¿De verdad los referendums son la varita mágica que lo arregla todo?

Crece el escepticismo ante un instrumento que muestra cada vez más sus limitaciones.

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Aunque los separatistas se empeñan en hacernos creer que el referendum es como una especie de varita mágica que todo lo arregla, lo cierto es que la experiencia de los últimos experimentos de democracia directa (Escocia, Grecia, Brexit…) están mostrando bien a las claras las limitaciones del instrumento y su incapacidad para resolver cuestiones complejas.

Algunas de sus limitaciones son evidentes: al tratarse de un foto en un determinado momento los referendums tienen una legitimidad de corto alcance, hasta el siguiente referendum que invariablemente reclaman los perdedores. Es el famoso neverendum que, por ejemplo, ya sufrieron en el Quebec con resultados desastrosos.

Por otro lado, las mentiras y manipulaciones acompañan de manera tan intensa a los referendums que invalidan su pretensión de expresar la voluntad del pueblo. Las declaraciones de Nigel Farage reconociendo su burda mentira, eso sí cuando el daño ya estaba hecho, o los numerosos votantes que afirman que les gustaría cambiar el sentido de su voto escasas horas después de haberlo emitido demuestran que los referendums no son el instrumento que nos habían hecho creer.

Además, cuando los referendums se resuelven con escasa distancia entre las dos posturas, lejos de unir, dividen a los países, generando conflicto y resentimiento.

Xavier Vidal-Folch analiza algunos de estos aspectos en El País y aporta unas sensatas reflexiones que bien haríamos en interiorizar si no queremos acabar despeñados por el precipicio de la insensatez:

La pobreza representativa intrínseca del referéndum es su primitiva simpleza binaria: a cuestiones complejas se responde con un sí o un no, sin matices.

Y facilita que la respuesta replique a otras cuestiones ajenas al asunto, sobre todo en coyunturas de gran malestar social: la simpatía/antipatía al convocante, por ejemplo. Lo que arroja menos calidad democrática que unas elecciones: habiendo múltiples partidos, hay opciones y matices múltiples donde escoger.

De modo que ese modo de democracia directa resulta más útil cuando acompaña a la democracia representativa, parlamentaria, y menos cuando la sustituye. Además, una decisión referendaria suele admitir escasa enmienda; mientras que un resultado electoral es reversible: enseguida, a la próxima convocatoria.

Un referéndum democrático frecuentemente es fiable cuando culmina un proceso y no cuando lo inicia, abriendo un melón sin alternativas definidas, como ha ocurrido el del 23 de junio en Reino Unido.

Lo es más bien para validar una decisión o una propuesta madura (ratificación de una Constitución o de un Estatuto) que para dirimir una incógnita irresuelta, o mal encauzada por el poder.

Hay referendos que son una sandez, como los de autodeterminación en las democracias, pues el Derecho Internacional los reserva para los territorios coloniales y los sometidos a dictadura. Y otros, convenientes o inevitables: para ratificar un pacto de autogobierno, para balizar salidas si ese es imposible. También en España.”

Dolça i assenyada Catalunya…

bastoncillo



Categories: En el Butifarrèndum, Huid del nacionalismo, Pensando bien

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32 comentarios

  1. Ya todos se desdicen de lo dicho.Los que alentaron el brexit se arrepienten y reconocen que falsearon la información que trasladaban a los ciudadanos.
    Todo mentira,vamos.

  2. Quizás el problema no sean los referendums en sí, sino la información manipulada, o inclcuso, la falta de ella. Si Borrell u otros referentes de solvencia contrastada tuvieran más presencia mediática en tertulias con ignorantes y/o fanáticos en TV3%, muchos prusesaires a lo mejor reflexionarían un poco. En Gran Bretaña ahora que han ganado los líderes secesionistas confiesan que han tergiversado datos. Con todos los medios autóctonos dando la vara todos los días unidireccionalmente lo raro sería que fueran cuatro gatos a los aquelarres del 11-S.

