Ahora resulta que Santcompanys era un inofensivo “federalista”

El Conde amaga la violència i  la il.legalitat del colpista Companys.

El titular: “Companys, 30 años de prisión por tratar de imponer el federalismo en España”. Pues no. Companys fue condenado por rebelión militar para “imponer por la violencia aquel régimen federal que la soberanía constituyente rechazara”. O sigui, que al Conde se li han oblidat les paraules “violència” i “il.legalitat”. Ah, y los 43 (ó 107, que no está claro) muertos violentamente por el golpe.

4 años después los hechos confirmarían lo que ya se intuía desde hacía años: al menos 8.129 catalanes fueron impunemente asesinados bajo el gobierno de Companys, el president colpista i genocida que adoren els nostres dirigents. Su gobierno fue el peor que ha tenido jamás Cataluña, y es el que nos ponen como modelo racisTorra, les seves minyones del PSC… y ahora el gobierno socialazi de España.

Recordemos los hechos.

La insurrección de 1934 precipitó la caída de la República y significó el inicio de la violenta polarización que en 1936 explotaría en la Guerra Civil. Entre 1932 y 1934 hubo 5 intentos de derrocar la República: 3 insurrecciones anarcosindicalistas, la intentona de Sanjurjo y la de socialistas y nacionalistas en octubre 1934. Esta última fue definitiva en la destrucción de la convivencia y ensayó la guerra civil que vendría unos meses más tarde. ¿Cómo fue?

En noviembre de 1933 el centro derecha ganó las elecciones por mayoría. La Humanitat, el periódico oficial de ERC y del presidente Companys, publicó el 22 de noviembre un editorial titulado “En peu de guerra”, donde llamaba a “estar alerta, el arma al brazo y en pie de guerra (…) Prenguin-ne nota la Lliga, el bisbe i la seva tropa sinistra. (…) No amenacem. Advertim. (…) Es la hora de ser implacables, inflexibles y rígidos”Así avisó ERC de la desestabilización del gobierno legítimo.

Siguió algo que nos es familiar. ERC había aprobado la ley de Contratos de Cultivo, pero en 1934 la Lliga la denunció en Madrid porque vulneraba las competencias del Estatuto. El Tribunal de Garantías Constitucionales resolvió contra la Generalitat y Companys llamó en junio a la rebelión por esta “ofensiva contra Cataluña” y “acto de agresión”. Les suena, ¿verdad?

Amadeu Hurtado, abogado nacionalista, lo recuerda así: “la ley de Contratos de Cultivo era un simple pretexto para alzar un movimiento insurreci0nal contra la República. El diputado de la Lliga, Abadal, advirtió a Companys: “Para que el gobierno catalán tenga derecho, en el futuro, en sus propuestas contra posibles injerencias dle Estado en el campo de la autonomía, tiene que empezar por acatar y cumplir la sentencia del Tribunal”. Li diu algo això, sr Mas?

Dencàs, conseller de Governació, va crear el Comité Militar para instruir a milicias nacionalistas (escamots) y puso en marcha una trama golpista en las guarniciones militares. “Se me dieron órdenes muy concretas -decía Dencàs- Era necesario preparar nuestra casa para la resistencia armada (…) Comenzó inmediatamente el alistamiento de 8.000 voluntarios”. El golpe de Estado estaba en marcha.

El PSOE lo hizo estallar en la noche del 6 al 7 de octubre de 1934. En Cataluña se encargó Companys de ordenar la insurrección el día 4. Los escamots intentaron imponer una huelga general y ocupar las calles. El día 6 Companys proclamó “el Estado Catalán dentro de la República Federal Española” e invitó a “establecer en Cataluña el Gobierno provisional de la República”. Pero el general Batet, con apenas un centenar de hombres, dominó esa noche la sublevación de Companys contra la República. Els catalans li van donar l’esquena, i el president es va rendir a unes tropes insignificants. Su golpe había dejado 107 muertos (ó 43, que no se ponen de acuerdo).

