El papa que ens va ensenyar a ser catòlics sense por.

Avui és sant Joan Pau II. El nostre patró.
Es el papa que nos enseñó a no tener miedo de ser amigos de Cristo. El que ens va mostrar que la veritat existia i resplendia. El que nos llamó a usar fe y razón para perseguir el esplendor de la verdad. El que no se bajó jamás de su cruz. El que nos acercó a María. El que nos recordó nuestra misión e identidad. El que nos explicó el valor de la unidad y la diversidad. El que ens va avisar dels perills del separatisme. Y el que vino a vernos tantas veces para dar testimonio de su esperanza y recibir nuestro cariño.
San Juan Pablo II, el papa Magno, estaba enamorat d’Espanya. Havia fet la seva tesi sobre Sant Joan de la Creu, su portavoz era el español Navarro Valls y conocía muy bien nuestro país. Quiso visitarnos 5 veces, la primera en 1982. Cuando sobrevoló Toledo, preguntó: «¿Veremos l’Alcasar?»; de joven había vibrado con el heroísmo cristiano de sus defensores. I com avui és la diada del seu sant, volem recordar quan el vam tenir entre nosaltres. Ací té un vídeo del nostre patró:
Aquestes van ser les primeres paraules de Sant Joan Pau en arribar a casa nostra, el 31 d’octubre d’aquell any, dirigiéndose al «querido pueblo de España»:
“Vengo atraído por una historia admirable de fidelidad a la Iglesia y de servicio a la misma, escrita en empresas apostólicas y en tantas grandes figuras que renovaron esa Iglesia, fortalecieron su fe, la defendieron en momentos difíciles y le dieron nuevos hijos en enteros continentes. En efecto, gracias sobre todo a esa sin par actividad evangelizadora, la porción más numerosa de la Iglesia de Cristo habla hoy y reza a Dios en español. Tras mis viajes apostólicos, sobre todo por tierras de fidelidad al Evangelio y a Hispanoamérica y Filipinas, quiero decir en este momento singular: ¡Gracias, España; gracias, Iglesia en España, por tu fidelidad al Evangelio y a la Esposa de Cristo!
Esa historia (…) es digna de toda admiración y aprecio. (…) Es necesario que los católicos españoles sepáis recobrar el vigor pleno del espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hombre hermano”.

El 7 de novembre el sant va arribar a Barcelona. La niebla alteró todo el programa de visita a Montserrat, pero Juan Pablo II besó por 2 veces a la Moreneta y saludó a los 50.000 fieles que le esperaban en la explanada bajo la lluvia y cantaron el Virolai cuando el santo se postró ante la Virgen. Ens va explicar la nostra missió:
“De aquí, de Montserrat, de la región catalana, de España entera hay que sacar los sillares señeros de la nueva construcción” de la Jerusalén eterna. Allà hi era en Jordi Pujol, que no va voler copsar el missatge positiu de millora espiritual del món, y ya entonces se dedicaba a construir la Catadisney grosera e idolátrica del nacionalismo.
Visitó después la Sagrada Familia, la catedral de Barcelona, Montjuich y el Camp Nou, donde 1.000 sacerdotes concelebraron la misa con el Papa, que les dijo esto:
“La Iglesia ha sido constituida por Cristo, y no podemos pretender hacerla según nuestros criterios personales”. Algunos de esos curas presentes cuelgan hoy cubanas de sus campanarios y firman manifiestos políticos de ruptura.
2 días más tarde se despidió de España en Santiago:
“La fe cristiana y católica constituye la identidad del pueblo español. (…)
¡Qué cúmulo de vivencias entrañables acuden a la mente cuando evoco mi estancia en Madrid, Ávila, Alba de Tormes, Salamanca, Guadalupe, Toledo, Segovia, Sevilla, Granada, Loyola, Javier, Zaragoza, Montserrat-Barcelona, Valencia y (…) Santiago! Son nombres que han penetrado definitivamente en fibras muy hondas de mi ser, hechos imagen de un nombre querido: España. Con mi viaje he querido despertar en vosotros el recuerdo de vuestro pasado cristiano y de los grandes momentos de vuestra historia religiosa. Esa historia por la que, a pesar de las inevitables lagunas humanas, la Iglesia os debía un testimonio de gratitud (…) Para que sepáis iluminar desde la fe vuestro futuro y construir sobre un humanismo cristiano las bases de vuestra actual convivencia. Porque amando vuestro pasado y purificándolo, seréis fieles a vosotros mismos y capaces de abriros con originalidad al porvenir. (…) ¡Hasta siempre, España! ¡Hasta siempre, tierra de María!“.

En 2005 Juan Pablo II regresó por 5ª vez a España. Estaba enfermo e inválido, y parecía saber que España le reanimaba. Millones de españoles acudieron a saludarle con veneración. Sus últimas palabras fueron un dolço y sencillo programa nacional:
“El sucesor de Pedro, peregrino en tierras españolas, os repite: España, siguiendo un pasado de valiente evangelización: ¡sé también hoy testigo de Jesucristo resucitado! (…) ¡No rompáis con vuestras raíces cristianas! Sólo así seréis capaces de aportar al mundo y a Europa la riqueza cultural de vuestra historia (…)
España evangelizada y evangelizadora, ese es el camino. No descuidéis nunca esa misión que hizo noble a vuestro país en el pasado y es el reto intrépido para el futuro. Gracias a la juventud española, que ayer vino tan numerosa para demostrar a la moderna sociedad que se puede ser moderno y profundamente fiel a Jesucristo. Ellos son la gran esperanza del futuro de España y de la Europa cristiana. El futuro les pertenece… Adiós España!”.
Avui els governs, polítics, intel.lectuals, artistes, periodistes i demés poderosos d’Espanya abracen les supersticions ideològiques de la cultura de la mort (generisme, homosexualisme, feminisme, nacionalisme, socialisme, comunisme, bolivarisme, animalisme, escalfisme, tanatisme, wokisme…) i fan cua per impulsar la degradació humana, moral i espiritual dels espanyols. Però un grapat de gent decent resisteix amb joia porque quiere luchar, no tiene miedo y sabe que el amor siempre vence, que Cristo lo da todo y no quita nada, que las ideologías son hierbajos caducos: se lo enseñó Juan Pablo.
Por eso los dolços -pecadors redimits i amics de Jesús- te tenemos por patrón, junto a nuestra patrona la Virgen de la Merced. Gràcies, amic, per donar-nos esperança. No te olvidamos.
Sant Joan Pau II, pregueu per nosaltres.
Dolça i joanpaulista Catalunya…

Categories: Alma
Para mí, Juan Pablo II fue el mejor papa que hemos tenido. Todos los papas que han venido después han sido muy mediocres, la verdad.
Faro,guía y ejemplo aseguir
Ciertamente una persona excepcional; de esas que aparecen una o dos veces cada siglo.
Pues cuando Dios nos pone de líder a alguien así, hay que estudiarle y seguirle, porque es aprendiendo siempre de los mejores cómo vamos a prosperar y vivir mejor.
Juan Pablo II ha sido una enorme oportunidad que no se puede dejar escapar, como cuando te toca el gordo de la lotería.
Ahora, si estábamos avisados; es decir, que alguien nos ha señalado ya el camino, ¿qué pasa que no le seguimos en masa?
¿que nos han inoculado con el gen de la autodestrución?
Porque desde que el PP-SOE se pudo a «cambiar España tanto que no la iba a reconocer ni la madre que la parió» mientras que nos saqueaban como si no hubiera mañana y destruían España en 17 minizimbawes no damos pie con bola.
Toda la razon!!
Gracias!!!!