  3. Lo que pasa es que no todo es blanco o negro, sí o no, dentro o fuera, hay cosas que deben estudiarse a fondo y adoptar posturas intermedias.

    Luego está el engaño de votar tras adoctrinar durante décadas, de decir mentiras callando las voces discrepantes o repetir la votación continuamente hasta que salga lo que uno quiere, para luego no votar nunca mas. Eso ese intolerable.

    No obstante, el referéndum como tal no es malo en sí mismo, dentro del Estado de Derecho y con una opinión pública bien informada, consultando aspectos que se considere oportuno someter al dictamen del pueblo soberano.

    • El soberano es aquel que tiene el monopolio legal de la violencia, es decir el Estado, más concretamente el poder ejecutivo, o sea el Gobierno. Nunca los gobernados. Es decir, la ‘soberanía nacional’ o ‘pueblo soberano’ no existe, son conceptos falsos.

  4. Discrepo con el parecer de Dolça Catalunya sobre la poca conveniencia del referéndum como instrumento político. En Suiza realizan decenas de referendums al año (normalmente, cada tres meses tienen un jornada electoral donde se someten a referéndum múltiples cuestiones que han llegado hasta dicha instancia previa recogida de un número mínimo de firmas por parte de quienes deseaban cada una de las consultas). Recuerdo, por ejemplo, haber estado en Ginebra cuando se sometía a votación el número máximo de toneladas que podía transportar un camión por las carreteras suizas (consulta a escala nacional) o, más recientemente, si se debía ampliar o no el Museo de Historia de la ciudad (consulta a escala local)…Y así sucede con casi todo, desde temas importantísimos a escala nacional (como el reciente y abrumador rechazo de la asignación universal de 2.500 € por persona), hasta temas cantonales o meramente locales.
    En consecuencia, en Suiza los partidos políticos son poco importantes, y menos aún lo son sus líderes (¿alguien se acuerda del nombre del presidente o del primer ministro de Suiza?). Personalmente, creo que este sistema es mucho más democrático que la partitocracia. Y la experiencia Suiza demuestra que la vía del referéndum no es, ni mucho menos, sinónimo de caos o desgobierno.
    Eso sí, para usar dicha vía como vía principal para la acción política hay que tener muy claro, como tienen los suizos, qué temas son de ámbito nacional, qué otros de ámbito regional (en su caso cantonal) y, por último, cuáles lo son de ámbito local o municipal. También hay que tener muy claro cuáles deben de ser las “instrucciones de uso” de la citada vía (plazos para la presentación de las iniciativas, número de firmas requerido, número de años en el cual un mismo tema no puede ser sometido de nuevo a referéndum, gastos máximos en propaganda por parte de cada una de las opciones, acceso equilibrado de las mismas a los medios masivos de comunicación, etc…).
    Teniendo todo ello claro, no tengo dudas de que la vía del referéndum es muy válida. La experiencia suiza lo demuestra.
    Otra cosa es el pretendido “dret a decidir” de Cataluña. Aquí se incumple una de las premisas fundamentales de las que yo acabo de hablar (tener claro qué cosas se deben dilucidar a escala nacional, y qué otras a escala regional o local). El problema no es la vía del referéndum en sí, sino que la soberanía sobre lo que ha de ser o dejar de ser España recae en la totalidad del pueblo español y no sólo en una parte del mismo.

    • Estoy de acuerdo pero Suiza y España por ahora no se pueden comparar, y bastante desgracia tenemos con eso!
      Ni los habitantes y residentes son comparables con los nosotros…tenemos esa cruz tan grande encima nuestro…
      Aquí hasta en la Comunidad de vecinos se hace trampas de fraude de ley… Con el apoyo incondicional del.Secretario-administrador externo.y supuestamente profesional colegiado!!!
      Llevo desde hace unos años ” controlando” y asistiendo a las Juntas de propietarios de las viviendas habituales y algunas2as. Residencias – el q la tiene – d mis mayores…y estoy asombrada de lo q he visto… Robo a mano armada por parte del ” profesional” haciendo gastar por gastar… En “reparaciones” q cubre el seguro…las mafias de los propios propietarios…falsificación de actas, etc, etc…
      Es sólo un pequeño ejemplo!!!
      De pena!

