Sr. Mas, ¿no sabe qué hacer? Inspírese en sus antecesores de 1714

Pedir perdón y rectificar no es mala idea.

1714

El nacionalismo es una ideología del siglo XIX que no tiene nada que ver con el espíritu catalán de 1714, aunque utilice esos hechos para construir su mitología. Tras meses de asedio, a punto de sucumbir la heroica resistencia de Barcelona, ésto es lo que hacían los antecesores de nuestros políticos actuales:

“Este día [3 de agosto de 1714] los Concelleres de Barcelona y el Presidente de la Nobleza, que representaban los tres Comunes como los sujetos que les acompañaban, que era el día que se concluía un novenario de rogativas ordenado en todas las iglesias y monasterios, confesaron y comulgaron en público, con tanta edificación, que este acto enterneció a cuantos estuvieron presentes. Hicieron voto de hacer observar la regularización que se había impuesto de los trajes de las mujeres (…) Los tres Comunes hicieron acto de protestación, delante el autor, de que todo lo esperaban de la misericordia de Dios, y que se arrepentían de haber creído vanamente en promesas de gentes contrarias a la Santa Fe y religión que profesaban”. (Francisco de Castellví: Narraciones históricas, V, folio 69).

¿Se imaginan a los comisarios del Tricentenari, al sr. Mas y sus amigos Junqueras y Forcadell, haciendo lo que hicieron quienes dicen admirar? Claro que no: ellos prefieren hacer “V”s gigantes, subvencionar TV3 y decir espanyansroba. Y es que cualquier parecido de la Cataluña nacionalista con la de 1714 es pura invención.

Dolça i enganyifada Catalunya…

bastoncillo

 



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5 comentarios

  1. alguien conoce la marca de traje lamberti me seria de mucha utilidad saber

  2. Motivos tenían para arrepentirse; al fin y al cabo se habían aliado con protestantes (ingleses y holandeses), que, por supuesto, cuando habían obtenido lo que querían, les dieron con la puerta en las narices. Con el habitual cinismo inglés, hubo alguno que mostró cierta conmiseración por el futuro de los catalanes pero al final, se olvidaron de ellos. Pongo dos ejemplos de la II Guerra Mundial donde se muestra la practicidad de los ingleses, que sólo cuidan de sus intereses. Tras el bombardeo de Dresde en febrero de 1945, que destruyó una ciudad en un caso que muchos consideran un crimen de guerra, un parlamentario inglés pidió la palabra y dijo que sabía que Hitler lo había hecho antes (bombardear ciudades) pero que nunca fue bueno imitar al demonio. Dicho esto y como en el célebre soneto de Cervantes al túmulo de Felipe II en Sevilla, “miró al soslayo, fuese y no hubo nada”. La frase estaba dicha, pero Dresde quemada hasta los cimientos. El otro es que la única Gran Unidad que no recibió su propia medalla de Campaña fue el Mando de Bombardeo, cuando no cabe duda que fueron importantísimos para ganar la guerra. Incluso su jefe, “Bomber” Harris, fue el único alto mando que tardó 8 años (hasta 1953) en recibir un título secundario, el de “baronet”, un título que ni siquiera es nobiliario ni podía entrar en la Cámara de los Lores por no ser “Lord”. Una forma “elegante” y muy británica de decir que los trabajos sucios se hacen, pero no se publicitan ni se premian tanto.

    En cuanto a los temas de la Guerra de Sucesión, tras las Cortes Generales catalanas de 1701-1702, no existían sombras sobre el reinado de Felipe V en Cataluña, donde de paso también se había casado, para luego ir a Italia en defensa de sus intereses ante la invasión austriaca. Pero los austracistas no se habían estado quietos: el 31 de mayo de 1704 bombardearon Barcelona, sin que ello hiciera desistir al Principado de su fidelidad a Felipe V. Pero resulta que el común (ayuntamiento o conjunto de vecinos en términos modernos) de Manlleu quería hacer un molino, ya que los molinos de la zona (dos) estaban en Vic, y además eran propiedad de un cacique llamado Carles Regàs. El virrey Velasco autorizó a Manlleu a fabricar su molino, pero los vitigans (es el gentilicio de los de Vic) respondieron asaltando Manlleu y destrozando el molino. Ante el peligro de represalias por Velasco, nombraron una comisión para entrevistarse con un comerciante y agente (o espía) de Inglaterra en Cataluña llamado Mitford Crowe, protestante como su reina Ana, llegando el Pacto de Génova de 20 de junio de 1705, firmado no por el Común o los Tres Comunes de Cataluña (Diputación del General más el Consejo del Ciento más el Brazo militar), tampoco por la Real Audiencia como tribunal de justicia que era, y mucho menos por unas Cortes reunidas al efecto. ¡Qué va! Un grupo de caciques que temían perder privilegios medievales y otro de comerciantes que temían que se les quitara el monopolio del textil permitiendo la venta de productos franceses al resto de España (lo que de hecho no se había producido). Luego vino un segundo bombardeo austracista sobre Barcelona (25 de agosto de 1705, unos 6.000 proyectiles) y un tercero y definitivo de 15 de septiembre del mismo año, ante el que Velasco capituló para evitar la destrucción de Barcelona. Saliendo de la ciudad unos 6.000 habitantes, sobre 20.000 más o menos que tenía según Tortella, lo que representa un 30% de la población, lo que sumado a otras gentes que, como suele ocurrir siempre, estaban “a favor de vencedor”, dependiendo del momento, muestra que el archiduque Carlos no tenía tantos apoyos; desde luego ninguna unanimidad. Todo por el molinazgo de un cacique. Que por supuesto no convocó ni respetó la autoridad de las Cortes Generales de Cataluña ni la de los Tres Comunes. O sea que fue un golpe de estado en toda la regla contra Cataluña y sus instituciones. ¿Quiénes fueron pues los verdaderos traidores? Y si eran tan católicos, ¿por qué se aliaron con protestantes?

  3. Otra sugerencia: Sr. Mas también se puede inspirar en los samuráis y si fracasa hacerse el harakiri, así nos dejará en paz de una vez por todas.

  4. Solo un matiz. El nacionalismo catalán es una ideología de finales del siglo XIX.

  5. Claro eran españoles, eso era algo tipico entre los ejercitos españoles de la epoca y encima se habian juntado con protestantes. Que los politicuchos de ahora se crean aunque sea la sombra de los que resistieron en barcelona es un insulto a la memoria de dichos hombres.

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