Un año para ser mejores.

Se acabó 2025, empieza 2026. El tiempo es un misterio. Se entrecruza hoy el fin del año civil con la discreta entrada en el mundo de Dios, Señor de la historia, que decide hacerse niño y nacer pobremente en un pesebre de animales. Ens fem grans, envellim. Otra vuelta alrededor del sol. Se nos escapa el sentido de los acontecimientos. Pero nuestra vida no es una casualidad: es expresamente querida por Dios, cada día, cada instante. En el centro de nuestra vida no está el sol, sino Dios. ¿Qué decidimos hacer con el tiempo que se nos ha dado? Ni Cataluña ni España salvan; en la eternidad no existirán, ni las riquezas, ni las presunciones. Solo Dios. A Él, y especialmente a su madre cuya fiesta celebramos hoy, nos encomendamos en 2026.
Los majaderos habituales nos sermoneaban desde sus minaretes en 2010: «es un suflé», «esto se arregla con dinero», «no pasa nada», «que se vayan ya estos catalanes», «que disfruten lo votado»… I després s’estiraven al sofà a calar el puro, panxacontents, patrioterísimos i pagats de sí mateixos, mientras a los catalanes nos arrebataban nuestros derechos y libertades con el aplauso de los políticos de Madrid y el beneplácito del Sistema del 78.
El prusés s’acabà oficialment el gener de 2018, cuando Puigdemont envió al móvil de Comín el epitafio del golpe de estado: «Esto se ha acabado, el ridículo es histórico». Lo que vingué després no fou ja el prusés, sinó el compliment de la profecía de l’escriptor Ignasi Agustí, pare de l’immortal Mariona Rebull: «Aquello que se llamó ‘problema catalán’ no era un problema específicamente catalán, sino el reflejo en una zona de un problema español, intenso y deslumbrante».
2025 nos ha confirmado que ese problema, que tiene muchas causas y consecuencias, es pot concretar així: la adoración papanatera del Sistema del 78, levantada sobre el aburguesamiento metafísico de los españoles, convencidos de que el bienestar de algarroba es su razón para vivir.
Este año hemos verificado de nuevo que el Sistema del 78 funciona contra els espanyols. Ho vam veure amb el prusés, muntat des de feia 40 anys amb el suport del Madrid polític. Lo comprobamos con el covid-19, un virus diseñado por EEUU y China en el laboratorio de Wuhan, que causó impunemente 15 millones de muertos e incontables daños colaterales, y fue usado como excusa por el Sistema para abolir nuestros derechos y libertades, com sentencià el TC. Lo corroboramos en 2023, año -ho va dir el CGPJ- de «la abolición del estado de Derecho en España» con la ley de impunistía. En 2024 el desastre de las inundaciones del Levante, que Gobierno y gobiernito valenciano fueron incapaces de evitar, puso en evidencia que las taifas del Sistema del 78 son mortalmente disfuncionales. 2025 es tanca amb l’ensorrament del Govern en la corrupció, el triunfo de la agenda nacionalista impuesta desde Madrid a cambio de dormir unos meses más en Moncloa, y la extinción demográfica de una España encantada de chapotear en el somcollonuts i anemaEurodisney (sí, el Rei també).
Podemos cerrar los ojos. Pero la realidad se impone: el Sistema del 78 és una pífia monumental que cal corregir, y cada vez hay más razones para considerar el régimen de la Transición como la Traisición, una traïció a la convivència pacífica i fructífera dels espanyols, y la carcoma de su soberanía. En 2025, aniversario de la muerte de Franco, cada vez más españoles se asombran de la degeneración de nuestra vida juntos en los últimos 50 años.
2025 ha sido una vez más l’any de la resistència cívica al nacionalisme. Las organizaciones sociales han tomado la iniciativa que no ven en los partidos políticos, que tratan de abrazarlas para neutralizarlas. El PP insisteix en ésser el Partit Popular Plurinacionalista que se derrite por encamarse con Puigdemont para dormir en la Moncloa; als dolços, que veiem que el «mal menor» ha estat el motor de 40 anys de desnervament espiritual i nacional se’ns fa ja molt difícil votar al PP. Cayetana Álvarez de Toledo tiene claro que «van al suicidio»; allá ellos. Nosotros no vemos los partidos como una madre o un club de fútbol, sino como meros instrumentos de nuestros intereses: si no funcionan, se dejan de votar, como sucedió con Cs. I tan panxos.
