Dimecres de Cendra, dolços.

Hemos visto a los políticos habituales felicitar el ramadán a los musulmanes, una actividad que malcopiaron a los cristianos que conoció Mahoma en sus caravanas por Arabia. Però avui cap politiquenyo no parlarà del Miércoles de Ceniza y el inicio de la Cuaresma, tiempo fundamental para los católicos.
Los poderosos se esfuerzan de mil maneras para que nos creamos 2 cositas: que los hombres somos perfectos y que no necesitamos a Dios. Pues hoy vamos a escandalizarles un poco:
- Tenemos alma. Somos libres e inteligentes. No somos solo un conjunto de moléculas sometidas a las leyes de la física.
- Tenim una natura humana. Viure d’acord amb ella ens fa feliços; viure en contra ens fa neguitosos i desgraciats.
- Somos poca cosa. No somos perfectos. Hacemos el mal. Nos equivocamos queriendo. Hacemos daño. Somos pecadores y eso nos quita la libertad.
Ara que ja criden, escandalitzem una mica més els ideologitzats?
- Dios existe, y no somos nosotros, ni Sánchez, ni el Motxo, ni la técnica, ni el dinero, ni el sexo, ni Marvel.
- Para restaurarnos, ser felices y libres necesitamos el socorro de Dios, que nos cuida, está a nuestro lado y no deja jamás de querernos.
- Para demostrar su amor, Dios se ha hecho hombre como nosotros, de carne y hueso. Y encima él se encargó de pagar por nuestros errores. I després va ressucitar. Iguálamelo, Elon.
Doncs avui comença la Quaresma: 40 días para vencer nuestras debilidades y cambiar de vida. 40 días para resucitar. Sin vida espiritual tarde o temprano seremos ventrílocuos de la ideología de turno o garrins mamant la verra.
¿De qué se va a privar ud. estos días, dolço? ¿Pan, chocolate, internet, café, dulces, chats, alcohol, sueño, móvil…? Casdascú lo que pugui. Pero algo haremos, claro, y lo haremos para vivir más cerca de Dios estos días. Así que desde hoy comeremos poco, estaremos más atentos de ayudar a quien lo necesite, nos preocuparemos por hacer la vida más feliz a los cercanos y dejaremos atrás lo que nos quita la libertad.

Anoche bajó -un any més- el Cristo de Lepanto. Hoy iremos a que nos pongan la ceniza («polvo eres…»), no comeremos carne (no és pas per tu, Greta, és un petit sacrifici), i dejunarem lo que puguem.
Y como no se lo desearán los políticos (del ramadan no se’n obliden mai), se lo deseamos nosotros: buena y santa Cuaresma, dolços!
Dolça i convertida Catalunya…

Categories: Alma
Todo muy bien y con toda la razón.
Pero falta algo también muy importante:
Quitar las religiones verdaderas significa ser sustituidas por las religiones falsas , esto es, las IDEOLOGÍAS.
Y las ideologías, que no son otra cosa que un mapa para conseguir el poder y mantenerlo y un banderín de enganche para los que tengan ese interés, significa dar mucho más poder al POLÍTICO (y con ello a la oligarquía que siempre está detrás él, como BOTÍN, SOROS, etc…)
Por la cuenta que nos trae, y deberíamos haber visto ya las orejas al lobo y aprendido la lección después de 45 años de despropósitos totales, deberíamos volver a la religión verdadera.
Creer, que es una facultad natural en el hombre y que integra nuestra sociedad como un pegamento especial, nos recuerda que todos somos humanos y que todos hemos de morir.
¡sí!; ¿quién lo iba a decir, verdad?
Pues si vivimos con ambas verdades, podremos vivir una vida más presentes con más realidad y disfrutando mucho más de lo que hay.
Nosotros, nuestras familias y nuestra sociedad.
Traducción:
Hoy, todos a una, a recibir las cenizas.
En internet siempre sale qué iglesias y a qué hora se pueden recibir; así que no hay excusa.
No esperen ninguna, felicitación del centroderechaizquierda. Ni tampoco de los obispos, no sea, que alguien se ofenda, uy uy uy.
No se les espera porque no tenemos fuerza.
Y no tenemos fuerza, a diferencia de los musulmanes, porque no creemos lo suficiente y porque estamos divididos.
Si de verdad supiésemos lo importante que la religión es para nuestra vida, para nuestra familia y para nuestra sociedad, viviríamos de otra manera y votaríamos otra cosa.
Incluso los obispos se comportarían de otra manera. Con más santidad y menos pachamamería, mundanería y justicia social.
De hecho, al convertirse en erdaderos testigos de Cristo, se convertirían automáticamente y sin esfuerzo en líderes naturales de sus comunidades.
Pero como ves, la solución es muy fácil, sencilla y está al alcance de cada uno de nosotros:
Intentar ser santos (vivir como la Santa Iglesia Romana antes del Concilio enseñaba).
Hecho esto, todo lo demás viene rodado.
Me acuerdo perfectamente del «Dimecres de Cendra». De niño, cada año (normalmente en la segunda quincena de febrero), el cura del colegio (fui a un colegio católico) nos hacía una pequeña cruz, de ceniza, en la frente. Todos los niños pensábamos que, con dicha cruz, obteníamos superpoderes. Como un tercer ojo.
¡Muchas gracias, Dolça Catalunya, por recordarnos que hoy es Miércoles de Ceniza!
Es que esa cruz efectivamente confiere superpoderes.
Es Ciencia.
(psicológica y sociológica)
Por una parte nos recuerda a todos que no somos nada (y efectivamente no somos nada, por mucho dinero, belleza o poder que tengamos). Es decir, que nos hace humanos y, como lo somos todos, nos hace a todos iguales.
Tener conciencia de ser humano (y por tanto pecador) esto es además liberador, porque nos nos obliga a otra cosa que intentar vivir como cristianos; esto es, que no somos superhombres, por mucho que el mensaje del papel cuché señale lo contrario.
Y por otra, al llevar la cruz de ceniza, nos señala miembros de una comunidad y señala también públicamente que somos partidarios de unas creencias y un modo de vida muy determinados.
Ahora, tú me puedes decir que eres ateo…
Pues aquí hay otra famosa receta, de Pascal, también respaldada por la Ciencia:
«Si quieres creer en Dios, arrodíllate y reza»
(En este caso concreto, vete a poner las cenizas y haz que se las pongan tus hijos)
Preciosa entrada, gracias!!!
¿Esta «preciosa entrada» la vas a concretar en algo práctico en tu beneficio?
¿O es sólo una apreciación sibarítica de buen conocedor, como el que es capaz de apreciar un buen vino o un buen queso ?