    • El soberano es aquel que tiene el monopolio legal de la violencia, es decir el Estado, más concretamente el poder ejecutivo, o sea el Gobierno. Nunca los gobernados. Es decir, la ‘soberanía nacional’ no existe ni en España ni en ningún país del mundo.

      España, la Nación, es una cuestión indecidible por nadie, no se puede someter a la voluntad de los españoles porque España no es fruto de la voluntad de los españoles. España, la Nación, no se decidió por votación. Las naciones no se deciden, o lo son o no lo son. Ni Portugal ni España ni Francia ni inglaterra ni etc, no son proyectos de la voluntad. Son resultados de la historia por guerras, por geografía, por unión de reinos, etc. España no se decide, es indecidible.

      Los ESPAÑOLES no tienen DERECHO a DECIDIR ESPAÑA – Antonio García-Trevijano

      https://youtu.be/rIhEaNSHPpg

      • Discrepo no rotunda, sino rotundísimamente de esa interpretación de que los españoles no tienen derecho a decidir sobre lo que es España. Y no digamos de que las naciones no son proyectos de la voluntad, sino de la guerra, la geografía. la unión de los reinos, etc…
        Sr. Vasco, el Sr. Antonio García Trevijano no es la Sagrada Biblia, aunque algunos así lo crean.
        Así las cosas: ¿Qué es la guerra, sino el producto de la voluntad por ir a la misma de los bandos participantes en ella?. ¿Qué son las uniones de reinos, sino el producto de la voluntad de los monarcas que decidían unir dichos reinos con sus propios matrimonios, los matrimonios de sus hijos u otros familiares, etc…? ¿Qué es, en último término, la geografía, sino el producto de la libre voluntad de los seres humanos por superar los límites de èsta y por crear uniones -en muchos casos naciones- más allá de los mismos?
        Ninguna nación, Sr. Vasco, es fruto del destino manifiesto, ni mucho menos del designio divino (esas son doctrinas peligrosísimas, que siempre han llevado a graves enfrentamientos). Ninguna hasta la fecha ha sido eterna en el tiempo, y no sabemos tampoco cuánto durarán las ahora existentes (entre las cuales, obviamente, España es una de las más antiguas). Tampoco sabemos cuántas naciones nuevas aparecerán en el próximo futuro. Así, tan sólo en el siglo XX aparecieron y desaparecieron en Europa numerosas naciones, como todos sabemos. Y estas naciones que aparecieron y/o desaparecieron lo hicieron, en ocasiones, a través de la guerra (por ejemplo los nuevos países salidos de la antigua Yugoeslavia), de acuerdos pacíficos, aprovados mediante referéndum, entre las dos mitades integrantes de una antigua nación unificada (por ejemplo la separación entre Chequia y Eslovaquia), de la práctica imposición por parte de la antigua potencia central (caso de la U.R.S.S.) para la creación de numerosas nuevas naciones (algunas de las cuales ya habían sido independientes décadas atras) a la caída del régimen soviético, de la espontánea y masiva decisión popular por tirar abajo un muro martillo en mano (caso de la reunificación de las dos Alemanias), etc…
        Es decir, las naciones siempre se han creado o destruído como fruto de la decisión o voluntad de alguien (fuesen unas minoritarias élites dirigentes, o fuese una parte más o menos grande de la población de un territorio). Y dicha voluntad siempre se ha expresado de diversas formas, en ocasiones pacíficas (matrimonios reales, referéndums), en ocasiones violentas (guerras, conquistas y anexiones, separaciones forzosas, etc.).
        En conclusión, y en contra de la barbaridad, absolutamente reñida con la Historia, expresada frecuentemente por el Sr. García Trevijano, las naciones sí se deciden. De hecho, se han decidido siempre. Y, obviamente, España no ha sido una excepción.
        En tal sentido, y nuevamente en contra de las tesis del Sr. García Trevijano, por supuesto que el pueblo español tiene el derecho a decidir sobre su propia nación, faltaría más. Eso sí, nótese que hablo del pueblo español en su conjunto. Jamás una pequeña parte del mismo tendrá moralmente el derecho a decidir sobre el todo (el famoso y falso “dret a decidir” esgrimido por el nacionalismo catalán).

