El president del Parlament de Catalunya que va voler pactar amb Franco a traició

En Joan Casanova i Maristany volia traicionar la República.

Joan Casanova

I dius que aquest ens va traicionar? I en Companys ho sabia això?

Durante la II República española su presidente, Manuel Azaña, mantuvo una estrecha relación con Companys y Aguirre. Alguien puede afirmar, sin equivocarse, que la historia se repite. El 25 de abril de 1939, recién acabada la guerra, Azaña le escribía a Carlos Esplá en estos términos:

Después me ha escrito Barcia enviándome el proyecto de mensaje que va a dirigir al gobierno francés una Asociación republicana de amigos de Francia, agradeciéndole la hospitalidad que aquí encuentran los refugiados españoles, y con fervientes protestas de admiración y lealtad a la República francesa. Barcia, por encargo de los organizadores de esa manifestación, me pedía mi firma. La he rehusado. En primer término, porque esa Asociación está dividida en tres secciones, española, catalana y vasca, y sus respectivos presidentes (Companys presidente de Cataluña, Aguirre, Presidente de Euskadi), firman con esa calidad. En este texto del mensaje se habla de españoles, catalanes, vascos etc. Le he dicho a Barcia que yo no paso por eso, y aunque no tuviera otras razones (que las tengo), para abstenerme, me bastaría esa división inadmisible para negarme a firmar. Si catalanes y vascos quieren continuar en la emigración los costosísimos dislates que han cometido durante la guerra, allá ellos; si piensan recobrar la República y la posibilidad de hacer la burra nuevamente, sobre las bases de las nacionalidades y de los pueblos ibéricos están lucidos”.

Las palabras de Azaña son claras tanto con relación al independentismo como al vasco. Pero este no es el único juicio de valor que Azaña le escribiera a Carlos Esplá. 2 meses después le manifestaba:

¿Ha visto usted el manifiesto de Casanovas, proclamando la independencia de Cataluña? Me dirá usted que no debe tomarse en serio a Casanovas. Según. Su descrédito personal no le quita significación al hecho. Sus eminentes compatriotas no lo han desautorizado, que yo sepa. Estos catalanes tienen muy merecido lo que les pasa. Lo malo es que su locura ha dañado a todos”.

Joan Casanova y Maristany, cuñado de Carles Pi y Sunyer, fue consejero de la Mancomunidad de Cataluña y se opuso al régimen impuesto por el general Primo de Rivera. Como consecuencia de ello tuvo que exiliarse a Francia. En 1931 regresó a Cataluña y fue uno de los fundadores de Esquerra Republicana de Catalunya. Ese año fue elegido concejal del ayuntamiento de Barcelona, siendo nombrado consejero de gobernación y de fomento de la Generalidad de Cataluña. Durante un breve periodo de tiempo fue presidente del Parlamento de Cataluña. El 26 de diciembre de 1933, como consecuencia del fallecimiento de Francesc Macià, ocupó interinamente la presidencia de la Generalidad y, al estallar la guerra, fue nombrado consejero primero y presidente del consejo Ejecutivo. Con motivo de los excesos de los anarcosindicalistas y de la dirección central de la guerra dimitió de todos sus cargos y se exilió a Francia.

Regresó de nuevo a Cataluña en 1937, pero ante el temor de ser perseguido decidió exiliarse de nuevo. Casanovas falleció en Valrás en 1942. ¿Por qué cuando regresó en 1937 tuvo miedo de ser perseguido? En el año 1936, tras fracasar su intento de catalanizar la guerra, como hemos dicho, se exilió a París. Allí, con la mediación de Francia e Inglaterra trató de llegar a un acuerdo por separado con el general Franco, al cual estaba dispuesto a reconocer su victoria militar sobre el resto de España si éste, a su vez, se comprometía a respetar la autonomía de Cataluña. Esta circunstancia no se produjo. Azaña era conocedor de éste intento, por parte de Casanovas, de desestabilizar la política llevada a cabo por la República. Es más, con su acto Casanovas intentó apartar a Cataluña de la lucha, rindiéndose a Franco, siempre que Cataluña no perdiera su autonomía. Por eso en 1937 tuvo miedo de ser perseguido. Porque, por decirlo con términos claros, había traicionado la unidad de una República que poco a poco se estaba desmembrando.

De ahí las duras palabras de Azaña y de ahí que le diera una relativa importancia al manifiesto. Los 2 hechos, en mayor o menor medida, demuestran el grado de independentismo de algunos políticos catalanes. Un independentismo que está condicionado al propio interés de algunos políticos catalanes. Estos no repararon durante la II República, ni hoy en día, en actuar en interés propio y sin pensar en la repercusión sobre el conjunto que pueden tener las acciones que emprenden.

Dolça i traidora Catalunya…

bastoncillo



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7 comentarios

  1. Lo cierto es que Azaña no tenía ni la más mínima legitimidad moral para criticar a nadie. Fue él el primer traidor a la República, llegando a su Presidencia -en Mayo del 36- de manera totalmente fraudulenta y apoyándose cuando le convino, entre otros, en esos nacionalistas catalanes y vascos a los que luego, como fruto de la derrota en la guerra, habría de criticar.
    Azaña era un tipo hipócrita, vil y gran experto en traiciones…¿De qué se quejaba, de que los demás obraran como él?…Sólo hace falta leer las cartas privadas de Azaña a su cuñado Cipriano Rivas Cherif (editadas en México en los años 40) o los diarios del primer presidente de la II República, Niceto Alcalá Zamora (recientemente editados en España), para darse cuenta de la bajísima catadura moral y personal de Manuel Azaña (por más que ahora algunos traten de canonizarlo, tal como también sucede con Lluís Companys y otros personajes similares).

  2. Nada nuevo, a mi no me sorprende. Tanto el nacionalismo vasco como catalán traicionaron a la II República pero esta muy bien que DC lo publique para que lo sepa quien aún no lo sabe.

  3. La II República no fue democrática. Como en la Monarquía post-franquista de ahora, no había separación de poderes.
    ¿Por qué fracasó el PARLAMENTARISMO de la II República? – Antonio García-Trevijano
    https://youtu.be/4S3_f6n9O_M

  4. Gran article DC. Gràcies! I visca Espanya!!!

  5. Va muy bien que estas cosas se difundan, porque fuera de los círculos profesionales y de aficionados a la historia no las sabe nadie. Es especialmente útil para poner en evidencia a los practicantes del oxímoron consistente en colgar en el balcón la bandera de la segunda república junto con la secesionista, también conocida como ‘estelada’ (en castellano estrellada). Lo malo es que muchos no entienden tanta sutileza, tienen un sustrato cultural bajo, viven el ‘prusés’ como una religión, o simplemente siguen la moda sin plantearse siquiera que esto pueda tener consecuencias muy serias. En resumen, Catadisney en estado puro.

  6. Me parece importante que DC difunda los hechos históricos, en toda objetividad, sin las falsificaciones partidistas de los catalibanes, en esta caso una tentativa de paz separada entre Cataluña y Franco, parecida a la capitulación vasca de Santoña.

  7. Los mismos perros con distintos collares.

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