Así surgió la superstición nacionalista

Una religió política de substitució.

El abate Sieyès, un resentido por no haber llegado a obispo y que sería el equivalente a nuestros capellazis, dejó escrito esto: «La nación existe ante todo y es el origen de todo. Su voluntad siempre es legal; es la ley misma«.

O sigui, un poder absolut i diví, un idolet. Por eso los nacionalistas como racisTorra, Artur Mas o els que avui dropegen al parlamentet, insisten en que están por encima de la ley: ellos son laNació, ells coneixen la voluntat de laNació i són els seus intèrprets. El resto todavía no hemos llegado a la plena «consciència nacional». No olvidemos que para el capellazi Josep Armengou, teórico del nacionalismo y maestro de Jordi Pujol, «la Nació no és la majoria estúpida, sinó que es concentra en les minories incorruptes i clarividents«. Más claro: laNació son los nacionalistas.

¿De dónde sale este diosecillo idolátrico? El professor Dalmacio Negro ho explica al seu brillant assaig Historia de las formas del Estado.

Recordemos que la patria es la tierra de los padres, de los antepasados, de las familias, un concepto espacial y emocional enraizado en el pasado y vinculado a lo recibido gratis, a la primacía de la familia, el espacio y las lealtades personales. La nación ensanchaba la patria y designaba a los individuos por su lugar de nacimiento, lo que les hacía participar de los mismos usos, costumbres y tradiciones; era un concepto cultural y no tenía -ni la deseaba nadie- ninguna connotación política.

Però amb la revolució francesa va aparèixier la «Nació política», «una comunidad artificiosa que sustituye a la Iglesia»«una abstracción racionalista producto de la política más que de la naturaleza». Esta es laNació del nacionalismo, inventada por ideólogos y sustituto de la religión. Veamos cómo lo explica el profesor Negro:

«La revolución, en su pretensión de instituir una comunidad en torno al Estado personificando la Nación, sujeto de poder, sustituyó como persona ‘moral’ a la Iglesia en su relación con la estatalidad. E imputó a la Nación Política los sentimientos comunitarios de respeto, amor, reverencia, pertenencia, entrega, sacrificio, fidelidad, misión, que antes se orientaban y ordenaban en torno a la Iglesia, el Pueblo de Dios, que es una ‘communio’ puramente espiritual, de bienes espirituales, no una ‘communitas’ que incluye otros bienes, principalmente los materiales.

La fraternidad revolucionaria desplazó al amor al prójimo. La caridad -en alemán se dice amor cristiano, ‘Christlicheliebe’- empezó a dejar paso a la solidaridad. El hombre, que era imagen de Dios, era ahora un miembro de la Humanidad, otro concepto religioso del que la Ilustración hizo una abstracción y la revolución convirtió en un mítico gran ser colectivo. La retórica romántica de la ‘fraternité’, unida a la de la filantropía humanista -el amor a la humanidad en abstracto- difundió el humanitarismo. En él, la ‘humanitas’ estoica sustituye a la sociabilidad y la politicidad naturales como un denominador común de las ideologías, incluidas las más perversas. (…)

La Nación Política, en tanto única titular formal de la ‘summa potestas’ (…) sustituyó emocionalmente a la nación histórica. En Alemania, donde no existía una Nación Política, se acuñó el concepto no menos romántico de ‘Volksgeist’, espíritu del pueblo (…)

Nació así el nacionalismo, otra abstracta idea romántica (…) Desde la revolución de 1789 (…) la ideología (…) lucha por representar y guiar la conciencia colectiva de la nación. Su objetivo consiste en darle un ethos al Estado para que lo imponga en la sociedad (…) La primera ateología política fue pues la de la Nación Política«.

Ahora ya podemos entender varias cosas que passen a casa nostra:

  • Per què el nacionalisme fa servir les coses de la pàtria i la cultura (llengua, costums, tradicions) per colar-nos la ideologia de laNació política.
  • Per què el nacionalisme tuvo como prioridad timar a los curas y obispos, para acelerar el traspaso a la nueva superstición nacionalista.
  • Per què no es pot ser cristià de debò i nacionalista de debò, aunque algunos así lo crean sin pensarlo a fondo. No se puede servir a dos señores.
  • Por qué todo cristiano nacionalista se convierte en nacionalista cristiano y acaba siendo nacional-nacionalista.
  • Por qué lo poco que va quedando de cristiano en Cataluña está libre de nacionalismo.

Dolça i idolàtrica Catalunya…



Categories: Pensando bien

Tags: , , ,

4 comentarios

  1. La corrupcion de los mejores es la peor de las corrupciones. Como muestra un boton.

  2. SEPARATISMO AL DESNUDO
    La meta del separata:
    ser cabeza de ratón
    y que sea su región
    la metedura de pata
    mayor de la Creación
    imponiendo su locura
    al resto de población
    sin dejarle más opción
    que sufrir su dictadura
    con total resignación.

