Aliança Hitleriana no revifa el nacionalisme.

Otra vez el rollo de cada año. Es un suplicio que nos imponemos, però algú ha de dir que a la mentida que suposa la «festa» (que solo es de los nacionalistas) s’afegeix -com sempre- la mentida de les xifres d’assistència. Dediquemos unas líneas a pensar sobre ello.
Los sociólogos saben que el hombre medio suele cambiar su comportamiento para adecuarlo al del grupo y reducir la tensión que le supone vivir contra corriente; lo que determina el cambio es el número de personas que actúan de determinada manera en un grupo determinado. Vea en este gracioso experimento cómo funciona.
Por eso todo ideólogo sabe que para que triunfen sus ideas debe hacerlas pasar por mayoritarias. Esa es la misión de las “encuestas” del CEO de la Generalitat que proclaman (ja no gossen) que el separatismo es mayoritario o casi. Y esa es la misión de las cifras desorbitadas que los nacionalistas llevan dando cada 11-S desde la primera Marmotada del prusés en 2012. Por eso es importante conocer la realidad.
Lamentamos aburrirle, si quiere puede saltárselo. Veamos:

Marmotada en Francia: una trobada familiar
2010 – Manifestación del 12 de julio contra la adecuación del Estatut a la Constitución. Organizadores: 1,5 millones. Guardia Urbana: 1,2 millones. La Vanguardia (quina vergonya, sr. Conde): 1.000.000 de asistentes. La empresa Lynce, especializada en contar muchedumbres, numeró desde el aire a los asistentes: no hubo más de 74.000, pero mediante esta manipulación la Generalitat y sus medios a sueldo lograron situar la secesión en la agenda política de 7 millones de catalanes.
2012 – “Catalunya, nou estat d’Europa” . Manifestación en BCN. Generalitat: 2 millones de personas; Guardia Urbana: 1,5 millones; Delegación del Gobierno: 600.000. Lorenç Badiella, director del Servei d´Estadística Aplicada de la UAB, en la mismísima La Vanguardia: “siendo generosos” entre 500.000 y 600.000. Así pues los datos de la Delegación son los más fiables.
2013 – “Cap a laindependència” 2013 fent el corro de la patata. Cadena nacionalista. Generalitat –Quico Homs– impone los datos a los Mossos: 2 millones de personas; Pilar Rahola: 2,3 millones; un catedrático de estadística de la UB con un equipo de 20 personas calculó la asistencia en 794.000 (de ellas 103.000 eran niños), analizando las 107.000 imágenes de la Gigafoto; el estadístico separatista de Contrastant, Miquel Almirall, rebajó la cifra a 700.000.

Marmotada a Girona: excursió del front de joventuts
2014 – “Ara és l’hora” fent la V de Victòria/Vergonya y 300 aniversario del 1714. Ayuntamiento de Barcelona: 1,8 millones de personas. Interior: 520.000. Tuvo que ser un medio inglés el que demostrara matemáticamente que la asistencia al 11S se redujo a 336.00 personas.
2015 – “Via Lliure cap a la república catalana” estabulizados en la Meridiana. Jordi Sànchez –el que dijo con Batasuna que la masacre de Hipercor fue culpa de “la empresa y la policía”– proclama que han sido 2 millones; Guardia Urbana : 1,4 millones, 400.000 menos que en 2014. El mismo Sànchez reconocía que (imposible comprobar) sólo habían “450.000 inscritos”. Si aplicamos la proporción Badiella/Guardia Urbana, en la Meridiana no hubo más de 450.000 personas.
2016 – “A punt” 2016 fregint ous a 5 pobles. Mani “descentralizada”. ANC habla de 1 millón, lo que significa 1 millón menos que en 2015. Las policías locales suman 800.000, que son 600.000 personas menos que el año pasado. La Delegación del Gobierno (suele acertar) dice 370.000. Y los catedráticos de Estadística de la UB no ven posible más de 292.000 personas.