Aquest és el paio que vol blanquejar el Conde de Godó. Si su abuelo levantara la cabeza…

Dolça i manipulada (per la premsa del Règim) Catalunya…



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19 comentarios

  1. Ay por favor !!!

    La Vanguardia , el periódico más franquista de la historia ..! Que cínicos…

    Compayns era un psicópata total que asesinó a inocentes : republicanos españoles, comunistas, católicos , médicos, periodistas escritores hasta mujeres embarazadas y menores de edad…

    Además el y Aguirre (el de PNV) llegaron a felicitar a Hitler por la invasión de los Sudetes…

    Y además ambos eran admiradores del Manifiesto de la Raza Catalana….

    Y por último, traicionaron a la República lean las memorias de Azaña, Velada en Benicarló , o los escritos de Indalecio Prieto…

    Vamos Compayns…espero que esté en 5 círculo del infierno…

  2. En Alemania es delito blanquear la figura de Hitler.

    Aquí hacerlo resulta «progre».

  3. Pues nada, Vero.

    Te espero el malecón del Pisuerga, tomándome un ronsito mi amol, mientras vos suspiras por Vox.

  4. Lo del Grande de España es vomitivo.

  5. Sé que no está bien cargarse en los santos, pero me cargo en Sant Companys y en todos los que lo blanquean.

  6. Pues el masoncete Borrell, miembro honorífico de la logia ferrer guardia -el masón que organizó la semana trágica de Barcelona y el atentado a Alfonso XIII, el ilustre pedagogo según la Universidad de Alicante (le han puesto una placa y todo frente a la Facultad de Educación) y que también tiene una fundación-, pues como decía, el masoncete Borrell avisa de que hace falta una república castrochavista-bolivariana para salvar el país:

    https://www.hispanidad.com/confidencial/coronavirus-comunismo-borrell-el-propietario_12017588_102.html

    Por el coronavirus hacia el comunismo. Lo dice el ‘ministro de Exteriores’ de la UE, Borrell: “El Estado será el primer propietario”

    El ministro Ábalos, el vicepresidente Iglesias y el propio Sánchez también lo advierten: de toda esta situación saldrá un Estado más fuerte, o sea, la propiedad privada perseguida y un país de funcionarios.

    Así que preparaos para la dieta cubana diaria de arroz con habichuelas, hacer cola de horas y horas para un cuarto de pollo, y el extra de un huevo frito los domingos si te alistas a los CDR, los chivatos de la república.

    Exprópiese, bolivarícese, colectivícese, cúmplase, haz que pase…

    S2 dolços

  7. ESTO ES COMO SI EN ALEMANIA ALGUN GRUPO DE PIRAOS DIJERA QUE HITLER FUE UN SANTO VARON Y QUE LE INVARIERON ALEMANIA

    IGUALITO

  8. Intelectualmente, y desde sus circunstancias históricas sigue sin haber lugar a comparaciones;

    Màs, Torra, Motxo, Pujol, Romeva, el Tuerto, Aragonès, Comín, Rovira, Torrent, Rufi…

    Y bueno, al final fue fusilado en juicio sumarísimo, chavales.

    Para mi, los verdaderamente execrables son la estirpe de los Pujol.

  9. Companys fue un golpista toda la vida. Y lo mas grave un genocida …. de catalanes.

  10. Habla la Open Society financiada por George Soros. Atención que vienen curvas

    https://www.opendemocracy.net/en/oureconomy/coronavirus-crisis-shows-its-time-abolish-family/
    t the time of writing, humankind has well and truly entered the time of corona.

    In the hopes of ‘flattening the curve’ of the pandemic, vast swathes of society have adopted contagion-slowing practices (be they mandatory, voluntary or semi-voluntary, depending on the local legislature) known as ‘social distancing’ and ‘sheltering in place.’

    Media platforms are flooded with chronicles of these practices, many of them understandably anxious, shell-shocked and despairing, due to loss of income or fear for the ill-health of loved ones. Yet many of them, on the contrary, humorous, horny, happy to be off work, and full of the comic creativity of the unexpectedly house-bound (genres here include: playing tic-tac-toe with your goldfish; DJ-ing with the hobs on your stove-top; and strap-hanging off your shower-rail on a simulated subway commute).

