S’estrena la vida de l’ermità madrileny de Lord.

Se preestrenó la película Solo Javier en Madrid la semana pasada, i avui es farà a Barcelona. La vida de Javier Sartorius, madrileño y ermitaño en los montes de Solsona, rico, simpático, guapo, deportista, ¿por qué lo dejó todo para vivir sin nada en una choza a 1.150m de altitud?
Ens ho diran a la peli. De momento su primo nos adelanta en Religión en Libertad que Javier era un desastre estudiando y lo echaron de colegios, lo enviaron a Texas y Los Ángeles para que espabilara, vendió aspiradoras, ganó torneos de tenis, se llevó a vagabundos a casa, sexo, drogas, hare krishna… y finalmente solo Jesucristo.
10 dies abans de morir en Javier li demanava al seu cosí: «¿Has hecho la maleta? No sabes de qué maletas te estoy hablando. ¡Vas muy cargado de equipaje!».
La película de su vida, impulsada y filmada por catalanes, se estrena hoy lunes 8 de septiembre a las 20:00h, en los cines Mooby Gran Sarriá de Barcelona. Su amigo Jordi Bosch, que va estar amb ell al Perú, explicarà abans la seva vida fabulosa. Si quiere ud. asistir, hágase ya con la entrada aquí. Y si quiere saber de qué va, vea el tráiler:
Ens veiem al cinema, dolços.
Dolça i inspirada Catalunya…

Categories: Alma
Esta película no se proyectará en ninguna sala de cine de ningún centro comercial.
Los centros comerciales, donde mucha gente compra ropa y calzado porque sí (no por necesidad), come comida basura en esas grandes cadenas internacionales de hamburguesas con patatas fritas, entra en el hipermercado porque sí (a ver qué chorradas hay expuestas en todos los pasillos de dicho hipermercado), etc.
Luego se mueren tus padres (los dos a la vez) y tienes que vaciar el piso para poderlo alquilar o vender. Llamas a esos estafadores de «vaciamos tu piso» y te dicen: «por vaciar el piso, te cobraremos 12.000 euros. Incluye el desplazamiento y la mano de obra.» Después venden todos los enseres de tus padres, o bien, los tiran junto a la orilla de un río (provocando un desastre ecológico). Y tú les dices: «mi padre era coleccionista de cintas de casete, CDs, DVDs y Laserdiscs. Sin contar los muebles del piso, solamente la colección de mi padre está valorada en más de diecinueve millones de euros.»
Pero este Javier, solo Javier, empezó a convivir con los pobres. Esa es la diferencia. Y es lo que tendríamos que hacer todos. Porque la vida mundana y pecaminosa no nos llena en absoluto. Hay que hacer lo mismo que hizo Javier. Solo Javier.