  3. Una reflexión brillante.

    Pero falta algo:

    1) La idea abstracta (abstracta = falsa, porque no existe en la naturaleza ) de nación sirve intereses privados económicos para los ricos: se busca un mercado comercial y proteger ese mercado con aranceles;…y sirve también intereses psicológicos:

    surge una nueva clase social gracias al comercio y la manufactura en las ciudades; y esta clase no tiene un linaje ni forma un estamento sagrado. De una manera simbólica están unidos por la «lengua» y por la «Historia»

    (una falsificación porque la «lengua» nunca existe: hay múltiples dialectos que a veces son ininteligibles entre sí y que para fomentar la ficción son literalmente erradicados; y por la «Historia» que sistemáticamente falsifican y que la reescriben a su gusto como la Historia de la nación X). El burgués individual se siente seguro porque forma parte de una «nación», compuesta por muchos individuos (es una ficción, porque cada individuo tiene intereses propios muchas veces diferentes y antagónicos)

    2) Esa idea artificial es fomentada desde el poder y elimina o intenta eliminar todo aquello que parezca contraria a ella. El «poder» ( = el político y los grupos de presión que le controlan) utiliza la nueva ideología del nacionalismo para hacerse más fuerte y más opresivo contra el resto de los ciudadanos; justamente como lo define Sieyes:

    Parafraseandolo sería:

    «Yo soy la nación», dice el político, «y como tal estoy obligado a perseguir cualquier ataque a la nación (esto es, «a mi»). «el que ataca la «nación», ataca al Pueblo.

    En toda la historia de la humanidad no ha habido guerras más largas, mortíferas y salvajes que las nacionales y las entrenaciones. Sin excepción.

    Aunque parezca lo contrario, el marxismo lo crea la misma clase media (sus pensadores, políticos y jefes no tienen nada de «proletario» ni de «obrero»)

    Los genocidios que ha causado esta idea del comunismo, tan artificial como el nacionalismo, no han tenido parangón en el mundo ni en su Historia.

    Otra cosa que tienen en común nacionalismo y comunismo es que son obras de «intelectuales» o «filósofos» y eso explica los enormes problemas que han causado; simplemente la realidad es una cosa y la filosofía, otra.

    Cuando hay un conflicto entre la realidad y la filosofía aparecen los gulags, los campos de la muerte y los hornos crematorios. (porque solo es un problema entre el político que tiene el poder y sus conciudadanos, que lo sufren. La ideología es una excusa-humo)

    El nacionalismo, porque el político habla y obra en nombre de la «nación» o del «Pueblo», tiende naturalmente a ser total (porque el «Pueblo» y la «nacion» son «todos» sin excepción), por lo que siempre será enemigo de cualquier cosa que se oponga o comparta el poder, como la Iglesia Católica, porque es independiente de todos y tiene normas que obligan a todos por igual, también al político y al poderoso.

    (en las Iglesias Protestantes de Estado, como la luterana en Alemania y paises nórdicos, la anglicana en Inglaterra y la calvinista en Holanda, sus ministros, teología, enseñanza, seminarios y facultades de teología están 100% controlados por los políticos, que además fijan los salarios, dan becas de estudios a los hijos del clero, deciden los destinos laborales y nombran a los obispos; y al estar dirigidas por los políticos se convierten en un instrumento muy efectivo de control y opresión contra los ciudadanos)

    Naturalmente este tipo de ideologías, que siempre serán totalitarias por su justificación y el poder que así mismos se atribuyen, siempre atraerán a gente como Hitler, Lenin, Stalin, Pujol…

    La gente normal no se toma por el oráculo infalible de conceptos abstractos ni se pone a asesinar o a robar a mansalva.

    Lo extraordinario del caso es que sus víctimas siempre seamos los mismos.

    Algo malo estaremos haciendo, además de obedecerles.

  4. Partiendo de la base de que no creo en Dios, todo este razonamiento me resbala. Los tiempos de la religión han pasado y no volverán. Insistir en estas ideas no ayuda a nuestra causa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS:

  • Responsable: Dolça Catalunya
  • Finalidad: Gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios y el envío de boletines de noticias.
  • Legitimación: Consentimiento del interesado
  • Destinatarios: Los datos se comunicarán a Cloudflare Inc. (mejora rendimiento web; acogido a los acuerdos EU-U.S. Privacy Shield). No se comunicarán otros datos a terceros, salvo por una obligación legal.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional.
  • Información adicional: Puede consultar la información detallada sobre la protección de datos en política de privacidad.

A %d blogueros les gusta esto: