Cercas vuelve a dar una lección de sensatez a los nacionalistas

El escritor gerundense demuestra la irracionalidad de la caverna separatista.

javier cercas

Cansa mucho tener que repetir argumentos racionales frente al fanatismo nacionalista que gastan los separatistas. Pero no hay que tirar la toalla, que es lo que ellos quieren.

Javier Cercas ha demostrado ya en más de una ocasión que, además de buen escritor, es una persona sensata y racional. Motivo por el cual los separatas le detestan. Què hi farem!

Ahora vuelve a darles una lección y les demuestra por qué hay que decir y escribir Gerona cuando lo hacemos en castellano. Lección que también va dirigida a tanto papanatas peninsular que se ha tragado el absurdo de que hay que decir Girona cuando hablamos en castellano. Toda una lección de sensatez la de Cercas en las páginas de El País:

“Una amiga locutora de radio me cuenta que un oyente le atizó en la cabeza con un artículo mío donde argumentaba que, igual que en castellano decimos Nueva York y Londres (no New York y London), deberíamos decir Gerona y Lérida (y no Girona y Lleida). “Es horrible”, se lamentó mi amiga. “Nos han puesto entre la espada y la pared: si decimos Girona y Lleida, como hago yo, nos cargamos la lengua, que dice que hay que decir Gerona y Lérida, y además nos acusan de criptoindependentistas catalanes; pero si decimos Gerona y Lérida nos cargamos el BOE, que dice que hay que decir Girona y Lleida, y nos acusan de criptoespañolistas”.

Lleva toda la razón. La culpa del desa­guisado la tiene la confusión entre lengua y política (o más bien politiquería). Una carta de un lector publicada por este suplemento reflejaba muy bien esa confusión. El lector, Xavier Juncosa, recordaba que el Parlamento votó a favor de que el nombre oficial de los topónimos catalanes fuera su nombre catalán, de lo que deducía que es correcto “utilizar en un texto en castellano esos topónimos en catalán”. La deducción es errónea: aunque New York sea el nombre oficial de Nueva York, en castellano todos decimos Nueva York (y en catalán Nova York). Pero Juncosa concluía: “Otra cosa sería hablar de la oportunidad política, o no, de su uso; mi carta se circunscribe a la objetividad puramente gramatical”. He ahí la confusión: un Parlamento quizá pueda legislar sobre el nombre oficial de un lugar, pero no sobre el uso de una lengua; la única autorizada a hacerlo es la propia lengua, es decir los hablantes de una lengua, es decir la lógica de una lengua, que es su historia; y, del mismo modo que nadie duda de que en castellano New York y London se escriben Nueva York y Londres, nadie debería dudar de que Girona y Lleida se escriben Gerona y Lérida.

Dicho de otro modo: en castellano no hay que decir Gerona y Lérida para reivindicar la españolidad de esas dos ciudades (o por cualquier otra gilipollez semejante), igual que no hay que decir en catalán Saragossa y Osca para reivindicar la catalanidad de Zaragoza y Huesca: hay que decirlo porque el catalán y el castellano lo exigen, porque en ambas lenguas es lo correcto, para ser fiel a la lógica interna de ambas lenguas, al modo en que han sido usadas por sus hablantes a lo largo de la historia. No estoy diciendo que las lenguas no puedan cambiar; la realidad es que cambian cada día, a todas horas, pero lo hacen según su propia lógica, no según la lógica arbitraria y a menudo absurda impuesta por los intereses de la política (o de la politiquería): como escribía en una carta también publicada por este suplemento otro lector, Alfonso Caparrós, si se escribe en castellano Girona habría que pronunciar en buena ley “Jirona” (y no “Yirona”, que es como la suelen pronunciar los locutores) y a los gerundenses no debería llamársenos en castellano gerundenses sino “jironinos”, o algo peor. Y ya me contarán ustedes quién es capaz de entenderse así. No es la lengua la que debe estar al servicio de la política, sino la política la que debe estar al servicio de la lengua.

Por lo demás, quienes dicen en castellano Girona no advierten que, además de estar maltratando la lengua, están maltratando la realidad; es decir: están maltratando a Gerona. Porque, en castellano, las ciudades tienen a menudo doble denominación, pero los pueblos no (de ahí que New York sea Nueva York pero Sant Cugat no sea San Cucufate); y hurtarle ese privilegio a Gerona significa rebajarla de categoría, degradarla a la condición de pueblo. No hace mucho cometí la ingenuidad de explicarle lo anterior a un político gerundense, proponiéndole medio en broma la conveniencia de organizar una campaña para devolverle a la ciudad su doble denominación; muy serio, el político me respondió que, como durante la dictadura de Franco el uso público del catalán estaba oficialmente prohibido, ahora había que llamar Girona a Gerona, fuera correcto o no. Algunos de nuestros políticos son encantadores: si por ellos fuera, después de 40 años de democracia deberíamos seguir cometiendo barbaridades a cuenta de aquel militar felón, permitiéndole ganar batallas después de muerto. Por fortuna, al menos en este caso sólo de nosotros depende que las siga ganando o no.”

