la Iglesia y que se enriquecen robando sus bienes en nombre del «interés nacional» sólo tienen unos inocentes sobre los que ejercer el poder y seguir robando: NOSOTROS.
Por tanto la ciudadanía no puede seguirles el juego y reírles la gracia, sino protegernos, nosotros y nuestras familias, de ellos.
Es un problema de supervivencia y de ciudadanía.
Necesitamos pues más monarquía y más religión, pero sin el control de los políticos ni de las oligarquías a quienes sirven.
Això del franquisme ho dirà pel seu pare militant del Movimiento Nacional, pel seu avi que es va passar als nacionals, o pel seu oncle capellà que li va acompanyar??? Pobre bèstia, que calli!
Es que, cuando das privilegios a alguien es imposible quitarlos; pacíficamente por lo menos.
Entonces utilizarás cualquier excusa para seguir igual…O para montártelo igual, porque los que formaron los cuadros nacionalistas, progresistas y demócratas no sólo fueron franquistas, sino también nuevas generaciones que se dijeron: «o chupamos nosotros también o se corta la baraja».
Afortunadamente la situación del momento les dio una buena excusa:
Ser «antifranquistas».
Y les ha ido muy bien, hay que reconocerlo.
Ahora esa estafa, después de 50 años de saqueo, destrucción y enfrentamiento, ya no basta.
(lo que traducido en politiqués de intimidad:
«Ahora le toca el turno a otras generaciones nuevas»; la excusa es lo de menos )