Hora de España

Antonio Elorza aporta una interesante reflexión sobre el momento que vivimos.

antonio_elorza

Antonio Elorza es vasco, y en consecuencia español, antiguo militante comunista de primera hora y actualmente catedrático de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid. Hoy escribe en El País un artículo sobre el que vale la pena detenerse un momento.

El artículo tiene sus debilidades, por ejemplo esa manía de negarse a nombrar a España por su nombre: cuando Elorza escribe que “Lo que está en juego no es el régimen, sino la propia supervivencia del Estado” acierta en que nos jugamos mucho más que un régimen concreto, pero no es la supervivencia del Estado lo que está en juego, que también, sino algo mucho más importante y sin lo que el mismo Estado pierde su razón de ser: España.

También se puede o no estar de acuerdo con sus juicios sobre personas concretas, detalles de nuestra actualidad o soluciones de futuro, pero Elorza tiene el mérito de señalar algunos de los puntos clave del momento por el que pasa España. En concreto:

  • “En nuestra historia contemporánea, las crisis de régimen han venido precedidas de períodos en que al malgobierno se sumó un profundo desprestigio de los gobernantes ante la opinión pública”.
  • “La historia se repite hoy, con el agravante de que lo que se encuentra en juego no es el régimen, sino la supervivencia del Estado. Lo ha puesto de relieve Puigdemont, al hacer el llamamiento a la Diada. El vacío de gobierno que vive España desde diciembre, el desplome en la apreciación de las instituciones estatales, el lastre de la corrupción, configuran una inmejorable estructura de oportunidad política para los separatistas.
  • “Podemos sí que ha hecho, y mucho, para agravar el riesgo de fractura. Ha sabido utilizar en beneficio propio la confusión entre independentismo y autodeterminación […] Proponer, como Ada Colau y los propagandistas de Podemos, que todos los componentes actuales de España se autodeterminen, para luego volver a reunirse los que quieran, es algo que puede solo verse como un delirio de destrucción […] Si el objetivo es destruir España, vale, pero resulta antidemocrático, porque tal cosa sería el desmantelamiento de un Estado de derecho”.
  • “No ha existido persecución alguna de un autogobierno desde el cual se lleva a cabo, no una “desconexión”, sino un proceso de sedición. Lo ocurrido desde 2012 es un ejemplo de cómo la Generalitat ejerce un monopolio de poder sobre la sociedad catalana, donde únicamente resulta lícita la opción secesionista. […] Ha vulnerado las reglas de la democracia al tener lugar desde un Gobierno autónomo y constitucional, con una proyección forzosa, de signo homogeneizador, totalista, en la sociedad”.

El llamado problema nacionalista de Cataluña es en realidad el problema de España: vacío de gobierno, una izquierda populista irresponsable jugando con dinamita para tocar poder como sea, una Generalitat sediciosa y totalitaria que hace lo que quiere ante la pasividad del gobierno español. Un buen diagnóstico del problema que amenaza a España.

Ya lo saben: definir bien el problema al que nos enfrentamos es el primer paso para solucionarlo. Nos jugamos demasiado para que los intereses partidistas arruinen el país que vamos a dejarles a nuestros hijos.

Dolça i paradigmàtica Catalunya…

bastoncillo



Categories: Dando el golpe, Huid del nacionalismo, Mejor juntos, Pensando bien

Tags: , , , , , , ,

19 comentarios

  1. Estoy ojeando mi documentación:

    “Nombre: Agridulce.
    Nacionalidad: Estatal”.

    Jolines, pensaba que era español. 😉

  2. ¿Pero por qué Elorza da tanta autoridad moral a las divagaciones de Puigdemont, el más salpicado por lo mismo que critica en el gobierno de España, por triplicado?

