«Un dilema: o España o la Revolución».

En el 90 aniversario del estallido de la Guerra Civil, val la pena seguir contant coses que ens amaguen els poderosos i que vam sentir als nostres avis.
Situat davant l’assassinat del cap de l’oposició, en José Calvo Sotelo, el dia 13 de juliol, el gran Josep Pla escriu a la seva Historia de la Segunda República española (Destino, 1941, vol.4, pp.341-503):
«En definitiva, el país se encuentra ante un dilema: o España o la Revolución, y ante el mismo no hubo opción posible. La crisis de la autoridad ha llegado a un extremo tal de incuria y de abandono, el envilecimiento de los resortes del poder a un tal grado, que se plantea con inminencia angustiosa la posibilidad de un asalto al poder por parte de la Revolución social-comunista. Ante esta fatal posibilidad, España se pone en vilo dispuesta a defender sus más sagrados intereses. La descripción de este proceso ya no forma parte de la historia de la República: este proceso será el primer capítulo -cuando se haga- de la historia del Alzamiento».
El diagnóstico de Pla coincide con el del historiador Pío Moa en su último libro, donde afirma que en la guerra hubo 2 bandos: el nacional («aunque no nacionalista, precisamente por defender la unidad y continuidad de la nación») y el frentepopulista, «las fuerzas antihistóricas que propugnaban la eliminación política o cultural de la España tradicional por sovietización (PSOE, PCE y POUM), por disgregación (separatistas e indirectamente también PSOE y PCE), por demolición (Azaña) o por explosión revolucionaria (anarquistas) (…) Es obvio que lo que se jugó en la guerra no fue la democracia, sino la permanencia de la nación española».
Así lo vio José Pla, un catalán universal que lo vivió. Ante ese dilema els dolços de l’època ho van tenir clar i van triar Espanya. Gracias a eso no vivimos hoy como en Ucrania.
Dolça i triada Espanya…

Categories: Historia
Me creí que la Guerra Civil estaba superada.
Que aprendimos.
Estábamos en una posición privilegiada.
Nos regaron con dinero desde Europa.
Nos incorporamos a las estructuras occidentales.
Éramos, pese a todo, un país considerado. Como mínimo por estar unido en unas creencias y unos valores. Con una voluntad y un orgullo , hacia dentro, y una humildad hacia fuera.
Nos desdibujamos en vaguedades para no pelearnos de nuevo pero al fin las fuerzas destructoras han hecho palanca en todas las grietas.
Ahora no servimos ni como porteros de la finca.
Niños mimados que no quieren ser ni camareros.
También una juventud ilusionada y capaz que ya nada en un mundo complejo y cambiante.
Somos campeones del mundo. Somos españoles.Y el que no bote, que no odie.
A pesar de la erosión producida por los cleptócratas nos espera la reacción subsiguiente. Hoy España se quema. Los PIGS y Francia.
Hay políticas forestales en el mundo. ¿Qué han hecho los californianos?
No me creo que no se conozca el territorio y exista un consenso en el mapeo y caracterización del sistema. Hay empresas haciendo negocio con el procesado de las imágenes satelitales. En bandas más allá del óptico.
El papel del político es decidir qué parte del presupuesto se destina a estos menesteres y de qué manera se va a gastar. Todo fiscalizado pero sin enloquecer con la burocracia.
Con todo, hay algo en lo que los valores republicanos han sido nefastos: la dimisión de la responsabilidad individual.
Vivo en un valle boscoso.Un regalo de Dios.
Pero hoy lo miro con temor y pienso qué hago mirando.Qué demonios pasa que no estamos como mínimo informados a nivel local.
En fin, España.
Quiero votar a gente que ame su tierra.
La Guerra Civil estaba completamente superaba, porque Franco dejó un Pueblo próspero y sano y sin odios partidistas, porque no había políticos. Además la mayoría social estaba formada por españoles que no vivieron la República ni la Guerra Civil.
Como es ley de vida, él tenía que morir; y entonces los que tenían el poder, los que lo querían y los que tenían algo que perder empezaron a situar sus peones para ocupar su lugar.
En la Transición, Juan Carlos, por consejo de su padre y de la Iglesia, intentaron ganarse la oposición exiliada, transigiendo en lo que no debieron y pidiendo «tolerancia» por haber sido los vencedores. Automáticamente eso reconoció en los vencidos su derecho a recuperar el poder. Pero aun así eran muy pocos y sin influencia porque eran viejos y exiliados.