    Certainly, there have been eco-fascist sentiments, and calls for authoritarian state control over the situation, but mutual aid has also proliferated: grocery runs and disinfection supplies for the immunocompromised; childcare and safe injection kits for sex workers and substance users; co-pay waivers; eviction moratoriums; rent strikes; and efforts to secure shelter for the houseless. The latter, in particular, exposes the unspoken and mostly unquestioned crux of the prescribed response to the pandemic: private homes.

    Nuclear households, it seems, are where we are all intuitively expected to retreat in order to prevent widespread ill-health. ‘Staying home’ is what is somehow self-evidently supposed to keep us well. But there are several problems with this, as anyone inclined to think about it critically (even for a moment) might figure out – problems one might summarize as the mystification of the couple-form; the romanticisation of kinship; and the sanitization of the fundamentally unsafe space that is private property.

    How can a zone defined by the power asymmetries of housework (reproductive labor being so gendered), of renting and mortgage debt, land and deed ownership, of patriarchal parenting and (often) the institution of marriage, benefit health? Such standard homes are where, after all, everyone secretly knows the majority of earthly violence goes down: the W.H.O. calls domestic violence “the most widespread, but among the least reported human rights abuses.”

    Queer and feminized people, especially very old and very young ones, are definitionally not safe there: their flourishing in the capitalist home is the exception, not the rule. It follows that, upon closer inspection, both terms – ‘social distancing’ and ‘sheltering in place’ – appear remarkable as much for what they don’t say (that is, what they presume and naturalize) as what they do. Sheltering in what place… and in whose? Distance from whom… or everyone but whom?

    But the first and starkest problem with the directive to stay home is simply this: not everybody possesses access to a private dwelling. As the Oakland-based Moms 4 Housing put it: “how do you #ShelterInPlace when you don’t have a place?” It turns out there are at least a couple of different ways: sharing and occupying. In ethical defiance of state directives, relatively immune neighbors in many cities have been voluntarily opening their homes to the exposed and sick, judging the duty of neighborly solidarity with the unhoused more pressing than the imperative to avoid contagion.

    Meanwhile, by taking vacant properties without permission, and living in them (“self-quarantine in progress,” reads one mom’s window-sign), Moms 4 Housing is leading the way in beating back gentrification in California and enacting an understanding of comfortable housing as a basic human birthright.

    Unfortunately, there are still many other populations whose response to the pandemic could not be ‘stay home,’ even if they wanted it to be, besides the houseless: for instance, people warehoused in prisons, detention centers, refugee camps or factory dormitories, people stuck in overcrowded retirement homes, or those held against their will in medical and/or psychiatric facilities. If COVID-19 is incompatible with these institutions, in the sense that a humane response to the pandemic is impossible in such undemocratic spaces, then it will have demonstrated by the same token that they are incompatible with human dignity.

    In L.A., state officials are providing individual trailers and pop-up isolation cabins for the houseless. But a far more logical response might be: open all the hotels and private palaces on the basis of airy and light-filled, sanitary (uncommodified) housing for all. Free all prisoners and detainees now, remake the care facilities as spacious self-led villages, and dismiss all the workers with full pay so they can leave their bunks forever, move in with their friends, and pursue laziness for at least the next decade.

    Secondly, among those of us who do have private homes, a huge proportion are not safe there; and being unable to leave only multiplies the threat. A quarantine is, in effect, an abuser’s dream – a situation that hands near-infinite power to those with the upper hand over a home. Accordingly, early on in China’s epidemic, women’s rights NGOs published guides to surviving coronavirus-specific domestic abuse. Police stations throughout the country reportedly saw a threefold increase in cases of domestic violence; on March 21, 2020, The Guardian quoted the founder of a Chinese women’s not-for-profit as saying: “According to our statistics, 90% of the causes of violence are related to the Covid-19 epidemic.”

    And as the virus spreads through America, we would do well to heed this. Already, the CEO of the national domestic violence hotline in the United States has noted: “Perpetrators are threatening to throw their victims out on the street so they get sick… We’ve heard of some withholding financial resources or medical assistance.”

    In short, the pandemic is no time to forget about family abolition. In the words of feminist theorist and mother Madeline Lane-McKinley; “Households are capitalism’s pressure cookers. This crisis will see a surge in housework – cleaning, cooking, caretaking, but also child abuse, molestation, intimate partner rape, psychological torture, and more.” Far from a time to acquiesce to ‘family values’ ideology, then, the pandemic is an acutely important time to provision, evacuate and generally empower survivors of – and refugees from – the nuclear household.