Este año hemos visto también el crecimiento de Vox, un partido con muchos defectos pero que conduce por el carril dolço sin complejos. Dijimos puntualmente que jamás deberían entrar en los gobiernitos con el PP i sembla que han caigut del guindo. Veremos si siguen teniéndolo claro o prefieren llepar. Han dejado el partido algunos líderes muy conocidos, veremos también si Vox antepone España a las ambiciones personales. Vox és avui dia l’únic partit amb representació parlamentària amb idees clares sobre com desintoxicar el Sistema del 78, eliminar el corcó nacionalista, redreçar la sobirania nacional i desideologitzar la vida social; si deixen de ser-ho, caldrà muntar un altre.
A Catalunya s’albira Aliança Catalana, o mejor Aliança Hitleriana, que en 2025 aparece ya como la nueva mutación del nacionalismo, el fruto de 50 años de pujolismo y el resentimiento prusesista. Esta vez ya sin complejos ni disfraces: su ideología, formulada por un primo hermano de Pere Aragonès (nét del batlle franquista de Pineda), es la de Daniel Cardona, el precursor del nazismo armado en Cataluña. Su líder es una fanática racista que fundó en 2013 los Intransigents de Catalunya, un grupúsculo violento y filonazi, que declara que «el nacionalisme és la nostra religió». Su única propuesta conocida es «moros no»; su único fundamento cultural es la ideología nacionalista pagana, violenta, vacía y tan descatalanizadora como el islam. Llama la atención cómo Vox en Cataluña está paralizado ante Aliança Hitleriana, que en buena parte ha aparecido gracias a la inexistente y complaciente política de comunicación del partido de Abascal. La devoción hacia Aliança Hitleriana de muchos libres de nacionalismo nos recuerda a la de tantos franquistas que votaban a CiU para que no ganara el PSOE, pobrets.
Barcelona se consolida como centro de la Hispanidad el 12-O, las organizaciones civiles como S’Ha Acabat o Unión de Brigadas han demostrado que se puede plantar cara al nacionalismo en el espacio público y en las mismísimas universidades lazis. La AEB, Hablamos Español y el TSJC han marcado el camino del fin de la aborrecible immersió nacionalística. Ahí siguen Somatemps, Tolerancia, Catalunya Suma, D’Espanya i Catalans, Segadors del Maresme, Convivencia Cívica Catalana, SCC, Cataluña Peuple d’Espagne, etc. Sin subvenciones pero con determinación de restablecer nuestra convivencia. Mai s’havia vist tanta resistència al llazisme. De Cataluña ha salido el ejemplo para toda España.
En 2025 Puigdemont, el President Pallasso, sigue vagueando en Bruselas, con el presidente español arrodillado ante él. Pronto caducarán ambos. Pujol sigue sin ser juzgado.
El nostre propòsit pel 2026? Seguir. Y seguir libres.
No sabemos si somos útiles. Només sabem que a nosaltres -igual que ja fa més de 12 anys- ens ajuda compartir com veiem les coses. Quizás hagamos algún bien. No recibimos dinero de nadie, no seguim instruccions de cap partit, nuestra web sigue de pie y nuestro ánimo también. Seguirem junts, recogiendo todo lo bueno que hay en Cataluña venga de donde venga, denunciando lo malo, arrimándonos a la verdad (que sí, que existe) y apartándonos de la mentira, celebrando lo bello, apostando por lo que nos hace mejores y describiendo la realidad que nos ocultan las ideologías. Ens bordaran els dolents, com sempre, especialmente los medios del Règim, els llazis hipercubanitzats i les seves txatxes de dreta i esquerra. Para eso nacimos, és lo que més ens agrada.
En 2026 quizás venga la guerra. A pesar de las pseudo-profecías progresistas generadas por las élites, el hombre sigue herido por el misterioso pecado original, i és capaç d’amor i d’odi. Nosotros solo queremos amar. Per això pels forcos també tenim bons desitjos: del nacionalisme se´n pot sortir. Només calen amor, un cor obert, bona voluntat i ganes de tirar endavant. Y si os cuesta, pues aquí un poquito de jarabe para ayudar:

Se nos regala hoy un nuevo año. Que nuestros días de 2026 no pasen como una casualidad, que canviïn la vida dels nostres pròxims. Propongámonos ser mejores en algo, o en todo. Molt agraïts a Déu i a tots els dolços per un any més ací. Lloat sigui el Senyor. Bon any 2026 a tots, amics. Seguim junts!!
Dolça i renovada Catalunya…

Categories: Mejor juntos
Gràcies Dolços per tota la vostra feina impagable al llarg d’aquests anys!!!
Seguim junts, sempre sumant pel bè de la nostra pàtria, tant petita Cataluña, com gran España!