El único partido con un poco de peso fue el Partido Comunista Español, porque es el único que hizo una oposición sistemática interior, primero con el maquis (guerrilleros), como en Francia, Grecia, Yugoslavia…y en la Universidad, organizando protestas. Este partido tenía la financiación y la estrategia de la Unión Soviética.
Pero el caso es que la República fue tan caótica, el Frente Popular (coalición de socialistas, anarquistas, radicales republicanos y nacionalistas ) tan horrible y una guerra civil que todos quisieron olvidar, que tanto con Franco como con la Transición se quiso hacer como si no hubiera pasado. Con Franco sí que se celebraba el 18 de Julio como legitimidad del régimen, pero eso era todo: había que apagar los fuegos e integrar a los vencidos.
Sucedió que, parece que la CIA, organiza una Transición controlada para que los comunistas (estábamos en la Guerra Fría) no pudieran tener el poder (porque España controla la entrada del Mediterráneo y por las bases americanas en España, que además de Rota y Morón tenían una en Madrid, otra en Zaragoza y otra en San Pablo. También tenían un puñado de instalaciones menores)
Entonces estos crean un partido de izquierdas moderado -el nuevo PSOE- que pudiese hacer de partido centro izquierda. Este partido es el que neutraliza el verdadero PSOE que seguía existiendo en el extranjero.
La idea es buena y más o menos funcionó.
Pero sucedió que en Estados Unidos, para evitar que los negros (que socialmente y por religión son conservadores) votasen Conservador y no Demócrata (desde Kennedy; el Partido demócrata era racista y segregacionista y del KKK) comprando votos con ayudas sociales, se diseñó un sistema para enfrentar a los negros con los blancos; y este sistema fue una reelaboración de la historia de la guerra civil norteamericana (terminada en 1865) para «demostrar» que los blancos son esencialmente racistas y que el Partido Demócrata lucha por la igualdad de los negros.
Aquí Trump crea o recupera el movimiento WOKE («despertar»): del mismo modo que la praxis revolucionaria trata de que el proletario tome conciencia, creando odio y resentimiento, de que el burgués le explota, para que se rebele y haga la revolución, con WOKE se trata de que los negros se despierten a la «realidad», creando odio y resentimiento, de que no pueden prosperar porque los blancos son racistas, para que se rebele y vote Demócrata.
Están creando políticas identitarias, que funcionan con independencia de los intereses reales del ciudadano y de de la idoneidad o no de los políticos que se postulan al cargo. Funcionó.
Pues bien, ZAPATERO copió la misma idea, solo que en vez de utilizar la guerra civil norteamericana utilizó la guerra civil española, presentándola como un conflicto entre buenos y malos, demócratas y fascistas, legitimidad y barbarie, para crear odio y resentimiento y ganar votos identitarios. Funcionó.
Pedro Sánchez simplemente quiere seguir con el mismo cuento y ganar las elecciones como sea, con la connivencia de Feijoo.
Perdón, evidentemente no fue «Trump» ni mucho menos. Fue SOROS, que crea y financia estas organizaciones WOKE y ANTIFA + financia las elecciones a fiscal a personas de estas inclinaciones políticas.
No olvide que «Franco» (la Espala de ley y orden que no quería revoluciones) se alzó contra los marxistas para defender la República (y sus vidas). Exactamente lo que hizo en 1934 para defender la República del golpe de Estado revolucionario de estos mismos en 1934.
Por tanto no es exactamente «2 bando el nacional y el frentepopulista».
Son 2 bandos, sí:
El REPUBLICANO y el frentepopulista revolucionario.
Lo que pasa es que desde el principio tuvieron el problema de no poder utilizar la misma bandera, porque producía confusión. Y la República masónica había sido muy conflictiva con los ciudadanos de derecha y los católicos («la República será de izquierdas o no será» Azaña). Por tanto era evidente que lo mismo no podía continuar.
El gran error de Franco fue en apoyarse en los monárquicos y los católicos, porque le salieron rana y, en cuanto pudieron, le dieron una puñalada por la espalda para volver al régimen de 1936 (del que habían tenido que huir para no ser exterminados).