Però no diu TV3 que els catalans odiàvem en Francu, i Francu ens odiava als catalans?

Los medios del Règim empiezan a darnos la turra con el aniversario de Franco, repitiendo su letanías victimistas para asegurarse la preeminencia social. Nos venden que la Guerra Civil fue un espanyacontracatalunya. Ya saben: espanya caca, Catalunya somcollonuts; Franco dimoni, Companys sant. Pues va a ser que, como en el resto de España, muchísimos catalanes apoyaron a Franco.
Franco odiat pels catalans? Por eso el padre Bulart fue su confesor, el cardenal Gomá su valedor, el cardenal Pla y Deniel su anfitrión en Salamanca, el obispo de Gerona –Cartañá– su admirador, y Pep Samitier Vilalta su futbolista favorito. Por eso Joaquín Bau fue el primer ministro de comercio e industria del primer gobierno de Franco en 1936, y Francisco Serrat su primer ministro de exteriores. Por eso Eduardo Aunós, Demetrio Carceller, Joaquín Planell, Pedro Gual, Laureano López Rodó, Gonzalo Fernández de la Mora, Cruz Martínez o Enric García Ramal fueron ministros de Franco.
Por eso decenas de miles de catalanes cruzaron la frontera para luchar junto a Franco. Por eso a San Sebastián le llamaban Sant Sebastià de Guíxols. Por eso las montañas catalanas estaban llenas de guerrilleros que rechazaban unirse al ejército republicano. Por eso el general que tomó Barcelona dijo que “en ningún sitio, os digo, en ningún sitio nos han recibido con el entusiasmo y la cordialidad” que encontró en la capital catalana. Por eso el 75% de los emigrados a Francia regresó a Cataluña antes de que acabara 1939. Por eso centenares de pueblos catalanes nombraron a Franco hijo predilecto, y sus alcaldes le homenajeaban con devoción. Por eso en ninguna otra región de España le recibían como aquí, le tejían retratos de seda, le regalaban coches, le condecoraban los clubes de fútbol o le nombraban “confrare de la cambra angelical”.

El cardenal Enric Pla i Deniel, fill de Barcelona, va ser bisbe de Toledo i primat d’Espanya. Avui recordem que va ser ell qui el 25 de febrer de 1952 va condecorar en Francu amb l’Ordre Suprema de la Milícia de Jesucrist en la capilla del Palacio de Oriente, concedida por el papa Pío XII, en presencia también de los cardenales de Santiago y Tarragona. Cal recordar als capellazis i als bisbes acomplexats que es tracta de la més alta distinció pontifícia creada para premiar especialísimos servicios prestados a la Iglesia católica.
Quien ayudó al cardenal catalán a imponer el collar de la Orden fue José María Bulart, sacerdote catalán, maestro de ceremonias y confesor de Franco.
Per cert, no oblidem que la majoria de llazis tenen pares i avis franquistes:
- Pere Aragonès, nét de l’alcalde franquista de Pineda. Igual que l’ideòleg d’Aliança Catalana, Jordi Aragonès Martínez.
- Lluís Llach, fill de l’alcalde franquista de Verges.
- Marta Rovira, néta de l’alcalde franquista de Sant Pere de Torelló.
- Santiago Vidal, fill de l’alcalde franquista de Sant Sadurní d’Anoia.
- Carles Puigdemont, l’avi del qual va deixar plantat l’Exèrcit Republicà per passar a la zona franquista de Burgos.
- Jami Matamala, fill d’un franquista de primera hora.
- Marta Rosique, diputada de ERC de familia franquista.
- Quim Torra, el pare del qual era un alt directiu de la Safa de Blanes que va acomiadar Paco Frutos per sindicalista.
- Jaume Alonso-Cuevillas, también de familia franquista y él antiguo franquista antes de convertirse a la secta lazi.
- O el 43% de los alcaldes franquistas que se presentaron a las elecciones democráticas, que lo hicieron con CiU. CiU l’any 1979, el de les primeres eleccions municipals, va reclutar 95 alcaldes franquistes per encapçalar les seves llistes.
Se van a cumplir 50 años de la muerte de Franco. Como bien señala Jordi Xargayó, en el nacionalismo “quasi mig segle després de morir Franco, no saben viure sense ell. És la seva coartada per tapar la decadència social i econòmica de Catalunya”.
Aunque no lo cuenten en las madrasas de la Gene, apenas hubo antifranquismo en Cataluña mientras Franco vivió. Como en el resto de España. Cataluña despegó definitivamente con Franco y la inmensa mayoría de catalanes le apoyó o lo toleró. Les coses com són, agradin o no. Ara el nacionalisme (i molts partits d’esquerra i dreta) fa servir en Francu com a part del seu imaginari relat victimista. Prou mentides nacionalistes.
Dolça i enganyada Catalunya…

Cuando el Papa concedió a Franco la Orden de Cristo fue en agradecimiento de haber salvado a la iglesia española de la extinción por el martirio.
Cosa que la iglesia española actual quiere olvidar muy interesadamente.
Pues yo creo que Franco se ganó esa condecoración a pulso y arriesgándolo todo; no fue precisamente el típico «regalo» entre jefes de Estado.
Y es que «es de ser bien nacido el ser agradecido».
(esto va por el Papa; y también por los interesados obispos españoles, que no se quieren enterar, aunque el olfato les indique que el poder ya no lo tiene Franco)