2017 – “La Diada del Sí” 2017 fent la creu. Mani pre-Buti2. La ANC ha montado esta vez una “cruz” en la travesía de Paseo de Gracia con Aragón. ANC y Guardia Urbana de Colau: 1 millón de asistentes, que La Vanguardia y medios del Règim (s’hi juguen el sou) dan acríticamente por bien contados. Delegación del Gobierno: 300.000-350.000 personas. Catedráticos de Estadística de SCC: 225.000 asistentes. Expertos de El País no contaron a posteriori más de 160.000 personas.
2018 – “Fem la república catalana” 2018 a la Diagonal, haciendo una “ola sonora” tots de groc. Se les supone hipermovilizados por la cárcel y la fuga de sus líderes. Organización y Guardia Urbana de Colau: “alrededor de 1.000.000 personas”, como siempre. La Vanguardia no quiere hacer el ridículo y dice “cientos de miles”. Delegación del Gobierno: no da cifras, que es del PSOE y la Cunillera le debe el puesto a los manifestantes. SCC cuenta 200.000 personas. Y el presidente racisTorra confesará el 16 de septiembre -pobret- que “yo pienso que éramos más de 1, 5 millones de personas” (minuto 2:05″). Los cálculos más realistas no dan más de 175.000 lazis.
2019 – “Objectiu independència” con camisetas turquesas, haciendo una estrella desde la plaza España hasta paseo de Gracia y ocupando las calles adyacentes a la plaza. La superficie del recorrido ya asumía que las cifras serían la mitad de las de 2018. La Guardia Urbana de la Colau dijo 600.000 personas. Por primera vez la ANC no dio cifras (aunque alguien deslizó el recurrente 1.000.000), la Delegación del Gobierno tampoco. Viendo las fotos y analizando la superficie, a nosaltres no ens sortien més de 130.000 manifestants, un -25% respecto al 2018. Va dir fins i tot La Vanguardia que fue la cifra más baja del prusés.

Éxtasis de Pau Pacheco Domingo (sisplau, no oblidi ni perdoni sos pares al catalanitzador de cognoms), kapito juvenil de la ANC
2020 – “El deber de construir un futuro mejor. El derecho a ser independientes”, vestits amb samarretes blau intens. Ni inscripciones, ni autobuses, ni apenas camisetas. Culpa del covid, és clar. Había un Tinder para ligar entre los lazis y todo, además de -dijeron- 131 manifestaciones en toda Cataluña frente a sedes de organismos del Estado. Quanta gent? Segons l’ANC 59.500. En la foto del acto central, en plaza Letamendi, no se contaban más de 168 personas. Si esta fue la mani principal, imagine las otras 130. Siendo generosos y suponiendo que hubo 168 personas en los 131 actos, no llegaron a 22.008 llazis posant-se grocs de vergonya.
2021 – “Lluitem i guanyem laindependència” con uniforme rojo con un dibujo de una mano blandiendo una cubana como si fuera un látigo. Estabulización en Pau Claris (Barcelona) y marcha desde Urquinaona hasta la estación de Francia. Según la ANC 400.000 personas (y 215 autocares); según la Guardia Urbana de la Colau+PSC, 108.000 manifestantes. Sin imágenes aéreas pero con fotos disponibles de la densidad, no nos salían más de 35.000 lazis desfilando.

Marmotada a Amposta: salida de fin de semana del Inserso
2022 – «Tornem-hi per vèncer. Indèpendència», en una concentración de 10 rediles en el Paralelo a las 17:14h para después llegar a la estación de Francia. Los de ERC dijeron que no iban, y Junqueras proclamó que la mani era «excluyente» y «un error». El presidente de Òmnium/Òdium dejó claro en TV3% que «no compartim» el manifest de l’ANC, y que el ciclo del 1-O ya no daba más de sí, «generaba desánimo, desmovilización, desorientación y frustración». Según la ANC 700.000 personas. Según la Guardia Urbana de la Colau+PSC, 150.000 manifestantes. Segons Google Earth, entre 13.000 y 19.000 asistentes. Siendo generosos, 25.000.
2023 – «Via Fora». Es referien a que se’ls marxarien centenars de milers d’adeptes. Montaron «4 columnes» (la referencia fascista que no falte) bautizadas con los tópicos de la religión nacionalista, que debían confluir en la Plaza de España: «Llibertat» desde la plaza Cerdá (a 1.200 metros), «Llengua» desde la escuela Proa (a 800 metros), «País» desde la estación de Sants (a 700 metros) y «Sobirania» desde la delegación de Hacienda (a 2km). La ANC osó decir que asistieron 800.000 personas, la Guardia Urbana contó 115.000 marmotaires. Los dolços demostramos que según Google Earth y las fotos publicadas (véalo aquí), no hubo más de 15.000 manifestantes.
2024- «Fem + curt el camí». Una «mobilització descentralitzada» en Barcelona, Tarragona, Gerona, Lérida y Tortosa. Recorrido en Barcelona desde la Estación de Francia al Arco de Triunfo, con camiseta verde tifa. La ANC no dio cifra, la Guardia Urbana dijo 73.500, la realidad de los mapas y la densidad no llegaba a 15.000 personas. Igual que en 2023.
2025 – «Més motius que mai, independència». Camiseta zanahoria sucia. Se rebañizaban en Barcelona, Gerona y Tortosa. La mani de Barcelona, entre el passeig d’Isabel II i Colom. La Guardia Urbana dijo 28.000 personas, la ANC 100.000. Nosotros, datos en mano, no contamos más de 5.000 personas. Una ensulsiada de debò.