      • Pd: En mi post de las 3´20 quise escribir “aprobados” y no “aprovados”, naturalmente…Más que de un catalanismo (que no suelo cometerlos, a pesar de ser bilingüe), se trató de un lamentable error de tecleo al estar la “v” y la “b” la una al lado de la otra en el teclado. Discúlpenme los lectores.

    • Las sociedades suiza y española son incomparables; imagínate la votación de la asignación de 2500€ (o la cantidad que sea, en el caso de España sería menos supongo) por persona en España, bueno… gana por mayoría absoluta no, lo siguiente… participación elevada y 70-80% a favor…

      • Sin duda, amigos Toni y Zenaida: No se me escapa que la sociedad suiza y la española son completamente diferentes.
        En algunas cosas prefiero mil veces la nuestra, y en otras claramente envidio a los suizos.
        Entre estas últimas cosas está, precisamente, su alto grado de conciencia y participación política mediante las iniciativas populares y los contínuos referéndums, que dejan en un total segundo plano a los partidos y a los políticos profesionales.
        Otra cosa que también envidio de Suiza es que, a pesar de ser un país cuatrilingüe y en el cual la geografía (elevadísimas montañas y valles de difícil acceso e interconexión) pareciera invitar más al aislamiento que a la unión, el sentido de pertenencia a la nación común suiza es fortísimo entre todos sus habitantes, sin distinción del cantón del que provengan o de la lengua que hablen…!Ojalá llegase el día en que los españoles pudiéramos parecernos a los suizos en estos aspectos!

  5. Para mí hay una conclusión que se impone: En cuestiones de gran importancia para la nación, un referendum está muy bien, pero no puede bastar una mayoría simple.
    Me refiero a cuestiones territoriales, de estructura del Estado, o que supongan un cambio importante de la situación, del statu quo. Ahora los ingleses se encuentran con un problemón de órdago porque un cambio de trascendencia se hace en base a poquito más de media población votante, con casi la otra mitad en contra, con regiones enteras (que ahí si son reinos) que han votado en contra, etc., etc.
    Si hasta para decisiones de una comunidad de vecinos se establece mayoría cualificada ¿cómo puede bastar mayoría simple para cuestiones de esa trascendencia?
    Tiene que ser necesaria una mayoría cualificada de, por ejemplo, el 60% de votantes con mínimo 75% de participación, como está establecido en otros casos.
    E incluso, con validez por unidades territoriales: regiones y provincias. Así el político o partido que se lanzar a un referendum tendría que tener las cosas muy claras, y no caeríamos en locuras de aprendizes de brujo, como estamos viviendo en Cataluña, y como acaba de pasar en UK.

    • El brexit ganó por mayoría absoluta, es decir por más de la mitad(50%) de la totalidad(100%) de los votos, en éste caso el 51,9%. Por lo tanto el resultado, es decir el brexit, es lícito y no hay nada que rebatir ni impugnar porque ha sido legal.

  6. Históricamente quien más ha abusado de los referéndums han sido las dictaduras. ¿Por qué ? sencillamente porque pueden controlar el resultado. Los referéndums en democracia sirven para muy poco y siempre sus resultados son dudosos. Esencialmente porque se traslada una decisión esencial y a veces compleja al electorado, que nunca puede responder con su responsabilidad política como los Gobiernos. Para saber si existe una masa crítica, en el caso del Brexit, para salir de la U.E. hoy en día existen otros procedimientos: los sondeos sociológicos son uno de ellos. Antes de usar ese recurso excepcional e imprevisible, como es el referéndum , cualquier político honesto y prudente usaría el recurso previsto por la ley: las elecciones. Unas elecciones en las que todos los partidos declaren, clara e inequívocamente, su posición sobre la salida de la U.E. Con unos estudios claros y precisos de cada uno de los partidos, justificando su posición. Si la masa crítica de partidarios de la salida queda clara, el referéndum puede ser excepcionalmente válido, siempre y cuando salgo un porcentaje del “si” con una mayoría reforzada en ningún caso inferior a la mayoría absoluta del censo (lo más cabal es el 60% del censo), y dejar claro como se resuelve las diferencias que puedan surgir entre de las distintas zonas del Estado, como ha sido el caso de Escocia y de Irlanda del Norte.