  3. Me parece que el artículo tiene cosas mucho peor que debilidades. Elorza defiende la destrucción de España, que deje de ser una nación. Se inventa naciones por todos lados y España queda como un engendro. Hasta lo dice explícitamente al final del artículo. Es el plan de los que manejan el “pruses”. Son cientos los personajes en los medios a quienes tienen formalmente oponiéndose a los separatistas y en realidad haciéndoles el juego. Muy obedientes. El truco está muy visto.

  4. Cuando Puigdemont-3% habla de corrupción es como tirar piedras a su tejado o escupir al aire. ¡Será jeta! Elorza lo podía haber recordado, como mínimo.

    • Análisis con elñementos interesante, en efecto, pero decepciona un poco que Elorza conceda tanta importancia y eco a Puigdemont, en su llamamiento a la Diada. Hay un error de perspectiva. A mi, se me había pasado desapercibido.

  5. Articulo que incide en hechos relevantes que afectan a nuestra convivencia sociopolítica y que, de seguir por esta pendiente, afectará sin duda a nuestro futuro inmediato, al de nuestros hijos, a la paz civil y al desarrollo socioeconómico.
    El último párrafo del texto cambia de registro, deja los hechos y sus consecuencias lógicas y empieza a proponer ocurrencias como cualquier tertuliano.
    No, España no es un estado plurinacional. España históricamente ha sido y es una nación unitaria y descentralizada. Todos los españoles –castellanos, aragoneses, vascos, catalanes…- compartimos una única nacionalidad soberana. No se puede confundir identidad con nacionalidad soberana. Los españoles como los franceses, norteamericanos o de cualquiera otra nación tienen muchas identidades. Uno puede ser de su pueblo, de su provincia, región o de sí mismo, pero en cuanto a nacionalidad soberana todos somos españoles.
    No, el federalismo no se corresponde con la realidad sociohistórica de España. Se federan ciudadanos con soberanías diferentes, pertenecientes a distintos territorios para adquirir una soberanía unitaria superior. En España, plantear el federalismo como solución, como se hizo en la Primera República española, es una ocurrencia como lo fue entonces y así acabó, ¡Viva Cartagena!. Sería un escarnio federarse los españoles consigo mismos.
    No, ningún ciudadano español, del territorio que sea, puede esgrimir un derecho de autodeterminación que no tiene. Porque satisfacer esa voluntad política para algunos supondría, inexcusablemente, la privación del derecho de todos los españoles a la integridad de su soberanía.

  6. El otro día quería enviar una entrevista que hicieron a Henry Kamen con el asunto de la Diada y el tema de los independentistas pero al final me eché a atrás porque él mismo comentaba en el artículo que “España no pudo en el s.XIX personalizarse ni caracterizarse como nación debido a los problemas de la época como sí pasó en Francia o Reino Unido y por ello no tienen nada en común las distintas regiones” o que “España no tiene ninguna importancia ni puerto relevante internacional” (se nota que es británico de todas maneras y la oreja de Jenkins duele mucho). La entrevista estaba bien porque daba en el clavo en todo lo que se preguntaba por la diada, pero me echaron para atrás el enviar un correo para enseñarla a la web por estos dos párrafos.

  7. Los problemas de España por culpa del cáncer nacionalista/populista está claro y DC lo ha contado millones de veces: egocentrismo, intereses económicos, racismo, fanatismo… Todo ello vicios de un convulso siglo XIX para nuestra patria.

    El problema que más me preocupa es que casi nadie aporta soluciones. Políticos ninguno. Periodistas muy pocos. Sólo algunos intelectuales sin complejos.

    Con lo sencillo que resultaría ilegalizar el nacionalismo/populismo por anticonstitucionales.

  8. Me parece (con todos los respetos hacia Elorza) periodismo de última hora. Nada de esto es nuevo y viene de muy, muy atrás. Los llamamientos a la Diada no son producto del actual vacío de poder, etc.

  9. Ya lo dice el sabio refranero español:

    “Entre todos la mataron y ella sola se murió”…

    Pues así vamos…

Deja un comentario