I la Marmotada d’enguany?
La han llamado «Hi soc, hi som. Pel present i pel futur independència». Camiseta amarillo lazi. Esta vez solo en Gerona, Amposta y Barcelona. La mani de la ciudad condal era bicéfala: una «Columna present» y otra «Columna futur». La primera partía de Gran Vía con Casanova hacia plaza Cataluña; la del «futuro» pujava per Via Laietana fins la plaça Catalunya. Todos con camiseta amarillo lazi.

La mayoría de participantes muy maduritos. Los discursos de siempre: victimismo, ploralunyeo por la desunión, espanyansroba, exiliats, ensvolenaixafar, anemacatadisney, conflictepolític, in-inda-inapandansiá… Tot plegat menos atractivo que la parte de atrás de una nevera.

La exigua «Columna Futur» marcha mussolinianamente hacia Plaza Cataluña
La pobre Marina Vergès, kapa del Consell de la República, hizo el discurso más divertido, advirtiendo que su chiringuito «es la autoridad nacional que nació del mandato del primero de octubre» (aunque solo está apuntado el 1,3% de los catalanes), y que «hoy, como cada 312 años, lo volvemos a decir: volem ser lliures». La llanuda o no sap història catalana o no sabe catalán.
Gozo con el jefe de Òmnium/bÒdrium cuando cargó contra Alianza Hitleriana: «l’extremadreta ens vol dividir com a societat». Su gemelo de la ANC casi llora en el escenario: «el català es perd als patis de les nostres escoles, a les sèries que miren els nostres fills». Un drama, escolti, que no s’imposi Lallengua de Lanació. Y llamó a «un nou embat fort i decidit per laindependència» en octubre de 2027, aniversario del golpe de Estado.
Pudimos ver a los «cantaires» que fastidiaron a sus compañeros impidéndoles cantar al papa León XIV en la Sagrada Familia. Como se ve, la inmensa mayoría charos del front de joventuts:

Per cert, la impune cremada de la senyera de tots per 2 covards encaputxats, deixava clar el caràcter violent, odiador i negatiu de l’aplec. Como la ETA en sus mítines, escolti:

¿Y cómo han respondido los catalanes? La Guardia Urbana cuenta 45.000 asistentes (un 60% más que en 2025). Los convocantes llegan hasta 130.000, el triple que la policía (y un 30% que el año pasado). Pues alguien -o todos- no saben contar. Los dolços vamos a los datos contrastables.
La superficie ocupada tenía 2 bloques. Primer, la plaza Cataluña, cuya superficie estaba así durante los discursetes:


Segon, les rodalíes de la Ronda Universitat, Passeig de Gràcia i Ronda Sant Pere. Como se ve arriba, apenas nadie en Ronda Universidad y Paseo de Gracia, y un grupo numeroso en Ronda San Pedro, pero suponemos -no hi ha imatges- que únicamente en su embocadura con plaza Cataluña, pues de lo contrario habría avanzado hacia Ronda Universidad o Paseo de Gracia:

Esta es la superficie ocupada que se corresponde con las fotos, según Google Earth. Un máximo de 6.330 m2 (e incluimos muchas zonas vacías), de lo que hay que restar un 5% de mobiliario urbano: 6.013 m2.

I la densitat? Pues como ve en las fotos, no más de 2 personas. I som generosos. Así que si había 12.000 personas seguro que exageramos. Quizás 10.000 participantes se corresponda más con la realidad. Doncs és el doble que l’any passat, escolti, però són xifres irrellevants. El efecto Aliança Hitleriana -pura reacción primaria antiinmigración- no consigue revifar el prusés.

Por cierto, la retransmisión en directo de Youtube sólo daba 2.600 visualizaciones 3h después del acto. No han querido ni verlo desde casa.

La va encertar en Jordi Pujol: «o independents o residuals». Sabía que era ahora o nunca, que el futuro no sería nacionalista. Ja no ho és. Como ve en el gráfico superior, desde 2020 casi ni salen en el dibujo. No són Catalunya. Són residuals, odiadors, negatius i vells. No representen Catalunya. Son irrelevantes. Game over, llazis.
Dolça i normalitzada Catalunya…

Categories: Huid del nacionalismo
Asistencia a la Marmotada ’26: infinito bajo cero personas.
He visto más vida en una funeraria que lleva abandonada desde hace más de 50 años.
Mi canal favorito de You.Tube acerca de lugares abandonados: «Urb.ex Mu.se» (sin los puntitos).
Tú sueltas una invasión de «Critters» (la película de 1986) en la Ronda de Sant Pere y no queda ni una «estelada». XD
Y mientras los «critters» hambrientos hacen de las suyas, de fondo, a todo volumen, suena «Jeepers Creepers», la canción de jazz compuesta por Harry Warren en 1938, con letra de Johnny Mercer, para la película «Going Places», donde era interpretada por Louis Armstrong. «Jeepers Creepers» también es el título de una película del 2001. Esta canción se utiliza muchísimo en vídeos cortos de «urb.ex» (sobre todo, de funerarias abandonadas de los Estados Unidos). Le da un toque extremadamente lúgubre.
Para esto se inventaron las religiones, para dirigir a la masa analfabeta adocenada. Las q se quedaron en el medievo como el islam aun opera asi. No hay q convencer a todo el rebaño de borregos, basta con corromper al pastor con niñ@s virgenes:
https://okdiario.com/espana/massin-hartit-imanes-mezquitas-espana-dicen-cada-viernes-que-votar-pp-o-vox-pecado-20275004
La misma.formula aplica al resto de religiones post-modernas: feminismo, comunismo, fascismo, antifacismo, blm, wokismo, socialismo, lgtbismo. Ecologismo, y resto de m13rdismos
Basta buscar a la rata de turno q pastoree a la masa, y corromperla com chalets, sobrinas, joyas, maletas de oro, terrenos o virgenes …
La verdadera historia del 11 de septiembre Los catalanes que intentamos mantener la dignidad y la honradez intelectual, los que creemos que la nación es un conjunto de leyes que nos iguala a todos en derechos y deberes, los que no estamos dispuestos a inventarnos el pasado, también conmemoramos el 11 de septiembre. Pero por distintos motivos. Conmemoramos que el 11 de septiembre de 1714: Los catalanes se levantaron en armas en nombre de España para defender la libertad de todos los españoles. No hubo enfrentamiento entre regiones. No hubo el menor asomo de cantonalismo, ni intento de segregación de ningún género. Ningún ejército español (o castellano) tomó Barcelona. Los vencedores no intentaron destruir una supuesta “identidad nacional catalana”. No se prohibió la lengua catalana. No despertó la menor reacción “nacional” catalana como respuesta a una inexistente agresión españolista. Supuso el fin de una estructura estatal arcaica y el inicio del despegue económico de Cataluña. No convirtió en mártir a nadie. Los catalanes se levantaron en armas en nombre de España Los habitantes de algunas ciudades catalanas se levantaron en armas contra una oligarquía comercial barcelonesa que imponía sus intereses y en nombre de la libertad de España y de todos los españoles. Ferrán Soldevila, historiador nacionalista catalán: “Hasta el último momento de la lucha los objetivos habían sido los que se hacían constar en el documento dirigido al pueblo: salvar la libertad del Principado y de toda España; evitar la esclavitud que espera a los catalanes y al resto de españoles bajo el dominio francés; derramar la sangre gloriosamente por su rey, por su honor, por la patria y por la libertad de toda España” (F. Soldevila, Moments crucials de la Història de Catalunya). ¿Por qué los nacionalistas de hoy han tergiversado los hechos que los nacionalistas de ayer reconocían como ciertos? ¿Por qué historiadores radicalmente nacionalistas como Soldevila coinciden en su explicación de los hechos de 1714 con historiadores no nacionalistas, mientras hoy difieren totalmente e inventan unos hechos que no sucedieron? No hubo enfrentamiento entre regiones Al revés de lo que inventan hoy los nacionalistas, la guerra de Secesión no supuso el enfrentamiento entre Cataluña- Austria y España (o Castilla)-Francia. Ciudades y comarcas pertenecientes al antiguo reino de Aragón como Castellón, Alicante, el valle de Arán, el interior de las provincias de Barcelona y Valencia, Calatayud o Tarazona, fueron partidarias de Felipe V, el