    • ¿Y si el resultado del referéndum en el Reino Unido hubiese sido el inverso, es decir, 52 % a favor de la permanencia en la U.E. y 48 % a favor de la salida?… ¿También en ese caso diría Ud. -y todos los que como Ud. opinan, Sr. Endika- que dicho resultado no era “claro”, ni la mayoría ganadora era “cabal”?
      Además…¿Por qué el pueblo no puede votar directamente sobre un tema tan importante? ¿Por qué las decisiones importantes se han de dejar en manos de los políticos “profesionales” o de los partidos? ¿Acaso, como ha sucedido en el caso que nos ocupa, no es sanísimo para la calidad democrática de un país que, aun dentro de un mismo partido, puedan haber voces discrepantes sobre temas concretos?.
      No, lo que ha sucedido en el Reino Unido es un gran ejemplo de funcionamiento democrático…Otra cosa es que en la campaña se haya mentido -!ojo!, por ambas partes- como, por desgracia, ocurre siempre en todas las campañas políticas…¿Acaso en las elecciones convencionales los partidos políticos no suelen mentir y/o prometer la luna en su propaganda para así obtener los mejores resultados posibles?…¿Acaso los partidarios de la permanencia en la U.E. no podían haber rebatido, durante la campaña electoral, los datos erróneos esgrimidos por los partidarios de la salida, máxime cuando los primeros tenían a casi todos los grandes medios de comunicación de masas a su favor?
      Francamente, me resulta inconcebible leer tantos comentarios criticando, por el mero hecho de que no guste el resultado, algo tan simple como que el pueblo británico haya manifestado su opinión en torno a su futuro.
      Vamos a ver si hay tantas críticas a la hora de tratar del tema -este sí escándaloso y antidemocrático en extremo- de la repetición de las elecciones presidenciales en Austria a raíz de las irregularidades cometidas en el recuento de votos…Mucho me temo que, como quiera que el beneficiado por dichas irregularidades era “uno de los nuestros” y no el candidato “políticamente incorrecto”, de este caso, insólito en la Europa Occidental, se va a hablar muy poco (por lo menos en nuestra España, donde la “incorrección” política está severamente censurada por el sistema dominante).

  7. Sólo sé q cuando los votantes son fanáticos convencidos e ignorantes poco soluciona nada!

  8. Desde el Brexit leo muchos periódicos extranjeros, una de las frases más repetidas es “la mayoría de los que votaron en el referéndum ni siquiera sabían lo que estaban votando”. Ahí lo dejo.

  9. Referéndum YA!:

    – Abolición de los impuestos
    – Amnistía hipotecaria
    – Pensión jubilación 100%
    – Sueldo Nescafé
    – Abono del Atleti en palco

    – y también dos huevos duros…

  10. si para entrar el la UE el referéndum es válido, debe serlo para salir.

    el problema es que luego la política manipula mucho, la xenofobia, el racismo, el mirarse al ombligo, el individualismo…………todo eso es caldo para las masas

  11. ÚLTIMA HORA
    Estrenó de la película biográfica sobre el doctor cucurul.
    Doctor So-vago.

  12. Votando voy, votando vengo
    votando voy, votando vengo
    con el referèndum yo me entretengo
    con la independencia yo me entretengo
    enamorao del Brexit que aveces duele
    enamorao del 9N que aveces duele…

  13. Ingleses, hagan otro referendum para salir de la OTAN!!!!!!! …a eso Cameron no dice nada!!!!!!

  14. Referendum es un arma de destrucción masiva.

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