    And thirdly, even when the private nuclear household poses no direct physical or mental threat to one’s person – no spouse-battering, no child rape, and no queer-bashing – the private family qua mode of social reproduction still, frankly, sucks. It genders, nationalizes and races us. It norms us for productive work. It makes us believe we are ‘individuals.’ It minimizes costs for capital while maximizing human beings’ life-making labor (across billions of tiny boxes, each kitted out – absurdly – with its own kitchen, micro-crèche and laundry). It blackmails us into mistaking the only sources of love and care we have for the extent of what is possible.

    We deserve better than the family. And the time of corona is an excellent time to practice abolishing it. In the always lucent words of Anne Boyer: “We must learn to do good for the good of the stranger now. We now have to live as daily evidence that we believe there is value in the lives of the cancer patient, the elderly person, the disabled one, the ones in unthinkable living conditions, crowded and at risk.”

    We do not know yet if we will be able to wrench something better than capitalism from the wreckage of this Plague and the coming Depression. I would only posit with some certainty that, in 2020, the dialectic of families against the family, of real homes against the home, shall intensify.

  11. No se si es mentira, pero a mi no me sorprende nada

    Compañias fue un comunista fanatico asesino

    Los de ahora son de la misma ideologia y fanatismo. Gente que adora criminales y terroristas. Gente que propicia la muerte de 20.000 españoles por haber escondido, con toda su mala fe el contagio y sus consecuencias, para sus asquerosos mitines politicos.

    Asi que para ellos es un santo, como Carrillo, otro de los ochomiles

  12. Jack el Destripador era un simple taxidermista en busca de nuevas técnicas. Hitler fue un antropólogo que impuso una nueva forma de estructura social para resolver problemas específicos de la humanidad. Drácula fue el padre de Batman, Stalin fue un buenazo que le perdonó la vida a millones de personas, cuando las podía haber matado a todas y no le dio la gana, y Zapatero fue Bambi. Idi Amín Dadá era negro, y eso basta para subrayar su gran bondad y su inocencia, y la condesa Báthory era una mujer, lo que deja en nada los más de 600 asesinatos que cometió. Lo mismo puede decirse de madame Popova o de Tamara Samsonova, “La abuela caníbal”. La vida es más hermosa a través de un caleidoscopio, amigos. Oh, yeah.

    • No les des ideas o pronto nos pondrán la Avinguda Condesa Báthory al lado de la de Companys y el Colegio infantil Fiscal Mena al lado del Estadio Companys.
      He buscado en wikipedia a la Condesa Báthory no la conocía, es de miedo, de terror.

  13. Han superado al Miniver de 1984. Pobre Orwell.

  14. La estrategia de blanqueo de genocidas como Companys y su camarilla de asesinos por parte de La Vanguardia no se npuede tolerar. Es como si un periódico de tradicional solera en Alemania se dedicara a blanquear a Hitler. Pero esto es un síntoma de algo muy feo y sucio, y no dudo que lo pagaremos entre todos y a un precio muy caro. Lamentable.

  15. Eso es un fakenews que están tan de moda, Companys fue una rata de alcantarilla al igual que los golpistas del 1-O, la diferencia es que hace unos años se pagaba con la muerte y ahora en el hotel lledoners.

  16. ¿DONDE ESTAN LOS CDR?
    ¿DONDE ESTA EL TSUNAMI?
    ¿DONDE ESTA LA ANC?
    ¿DONDE ESTA OMNIUM?

    Ayudando solo veo SANITARIOS, MILITARES, FUERZAS DEL ORDEN, TRABAJADORES EN GENERAL DE RECURSOS BASICOS.

    GESTION 0 DE LOS P. SEPARATAS.

  17. Gran noticia, se anula el juicio de rodrigo lanza y volvera a repetirse.

  18. Y también dirán que el cleptómano, racista y supremacista Jorge Puyol Soley es un Santo varón. Los separatas y los marxistas reescriben y reinventan la historia a su gusto.

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