rey Borbón. Y lugares como Madrid, Alcalá o Toledo se declararon fieles al aspirante austriaco, el archiduque Carlos. El enfrentamiento interterritorial de 1714 es otra patraña más inventada por el nacionalismo para negar el carácter de guerra civil que tuvo aquella sucesión al trono. Ningún ejército español tomó Barcelona Las fuerzas que integraban el ejército de Felipe V estaban formadas por soldados procedentes de varias regiones españolas y aun de países europeos. De él formaban parte varios miles de soldados nacidos en Cataluña. En cuanto al bando supuestamente catalán, los soldados que se enfrentaron a Felipe V y fueron derrotados el 11 de septiembre de 1714 estaban mandados por un general, Antonio de Villarroel, que en su última arenga recordó a las fuerzas bajo sus órdenes que estaban luchando “por nosotros y por toda la nación española”. Los vencedores no destruyeron la identidad nacional de nadie El fin del arcaico sistema foral que había estado vigente hasta 1714 fue abolido sin que en tal medida existiera la menor voluntad de acabar con una “identidad nacional” que solo se inventaría doscientos años después con personajes como Prat de la Riba. Es otra muestra más de supina ignorancia histórica, cuando no de mala fe y de manipulación, sostener que semejantes argumentos podían encajar en la mentalidad y las estructuras políticas y jurídicas del siglo XVIII. Felipe V juró en 1702 fidelidad a las leyes de Cataluña, cosa que no siempre habían hecho sus predecesores. Pero los sublevados de 1714 cometieron un delito de lesa majestad. Habían traicionado su juramento de fidelidad y eran culpables del peor de los pecados políticos de la época. No hay aquí relación jurídica entre estados (solo existía uno) sino una traición a la lealtad debida expresada a través de compromisos personales y colectivos con la dinastía. De modo que los privilegios de las zonas derrotadas fueron abolidos como castigo a la traición dinástica, en modo alguno como procedimiento para destruir una nación que no existía. Nadie persiguió la lengua catalana Los decretos de Nueva Planta, a través de los cuales se articuló el Estado adaptándolo a los mismos criterios modernizadores que se estaban aplicando en otros países y que se consideraban esenciales para organizar con mayor eficacia el único país que existía, es decir, España, en ningún momento prohibieron el uso de la lengua catalana. Los nacionalistas no pueden mencionar ni una sola línea de aquel texto en que se prohiba el uso del catalán. Por la sencilla razón de que no era esa la intención de los decretos. Además el catalán no se utilizaba en la documentación administrativa, jurídica, etc., de las instituciones catalanas. La lengua de la administración, en Cataluña como en toda España, era el latín. Mal podía pues prohibirse el catalán. Lo único que legislan en este sentido los decretos de Nueva Planta es que los documentos de la Audiencia de Barcelona debían abandonar el latín para usar el castellano. Y esa norma se adoptó en toda España. Se puede argumentar que fue una medida injusta. Pero eso también será falsear la realidad porque supone juzgar con criterios actuales los códigos que regían hace 300 años. No hubo una reacción “nacional” catalana porque no hubo agresión españolista Tras el 11 de septiembre de 1714 nadie en Cataluña lamentó los hechos en el sentido en que se plantea hoy. No hubo una reacción de carácter nacionalista, catalanista, frente a la toma de Barcelona. No existe un solo documento, del tipo que sea, que recoja la queja de un pueblo agredido, de una nación vejada y sometida, o la lamentación por la supuesta prohibición del catalán. Resulta un poco extraño. Si 1714 fue una derrota de la “nación” catalana frente a España, ¿por qué ningún contemporáneo lo proclama? ¿Tal vez el miedo, la represión? Pero tampoco lo proclaman los hijos de los derrotados. Ni sus nietos. Durante 150 años nadie se queja del episodio del 11 de septiembre. De hecho no existe la menor protesta hasta que llegan los inventores del nacionalismo, a finales del siglo XIX. La fiesta del 11 de septiembre no se establece hasta 1901, es decir, cuando cuatro extraviados que defienden los intereses económicos de las clases dirigentes catalanas se han inventado ya lo de que Cataluña es una nación. ¿Dos siglos sin sentirse agraviados como nación? ¿No será que no hubo agresión nacional? 