Demà farà 90 anys que començà el major genocidi de catalans de la història, i fou sota la Generalitat d’ERC.

Mañana hará 90 años del inicio oficial de la Guerra Civil. Vino precedido por el golpe de Estado de 1934, que precipitó la caída de la República y significó el inicio de la violenta polarización que en 1936 explotaría en la Guerra Civil. Entre 1932 y 1934 hubo 5 intentos de derrocar la República: 3 insurrecciones anarcosindicalistas, la intentona de Sanjurjo y la de socialistas y nacionalistas en octubre 1934. Esta última fue definitiva en la destrucción de la convivencia y ensayó la guerra civil que vendría unos meses más tarde.
Pero hubo un hecho desencadenante que decidió a muchos militares dubitativos, entre ellos Franco. En la madrugada del 13 de julio la Guardia de Asalto secuestró al líder y diputado derechista Calvo Sotelo en su piso de Madrid; en el camión uno de los guardias, militante del PSOE y guardaespaldas personal del líder socialista Indalecio Prieto, le disparó un tiro en la nuca. Después arrojaron su cadáver en el cementerio del Este.
El catedrático Stanley G. Payne comenta al respecto:
«La respuesta del Gobierno fue incluso peor que el propio asesinato. Pese a prometer una investigación, apenas hizo nada (…) impuso la censura total para ocultar la verdad y se preparó para la confrontación (…) procedió a arrestar a numerosos derechistas (…) se promocionó a los asesinos a puestos de mayor responsabilidad (…) Tras el funeral de Calvo Sotelo, la policía abrió fuego en el centro de Madrid sobre los manifestantes desarmados, abatiendo a varios de ellos (…) El día 16 se cerraron todos los centros de la derecha de Barcelona. (…) Tanto el Gobierno como los dirigentes socialistas consideraban que el conflicto armado era irremediable y, de hecho, estaban más que dispuestos a que estallase lo antes posible para acabar con él mediante su propia victoria. (…) Casares Quiroga declaró en privado que esperaba que se produjese una sublevación militar lo antes posible para poder destruir todos los elementos rebeldes» (40 preguntas fundamentales sobre la Guerra Civil, 2006, pp.95-97).

También lo ve así Jesús Pérez Salas, oficial del Ejército republicano destinado en Barcelona al inicio de la Guerra Civil. Dirigió la Columna Macià-Companys compuesta por militantes de los partidos nacionalistas Estat Catalá y ERC que a comienzos de septiembre de 1936 atacó Teruel. Al final de la guerra se exilió en México y escribió estas reflexiones:
«El asesinato [de Calvo Sotelo] (…) debió ser inspirado por alguien que tenía un gran interés en que el Ejército se sublevara (…) Es inútil tratar de restar importancia al hecho. Si las fuerzas de Orden Público, en las que descansan los derechos y la seguridad de los ciudadanos, son capaces de ejecutar actos de esta naturaleza, prueban evidentemente su falta de disciplina y el olvido de su sagrada misión (…) Quizá hubiera podido evitarse la acción posterior del Ejército mediante una rápida y enérgica acción del Gobierno republicano, castigando con dureza a los ejecutores y, sobre todo, expulsando del Cuerpo de Seguridad al núcleo contaminado, para dar así la sensación al país de que el Gobierno se hallaba dispuesto a terminar con el terrorismo de cualquier parte que éste procediese» (Guerra en España, 1947, pp.82-83).
Stanley G. Payne diu que «La respuesta del Gobierno (…) fue más bien la opuesta, como si esperase que el crimen provocase finalmente a los militares a emprender una rebelión que se podría sofocar. (…) El asesinato de Calvo Sotelo supuso el punto culminante de la larga cadena de desórdenes, violencia y abusos políticos y administrativos que tuvieron lugar bajo los Gobiernos republicanos de izquierda».
De fet, Santcompanys portava mesos preparant el cop: ordenó preparar un “Comité Militar Revolucionario” en mayo de 1936, entregar 20.000 fusiles a revolucionarios adictos y alistar 8.000 voluntarios para “preparar la resistencia armada”.
No, no fue posible la paz. La República fue un desmadre y los republicanos intentaron cargársela desde el principio. Y, según el jefe de la Columna Macià-Companys, muchos de ellos tenían interés en provocar un 18 de julio.
En Cataluña hace 90 años que empezó el mayor genocidio de catalanes de la historia, bajo un régimen nacionalista, socialista y anarquista, y con un presidente de ERC en la Generalitat. Aquesta gent ho preparava des de feia temps.
Amb la convivència no s’hi juga, senyors polítics. Aprenguem del passat i cerquem la pau, que aquestes coses del poder les carrega el dimoni.
Dolça i assenyada Catalunya…

Categories: Historia
Bon dia/buenos días amigos de Dolça Catalunya:
Soy un gran admirador de sus informativos los cuales recibo puntualmente todos los días. Después de leerlos, aquellos que creo interesan a mucha gente, los compartía en Facebook, en abierto, (cualquiera podía leerlos) pero desde hace un tiempo no encuentro el icono de «compartir». Antes lo encontraba abriendo «comentar» pero ahora no aparece.
Podría alguien indicarme el lugar donde sale el icono de compartir en Facebook?
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Quienes en nuestra juventud nos dejamos influir por la propaganda anti franquista, hoy serenos, ya hasta mayores nos damos cuenta que Francisco Franco debiera estar por su cruzada liberadora de las cadenas que había sometido una falsa republica a España, estar en los altares. Hay muchos canonizados con inferiores motivos,
Es curioso que me saco de Barcelona, desde las oficinas del Tele Exprés Federico Gallo, huyendo a Francia por haber escrito algo sobre Franco, lo que hoy no pasa de simpleza, pero el Sr. Fraga no lo veía así. Es fácil engañar a la juventud hablándoles de libertad y de solidaridad gentecillas que no saben lo que es. La situación es dramática en un pais donde se promociona más que juzga a la delincuencia política, los ocupas, etc.
¡¡Que Dios nos ayude ahora, que necesitamos otro héroe nacional!!
Hombre, si desde el gobierno te están matando o deja que te maten, ¿qué vas a hacer ?
Pues salvar la vida, naturalmente. Es un instinto humano («instinto de supervivencia»)
Desde incluso antes del pucherazo electoral de abril de 1936, en que los partidos revolucionarios, agrupados por consejo de Stalin en una coalición «popular para llegar «democráticamente» al poder y desde ahí imponer a todos su dictadura (como ya había hecho Hitler sin ir más lejos: «de la Ley a la Ley») empiezan a asesinar a miembros de derecha y católicos.
Y en concreto, lo que se está haciendo también es vengarse de todos aquellos que participaron en la represión el golpe de Estado revolucionario de 1934 contra la República, que son cruelmente asesinados (le hubiera pasado también a Franco de no encontrarse a salvo en Canarias de Comandante Militar).
A los niños muy pequeños, en la guardería y en el parvulario, se les enseña a odiar a «Aspanya» (el resto de España).
Jamás se les va a decir que Lluís Companys fue un GENOCIDA.