Por cierto, sr. Cercas: el cardenal Sala, gerundense del 1714, escribía en su testamento en catalán que era “oriundo de la ciutat de Gerona”. Sembla que lo de “Girona” és un invent prou modern.

Dolça i gironina Catalunya…

bastoncillo



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35 comentarios

  1. Una puntualización. Javier Cercas, nació en Ibahernando, Cáceres. Viveño, que no gerundense.

  2. Bueeeeno… hace unos añitos un palurdo politicastro pretendió legislar el valor del número PI… para que veamos que lerdos hay en todas partes, el sujeto era useño, de Idaho creo, sobre 1880.

    Un saludo, dolços.

  3. Es un placer leer entradas como esta : pura sensatez. Nada bueno sale de mezclar lengua y política, pero a lo largo de la historia se ha hecho con bastante frecuencia. Afortunadamente, las lenguas siguen sus propias leyes: es el uso y no los políticos quien fija las reglas.

  4. Me gusta mucho este post porque refleja una enfermedad que también ocurre en el País Vasco.
    Aquí se ha llegado a la estupidez de hablando español(parece ofensa no decir “castellano” que suena políticamente correcto, algo absurdo) de decir Gasteiz y no Vitoria.
    Ahora mucha gente dice Santurtzi y no Santurce, lo que se ha llamado toda la vida. Ahora le toca el turno a Sopelana que a aprtir de ahroa se llama Sopela.
    Vizcaya se escribe Bizkaia, aunque se escriba en español.
    El nacionalismo inventa una toponimia para justificar la diferencia con el español, borrar toda conexión histórica con España.
    Se ha llegado a tal estupidez que llamar a las cosas por lo que son(Santure, Vizcaya…) está mal visto socialmente y lo políticamente correcto, lo cool, es usar una toponimia falaz.
    Una estrella de David sutíl. Una forma de acomplejar y de meter miedo a quienes no quieren ser de la tribu.

  5. Son tan ridículos q ya no pueden serlo más!
    Y cada día se va una dando más cuenta!
    Día que pasa peor q el anterior!
    Los vemos por la tele y dan risa!
    Lo peor es q no tiene solución

  6. ME gustaría saber en qué idloma hablaron el sandalio y el retardado con el otegui este a quien lo adivine el premio es una vuelta por Cornella de terri aldea muy democrata

  7. La política debe estar al servicio de las ciencias.Eso solo lo consiguen los grandes políticos.
    Y si las reglas son utilizar la normativa de la lengua que se utiliza para hablar, hay que decir y escribir GERONA y LÉRIDA etc. De la misma forma y manera que en catalán pronuncian TEROL, ÓSCA, cuando deberían decir TERUEL y HUESCA .
    O lis secesionistas tienen demasiada soberbia y prepotencia para actuar con decencia, dignidad y respeto.

  8. Un dato concreto. No sé si los GPS han mejorado, pero surgían problemas importantes de topónimos, pero también entre “carrer” y “calle”, “paseo” y “passeig”, etc., usados de modo confuso. Bastantes veces costaba dar con el destino.

  9. Está claro que estamos asistiendo en estos momentos a un acoso y derribo de la convivencia, esencialmente en determinadas autonomías. Hasta ahora la cosa se centraba en el País Vasco y Cataluña. Desde mayo del año pasado, se ha hecho extensivo a otras autonomías por ejemplo a la Comunidad Valenciana, Baleares, Navarra y Galicía. En esta última comunidad el Ayuntamiento de Lugo ha decretado como única lengua oficial el gallego. Dice la publicación digital :”Contandoestrellas” :Lo anormal en un país democrático es que unos intolerantes se dediquen excluir y erradicar un idioma porque les estorba en sus proyectos nacionalistas. Y en el caso de la ordenanza de Lugo no sólo es anormal, sino también ilegal. Así que díganlo sin rodeos, señores nacionalistas: lo que ustedes hacen es pisotear la ley y los derechos de los demás para imponer sus caprichos identitarios. Al más puro estilo supremacista. Si borramos lo de Lugo sirve para todas las autonomías comentadas.

  10. Gran verdad e impecable argumentación. Lo que dice se ha sabido siempre. Cuando en mi época estudiábamos los topónimos en el colegio ya nos lo explicaban. Pero es imprescindible repetirlo públicamente de forma continuada para no caer en aceptar imposiciones absurdas en favor de intereses espurios.

  11. Los hispano hablantes desde hace siglos hemos españolizado muchos topónimos de acá y acullá. ¿Es esto algo aa renunciar? Quia. Es un homenage al mundo. En cuanto a los topónimos catalanes pasa lo mismo. Pero quienes digan en castella el nombre catalán de Girona deberían escrbirlo Yirona o de los contrario pronunciar Girona, con lo que volvemos a la castallanización del nombre de esa bellísima ciudad del nordeste de España

  12. Cuento lo que me ocurrió intentando reservar con prisa una habitación en un hotel de Gerona por (si mal no recuerdo) Booking, de paso hacia Francia. Lo que alquilé fue un hotel en Gerona, Filipinas. Gerona (España) sólo venía como Girona y yo, mesetario y filólogo, nunca pensé que en una web en castellano hubiera que buscar por “Girona” . Perdí el dinero aunque ante mi protesta rectificaron y ahora aparece la Gerona española.

  13. Además de un excelente escritor, Cercas siempre me ha parecido un hombre sensato y de buen criterio; y en este artículo lo demuestra, como en otros muchos.
    Creo que es de ideas socialistas, y me digo: “qué pena, que muchos sean tan diferentes a él”.
    Sobre el tema de su excelente comentario, quiero añadir un detalle: hay nombres de ciudades, o de lugares en general, que se adaptan al otro idioma (London-Londres, New York-Nueva York), y otros que, en cambio, se mantienen sin variación (Sant Cugat, que cita Cercas). Y la razón suele ser su volumen de uso; cuando un nombre de lugar se vuelve ya usual en otro idioma, los hablantes acaban dándole un nombre adaptado; mientras que un nombre poco conocido en general se mantendrá sin variación. Tiene razón Cercas en que no cambiar el nombre de un lugar en otro idioma es como “rebajarle de categoría”, pues indicaría que es muy poco conocido.

    • Bueno…no siempre Sant Cugat ha sido Sant Cugat, como cita Cercas…Durante la Guerra Civil fue “Els Pins del Vallès”…y es que, ya se sabe, eso de los santos no se llevaba mucho en la Cataluña de Companys, y por ello se cambiaron los topónimos de muchas poblaciones.

  14. ‘Gerona’ y ‘Lérida’ pronunciado y escrito correctamente en español.
    Totalmente de acuerdo con lo que dice éste señor excepto lo de “…después de 40 años de democracia…”
    https://youtu.be/Xh7zEWcWw6w

    • Si los no independentistas se abstienen (activamente), los independentistas ganan la partida a pata coja y con el brazo en la espalda.

      Ya tenemos una república constitucional.

      El que tenga de Presidente un Rey que reina pero no gobierna, como en el Reino Unido o Dinamarca (la Cataluña del Báltico) no quita nada y sí añade estabilidad política.

      Nuestros problemas no vienen de la Constitución o la falta de ella (Gran Bretaña no tiene Constitución -escrita-)

      Nuestros problemas vienen de que hay muy pocas empresas para que nos puedan contratar -y las que hay son muy pequeñas, para que podamos prosperar en ellas-
      A eso hay que añadir 40 años de propaganda progresista de que es mejor ser proletario (subvencionado con “gastos públicos” pagados por el vecino (sic)) que empresario.

      Y como somos demasiados peleándonos por unos “gastos sociales” -e “inversiones” en el caso de territorios- que por su misma naturaleza son escasos (nos negamos a pagar impuestos como gato panza arriba)…

      Pues unes todo y tenemos unos enormes conflictos sociales agravados por la falta de empleo en plena civilización del consumo.

      Por eso ahora votamos a PODEMOS, que promete más de lo mismo, porque , aunque sabemos muy bien que nunca va a haber todo para todos, al menos nos libera de la responsabilidad de dejar de quejarnos, ser responsables de nuestra vida y nuestro futuro; y pagar los impuestos que debemos.

      Y si encima podemos con ello disfrazar la envidia y el odio que tenemos dentro con una capa justiciera e igualitaria….

      Pues…¡miel sobre hojuelas!
      ¿no?

  15. La costumbre idiomatica supera a los idiomas y a la gramatica, aunnue siempre me enseñaron de que los nombres porpios no tienen traducción. Es por eso que a las plantas, en botanica y fauna a las especies vegetales y animales siempre se les pone un nombre en latin. Para eso, para que no tengan traducción en ningun idioma.