1714 supuso el despegue económico de Cataluña Con el desmantelamiento de los últimos residuos feudalizantes de la arcaica sociedad española de la época gracias a leyes importadas de Europa como los decretos de Nueva Planta, la economía catalana quedó lista para iniciar su despegue y pudo convertir el Principado en la región más próspera de España. Las medidas políticas del rey Borbón sentaron las bases del desarrollo económico catalán de los siglos XVIII y XIX. Sin el fin de los arcaicos privilegios de la monarquía austriaca tanto en Cataluña, como en el País Vasco, como en el resto del país, España hubiera permanecido anclada quién sabe cuánto tiempo más en el pasado. No hubo mártires en 1714 La represión que siguió a la toma de Barcelona fue del mismo tipo y alcanzó la misma intensidad que la desatada en cualquier otro episodio de guerra civil, con independencia de la región que lo viviera. La brutalidad de las represalias resulta espantosa contemplada desde nuestro actual punto de vista, pero no fue más sanguinaria por estar dirigida a los sublevados de Barcelona. Ni siquiera su supuesto líder, Rafael Casanova, se comportó como el héroe y mártir que hoy nos presenta el nacionalismo. Casanova, que no quería resistir frente al ejército de Felipe V sino negociar la entrada de las tropas en la ciudad, no mostró el menor ardor patriótico y falsificó el certificado de su propia defunción para huir de la ciudad disfrazado de fraile. Se instaló a pocos kilómetros, en Sant Boi de Llobregat, y ejerció tranquilamente su profesión de abogado. No perdió ninguno de sus bienes y a los pocos años fue perdonado públicamente por el rey Felipe V. Este es el héroe de la sin igual resistencia frente al ejército invasor castellano que acabó con la independencia de Cataluña el 11 de septiembre, en 1714. Esta es la historia que se han inventado los nacionalistas que hoy se reúnen en Barcelona para conmemorar una patraña de este calibre. Pues bien, los catalanes que no hemos perdido la dignidad también conmemoramos el 11 de septiembre. Celebramos que todo lo que nos contaron era mentira. Nos regocijamos al comprobar que nos hemos podido librar de la losa del pensamiento único nacionalista, falsificador y mentiroso, para descubrir que los hechos que de verdad sucedieron tenían que ver con los intereses económicos de la oligarquía comercial de la época y no con los intereses de la mayoría de la población, mucho menos con una suerte de guerra interterritorial. ¡¡CATALÁN, QUE NO TE ENGAÑEN: ERES ESPAÑOL!!
Perdona, pero no es del todo cierto.
«Los catalanes se levantaron en armas en nombre de España para defender la libertad de todos los españoles»
No fueron los catalanes, porque hubo catalanes que sí se levantaron en armas y hubo catalanes que no. Fue sobre todo un fenómeno barcelonés.
No fue para defender ninguna libertad.
Los tres brazos catalanes votaron tener como conde al Borbón; y a su vez el Borbón juró respetar y defender los privilegios y libertades de Cataluña. Como sucedió en las cortes de Aragón y Castilla.
Sin embargo en algún momento se rebelan y aceptan al pretendiente austriaco. ¿por qué ?, a parte de haber sido convencidos por los ingleses.
No conozco la historia, pero sé que la pérdida de los mercados tradicionales de Barcelona tuvieron su importancia.
La idea de tener como rey de la monarquía hispánica vino porque, aunque el pretendiente Borbón no tenía ningún derecho a la corona, porque las infantas esposas de Luis XIII y Luis XIV, que es de donde traía sus derechos Felipe V, habían renunciado a sus derechos hereditarios por ellas y sus descendientes antes de salir de España para casarse, Luis XIV estaba conquistando los Países Bajos Españoles, además de tocar las narices con Mesina y Génova.
Entonces se pensó, contra la voluntad de Carlos II, que la manera de conservar el Imperio era que reinase el nieto de Luis XIV (lo que efectivamente pararía la guerra en lo que hoy es Bélgica )
Una muy buena idea, pero Francia era ya el Estado más grande, poblado y rico de Europa y que España con su imperio europeo y americano unida dinásticamente a los intereses franceses desequilibraba todavía más los intereses de los países europeos, que se vieron obligados a hacer la guerra contra Francia y España para impedirlo.
En esta guerra España pierde los Países Bajos Españoles (Bélgica, Luxemburgo y seguramente alguna plaza de lo que hoy es Francia), y los reinos de Nápoles, Sicilia y Cerdeña, que desde antiguo eran el mercado natural de Barcelona. Nápoles y Cerdeña pasarán a ser del Pretendiente austriaco y Sicilia del Duque de Saboya, que la cambiará poco más tarde por Cerdeña.