Viva España!!! A por un 2026 lleno de esperanza, en que sí, esto lo vamos a cambiar
«¡Ya veis! ¡2026!» (rima y todo).
Mis mejores deseos para todos los «dolços» en este nuevo año 2026. Que estemos todos muy bien. Que Dios nos bendiga y nos pille confesados a todos. Mucha salud (que no falte jamás, pues es muy importante) y mucha felicidad.
Que no nos enfermemos y que podamos vivir miles y miles de años (a ver si es posible).
¡Y viva Vox!
Bon Any a tothom, gràcies pel vostre compromís amb la veritat i la vostra valentia devant el totalitaris que cada dia son més per desgràcia. Visca Catalunya cristiana y viva España.
El sistema del 78 se basa en la Constitución de la misma fecha, que es la que actualmente rige en nuestro país (todo el país, incluida Cataluña, Vascongadas y Galicia). A lo largo de la historia, ya desde la primera Constitución de 1812, las constituciones han plasmado un conjunto de reglas ideales, que deben ser concretadas por los reglamentos, ahora llamados Leyes Orgánicas.
Si en el Parlamento rige una mayoría de gente inteligente, bien formada y consciente de sus deberes para con los votantes que les han puesto ahí, las leyes de desarrollo serán, como se decía en 1812, «justas y benéficas». Si, por el contrario, la Constitución, con todos sus buenos deseos e ideales, es secuestrada por una banda de hampones, la situación será completamente la contraria: el robo y el latrocinio imperarán en un país.
No echemos la culpa al «Sistema del 78», sino el grupo o grupazo de secuestradores que han venido a usurpar el poder en su beneficio personal, sin importarles la decencia, ni, por supuesto, el bien común.
Feliz 2026 a todos y muchas gracias a Dolça Catalunya por la labor .
Son muchas cosas de los entresijos y corruptelas legales de estos vividores de la bandera y el odio que sin vuestra labor no nos enteraríamos.
Gracias por mantenernos al día de eventos,fechas y acontecimientos cristianos.
Gracias por contarlo con humor pese a la gravedad .
Y gracias sencillamente por estar ahí.
Mucha Salud este 2026 .
Que todos estemos aquí el 1 de enero del 2027.
¡Feliz año, dolços, y viva España!
Como cada año Dios nos da una oportunidad extra para cambiar de vida…¿vamos a desaprovecharla otra vez?
Porque el tiempo corre y si cada año tenemos una oportunidad más, también tenemos un año menos de vida…
Uno de los males más perversos que nos dejaron los ilustrados y la revolución francesa es la (falsa) creencia de que todo sería fantástico si podemos obligar como sea al populacho a comportarse según su razón, esto es, a hacer lo que no quiere hacer.
De aquí salen todas las revoluciones republicanas masónicas, las socialistas, las comunistas…
No han funcionado nada; y bien que se han intentado. Con millones de víctimas, guerras civiles, miseria…
No es por tanto un problema de razón o de fuerza, sino de «obligar» y a los «demás». Y es por eso que nunca ha funcionado ni puede funcionar.
Lo único que podemos hacer es comportarnos libremente como quisiéramos que fueran las cosas y dando ejemplo a los demás.
Algo que el mundo aprendió hace un poco más de 2000 años con la Nueva Buena y la redención.
Sí; esto no va de los propósitos de año nuevo de ir al gimnasio, adelgazar o dejar de fumar.
Se trata de algo mucho más importante y que sólo depende 100% de cada uno de nosotros.
(naturalmente como es gratis, nadie lo probará)
Gracias!!!
Gracias por vuestras palabras y por cuanto nos animan, a resistir, a seguir. Un abrazo desde esta Mallorca invadida.
¡Feliz año 2026 a todos los dolços, españoles de bien!
Que este sea el año en el que lo bueno que tenemos la mayoría, que es mucho, florezca abundantemente en toda España y consiga que se difuminen por si solas esas fuerzas oscuras del desamor, la desunión y la partición de nuestra nación milenaria y fundante del planeta.
Un abrazo emocionado de un andaluz sevillano de 73 años que vive en la provincia de Cácere, y que siempre amó a Cataluña y a todas las demás regiones españolas, así como Ceuta y Melilla.
¡España no se rompe!
¡España es cristiana y no musulmana!
Admitimos a todo aquel que venga a sumar y respete nuestras costumbres y nuestra cosmovisión, pero nunca a los que vengan de fuera a cambiarlas e imponer las suyas. Estos, ¡que se vayan a su país o a otro sitio donde se lo permitan. ¡Aquí NO!
¡VIVA ESPAÑA!
Perdón por la errata: quise decir ‘Cáceres’.