    • Sospecho que si le digo a mi mujer que le voy a mandar un ramo de Dianthus caryophyllus, lo mismo llama a la policía. Si le digo que es un ramo de claveles, pues espero me reciba bien. La clasificación y el nombre latino (o griego) es para lo científico; para las relaciones normales, se usa el nombre común del idioma que sea. No me imagino a nadie avisando “sal del agua que viene un carcharodon carcharias” en vez “que viene un tiburón blanco”. Que suelen tener bastante mala idea.

  16. Existen algunas reglas o costumbres sobre las palabras de otra lengua: Los nombres de Papas, reyes etc. se traducen siempre. Los nombres de ciudades se traducen si la traducción es más eficaz para el hablante o hay dificultades de pronunciación o tradición de llamarla de esa manera (New York, London, etc). También se traduce sí el idioma de la palabra utiliza un abecedario distinto del latino y por tanto sería ilegible (palabras en árabe, hebreo e incluso algunas nórdicas). También nombres personales de difícil pronunciación. Hay otras más, pero son las normas más sencillas. Por que además hay incluso ciudades que cambian varias veces de nombre: en alemás Aachen; en fráncico ripuario: Oche [oxe]; en holandés: Aken; en francés: Aix-la-Chapelle; en latín: Aquisgranum y en catalán Aquisgrà. En castellano la llamamos Aquisgrán, que es el nombre a usar si empleamos ésta lengua. Lo de Gerona-Girona; Osca-Huesca, Terol-Teruel o Lleida-Lérida no son más que recursos de gente ignorante y adoctrinada. El hablante usará la palabra que quiera. United States of America será todo lo oficial, pero ni todos los Estados de América son los USA, ni los demás tenemos obligación de llamarlos así. Se pongan como se pongan los fanáticos.

  17. Eso quiere decir que si decimos Campo Nuevo es correcto hablando en castellano? siempre decimos Camp Nou.

    • Si los castellano hablantes deciden llamarlo Campo Nuevo, así se le llamará. Como al club de fútbol Barcelona se le llama e incluso se escribe “Barça”. Como decidieron llamar capicúa (una palabra catalana) a la singularidad numérica de leerse igual derecha a izquierda que de izquierda a derecha. Los exónimos de otra lengua se introducen si le interesa al hablante, no porque lo diga la RAE, la Generalitat o la madre que parió al filólogo o político de turno.

  18. Nada nuevo, la lengua y la historia usadas como puntas de lanza de los nacionalismos de todo el mundo y de todas las épocas.

  19. Referente al hecho de que el ‘militar felón’ siga ganando batallas, discutía el otro día con un amigo de extrema izquierda al que no conseguí hacer pensar un sólo segundo que Franco les seguía ganando batallas a todos y cada uno de ellos cada vez que renegaban de la bandera constitucional. Y que en lugar de arrancarla con gallardía (la bandera constitucional) de las amojamadas manos del dictador (aunque haya sido la izquierda quien se la haya regalado todos estos años) preferían sacar a la calle la fracasada (por la triste historia que protagonizó) bandera republicana. Al contrario que la constitucional, todo sea dicho de paso.

  20. No hay por qué enfadarse si a Gerona la denominan Girona los castellanoparlantes. Y yo suelo decir Lleida, que además es un apellido catalán. Lo malo sería que nos empezaran a obligar a usar denominaciones en inglés, como está sucediendo en los países del Norte de Europa. Ciudades con nombre de origen español como Florida, se suelen mencionar con el nómbre de “Flórida” (con acento esdrújulo). Y Los Angeles se denominan “Losanyeles”, en lenguas que carecen del sonido castellano de la G delante de E o I. Escuchar la radio en Suecia hablando de nombres de ciudades o países de habla española produce náuseas. En lenguas nórdicas no existe el sonido de la Z española, que se transforma en TS (Venetsuela, por ejemplo). Y la CH española se interpreta unas veces como en España (en Suecia se habla de Chile con pronunciación hispana) pero otras se confunde con la J (o G): Al presidente Chaves de “Venetsuela” lo llamaban “Javes”. Con mi arte de poner a parir a quienes confunden las churras con las merinas y nos quieren imponer las variantes inglesas de pronunciación o la fonética de sus consonantes propias, he protestado varias veces contra la falta de respeto a la pronunciación de los nombres geográficos por los locutores nórdicos. Pues que un ciudadano corriente y poco informado trastoque la fonética, es comprensible, pero un locutor de radio tiene la obligación cívica de aludir a nombres de ciudades con su fonética original. Lo que yo no sé es si en EEUU se dice actualmente “Flórida” con acento en la O. Esperemos que no sea así.