Barcelona, al traicionar a su nuevo conde de Barcelona y rey de Aragón y pasarse de bando en plena guerra, incurrió en traición y con ella en el castigo normal en la época para estos casos (por eso, por ejemplo, los jefes militares fueron ejecutados)
En esa época ni Barcelona, ni los franceses, ni los ingleses ni nadie tenía ninguna libertad. Todos tenían obligaciones, derechos y, algunos, privilegios.
Lo que pasa es que nadie previó lo que acabaría pasando al final.
En honor a los ingleses hay que reconocer que, cuando vieron perdida la guerra, aconsejaron a los barceloneses rendirse, cosa que no quisieron hacer.
El sitio de Barcelona fue muy largo, muy sangriento y muy caro. Pero no aprendieron la lección. Y parece que siguen sin aprenderla.
¡Ésta Verges…!:
«hoy, como cada 312 años, lo volvemos a decir: queremos ser libres»
Parece que no se ha enterado mucho.
Cada «312 años» nadie ha dicho nada, porque el invento es moderno. Pasaría con los catalanistas políticos de finales del siglo XIX, que eran cuatro gatos; y seguro que «Franco» lo prohibió; pero quien realmente fijó la fecha fue Pujol.
Y eso de «ser libres», nadie en ningún país ni de Europa ni del mundo era «libre». Mucho menos en Cataluña. Tampoco tenían el poder político (me imagino que eso de de «ser libres» se refiere a eso), porque la Cataluña de hace 312 años era un Estado estamental, gobernado por el Rey, pero con 3 estamentos (nobles, clero y burgueses) que votaban los impuestos extraordinarios que había que pagar.
La acción política era básicamente de defensa, justicia y recaudación de impuestos (en el resto, los ciudadanos eran «libres., pero sólo porque los políticos no tenían las competencias que tienen hoy)
Hoy, gracias al Vicioso, a los democratacristianos meapilas y a la Constitución del 78, Cataluña es casi independiente («libre»)…
Pero ¿qué libertad puede haber cuando te obligan a estudiar en la lengua que no es la tuya?
¿Qué libertad puede haber cuando los políticos te invaden con cientos de miles de colonos con otra cultura, otra religión, otra lengua y encima te obligan a pagar la factura?
¿Qué libertad hay cuando estos miles políticos se han agarrado como garrapatas a la teta pública y no la quieren dejar hasta dejarla seca y te obligan a mantenerles y obedecerles?
¿Y cuando estos mismos políticos te meten el marxismo cultural lo quieras o no y te controlan con el falso sentido de culpa por ser lo que eres?…
Etc, etc, etc.
Esta señora o se cree que todavía está en 1980s o está viviendo en Marte y no se entera…Seguro porque es una política que vive de esclavizar a sus ciudadanos.
Pero, bueno, ya que estamos en estas de la «libertad», a ver si se centran para el próximo 11 de septiembre en dejarnos en paz y que no nos meten sus ideologías por salva sea la parte, cosa que está toda en sus manos desde ahora mismo.
¡Claro!, ¿quién va a ser tan idiota de eliminar voluntariamente las ideologías que a nosotros nos esclavizan y a ellos les mantienen en el poder, el dólar y el privilegio?
Porque esta lista dirá:
«Yo seré política, pero no idiota».
Y
«el bienestar de mi perrijo va primero»
El catalanismo, como el euskerismo, es una inmensa mentira de principio a fin.
Nada justifica la existencia del catalanismo. Ni su legalidad política.
El catalanismo es un negocio de unos pocos, contra los borregos acólitos que lo siguen.
El catalanismo es una mezcla de esquizofrenia inducida y de neurosis colectiva.
Pues como el andalucismo, el galleguismo, el asturianismo, el cantabrismo, el madrileñismo, el aragonismo…etc, todos, países invadidos por los españoles pero que tienen un hecho diferencial propio compuesto por lengua oprimida, trajes regionales, platos típicos, bandera, himno, desfiles…
Es decir que hoy como con la revolución francesa se revela que la democracia no tiene nada que ver con el Pueblo ni con el autogobierno, sino con los políticos que hablan en nombre del Pueblo y con las oligarquías que están detrás y quieren hacer su agosto y defender sus intereses.
Hoy han roto España en 17 centros de poder y los políticos y oligarquías locales se aseguran que no van a dejar la teta pública ni por equivocación. Para eso mismo, como también pasó con la Revolución francesa pero a la inversa, se inventan o resaltan su hecho diferencial; el mismo que asegura y justifica su saqueo y su poder sobre sus víctimas, nosotros.
Ahora, eso sí:
La mayoría de estos patriotas del hecho diferencial, como los adolescentes con la paga semanal paterna, siguen viviendo del dinero de toda la nación. Sólo Cataluña, Rioja y Madrid pueden vivir de sus propios recursos; y aun los estos tres se generan en el mercado de toda España.
Pero eso de bajar impuestos…¡ni hartos de vino!; porque tienen la cara de decir: «Esta farsa es el gobierno del Pueblo, para el Pueblo y por el Pueblo».
Para ver cuántos independentistas de verdad hay no hay más que contar los votos que han conseguido los independentistas en las elecciones.
Y los no independentistas son los que votaron al PSC, al PP, a VOX y a nadie, porque es evidente que los que no votaron del censo no están interesados en la independencia. Los independentistas son una minoría; amplia, pero minoría.
Recuerdo que C’s sacó mayoría de votos (aunque no suficientes para gobernar) precisamente en pleno procés independentista, lo que significa algo.
Yo creo que los independentistas serán como un tercio de la población; nunca suficiente para independizar el país.
El tope que tienen desde 1980 es de 2,1 millones de votos en un censo de 5,5 en las elecciones de diciembre de 2017 es decir el 38% del censo, y luego habría que ver cuantos de esos de verdad estrían dispuestos a ir hasta el final para conseguir la independencia. El principal problema ha sido siempre las cesiones desde Madrid todo esto del procés no hubiese pasado sin la cesión de la educación y del orden público a la Gencat
Un Estado que tiene movimientos separatistas no puede ceder la educación, hacienda y orden público a una de su partes más cuando se se sabe de tiempo que parte de su clase política que no son de fiar y utilizarán esas competencias para ir contra el mismo Estado que se las cede
Desde luego un Estado que tiene movimientos separatistas no puede ceder nada de eso.
Pero un Estado que tiene movimientos nacionalistas no puede ceder de ninguna manera ni educación ni televisión, porque sirven para, en palabras de Pujol, «hacer nación»; esto es, fabricar artificialmente una nación donde antes había otra.
Por cierto, que la cesión de las competencias íntegras de Educación fue culpa del indigente mental de Aznar, siguiendo una tendencia de Felipe González, que también aquí ha metido la zarpa (¿a cambio de algo?)
Nos quejamos de que nada ha funcionado en España desde 1975 y especialmente desde 1978; pero es imposible que con estos cafres traidores al mando pueda funcionar algo.
Pues ¡Sorpresa !
La política oficial del PP es exactamente la misma que la de Aznar, la política oficial del PSOE es exactamente la misma que la de Felipe González y la política oficial de Felipe VI el «Biencasao» es exactamente la misma que la de Juan Carlos I el Vicioso. ¿no es ASOMBROSO?
Luego nos extrañamos que vayamos directamente al precipicio y sin frenos. Pero, como los últimos de Cuba, vamos cantando; porque eso es lo único que nos han dejado.
Yo no se si lo habéis notado, pero se distingue claramente a los enfermos mentales, en cuya frente llevan una estrella, por el naseabundo olor a putrefacción, a muerto que van desprendiendo.
Están en plena descomposición, vamos que en nada se convertirán en polvo.
DEBEMOS VOLVER A LAS PROVINCIAS !!!
Lo de las autonomías ya esta demostrado que solo sirven para tener mas politicos, por tanto mas ladrones, asesinos por acción u omision, mafiosos y manipuladores de la justicia, ejército y cuerpos policiales.
MALDITAS SEAN SUS ALMAS Y LAS DE SUS … LLAPACULS.
Las provincias eran la demarcación ideal; no tan pequeñas como los departamentos franceses (calculados para que un ciudadano pudiera ir y venir a caballo a la cabeza de departamento a solucionar sus asuntos), pero no tan grandes como las regiones, porque éstas eran fruto de la Historia, no del sentido común.
Claro, que seguro que en su diseño (¿Javier de Burgos?) debieron de influir lobbies locales, porque hay mucha diferencia de tamaño entre ellas; pero aún así han funcionado muy bien para administrar el territorio, que era de lo que se trataba. Las capitales de provincias además garantizaban la beneficencia.
Se lo cargaron los corruptos del 78, que no la Constitución. Y quien lo terminó de j.der fue el Aznar de las narices, a petición personal de Pujol, que se cargó a los gobernadores civiles.
Algo muy malo habremos de haber cometido en otro mundo para que el karma del 78 nos persiga con tanto ahínco en éste.
No sé si para estas cosas valen los exorcismos; peto habría que probar.