    • La Real Academia Española no ha dejado de complicar las cosas. La alternativa pronunciación de la G (según preceda a A,O,U o a E,I) y la necesidad de escribir una U intermedia entre la G y la E o I, para que suene como GA, Go, GU, es uno de los problemas incluso para los que aprenden español. Estoy harto de oir, fuera de España, decir Güérnica, en lugar de Guernica. Y la mudez de la H se rompe en boca de extranjeros al darle un sonido de H aspirada (J débil). La habitual mezcla fonética de B y V entre españoles no deja de crear problemas, siendo uno de los problemas escolares de ortografía, como es sabido. Los andaluces mezclan la Z con la S y algunos hasta varecen de sonido S y dicen “Zi Zeñor, esto es Zevilla” (o “Zebilla”). El acento hispanoamericano rompe también con algunas de las reglas oficiales.

  21. Me parece todo correcto, sin embargo siempre me llamó la atención cuando el Real Zaragoza jugaba en el Camp Nou, el marcador ponía F.C.Barcelona – Saragossa, cuando siendo un evento oficial deberían poner siempre el nombre oficial pertinente que no es otro que Real Zaragoza. Dudo mucho que si los Bulls jugaran en el Sant Jordi pusieran “los toros” en el marcador. Incluso se tiene esa condescendencia con el Athletic de Bilbao que en ese caso si que respetan el nombre oficial, independiente de la lengua en el que estén escritos en los eventos oficiales se ha de respetar el nombre y no adaptarlo a la lengua.

    Lo de New York y Nueva York es lo mismo, si los Knicks jugaran en España el marcador no se castellanizaría sino que tendría que poner New York Knicks y con los Lakers igual, si lo castellanizaramos el marcador pondría “Los del lago” y así sucesivamente.

    Es lo que dice el post de separar la lengua con la política o de los eventos oficiales de entidades de otros países nombrados en otras lenguas.

  22. HOLA AMIGOS
    Si quereis salir de dudas sobre la grafia a utilizar os
    recomiendo visiteis
    LA pagina LABORATORIO DEL LENGUAJE
    en la entrada de 1 de marzo de 2016 titulada
    Filadelfia o Philadelphia ? [ y II ]
    Fernando A. Navarro
    da una explicacion mas que convincente de lo conveniente que
    es usar para los ESPAÑOLES la grafia propia…..
    por cierto Fernando A. Navarro
    es autor del libro PARENTESCOS INSOLITOS DEL LENGUAJE
    IMPRESCINDIBLE para el que le gusten las palabras y su
    etimologia…..

  23. Desde luego Gerona es Gerona y Lérida es Lérida, no más imposiciones de los radicales.

  24. Por otro lado quieren que digamos Yirona o Chinora ( nosotros los que no conocemos la gramática catalana) no tenemos porque saber la pronunciación de Girona y seguro que si lo decimos tal como se lee en castellano, también nos dicen que faltamos al respeto o cualquier barbaridad, siempre la bota en el cuello del que no se someta a su dictadura,

  25. Pues estoy de acuerdo y llamaré a estas ciudades con el nombre de la lengua que use en cada momento.

  26. Desgraciadamente hay mucho más de lo que dice este escritor, porque todo forma parte del plan de expulsión del castellano de Cataluña, de demostrar a todos con hechos fehacientes (subliminales) que la lengua de Cataluña es el catalán, y de que lo contrario es una (falsa) agresión (permanente) a Cataluña y al catalán.

    (además esa norma del Parlamento, lo que está diciendo al decir que la denominación de los topónimos tiene que ser en catalán, es que la lengua propia de Cataluña es el catalán y no el castellano: Pero es una declaración por la puerta de atrás y a escondidas, no abierta y democrática -precisamente porque es falsa-)

    Todo ésto con la colaboración activa de nuestros representantes elegidos democraticamente.

    (Si son nuestros representantes, ¿por qué no defienden nuestros intereses y sí que defienden los intereses de Pujol?
    Si Pujol quiere promover sus ideologías, que lo hagan sus diputados, que para eso están.
    Ésto es una prueba más de que la “democracia” no está funcionando; y que más que democracia, habría que llamarla “papanatacracia”)

  27. Muy acertado esta entrada. Felicitaciones a Dolça.

  28. Es difícil argumentar lo evidente, pero Javier Cercas lo hace de una forma magistral.

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