La obsesión del nacionalismo por decirnos en qué lengua debemos hablar.

Los del sindicato de «Estudiants dels Països Catalans» -vulgo Narnia, Erebor o Nunca Jamás-, representantes del pancatalanismo imperialista en la universidad, han pintarrajeado de lila su primer mandamiento en las paredes de la Universidad de Barcelona: «Feu-nos classe en català».
Ells manen, la resta obeeix. Però recordi: ho fan percatalunya, per Lanació que adoren y ante la cual todos debemos arrodillarnos.
Pues será que se acabó de idoletes, y que hablaremos la lengua que nos dé la gana, sobre todo la que no nos impongan.
Per cert, qui paga la neteja de la paret? El SEPC? Expedientaran aquesta màfia?
Dolça i imposada Catalunya…

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Los grafiteros tienen una adicción absurda: pintarrajear paredes, fachadas de edificios, vagones de tren y de metro, etc.
Entonces, hay que tratarlos con la ayuda de un profesional (un psicólogo o un psiquiatra). Como quienes tienen adicción al tabaco. Es exactamente lo mismo.
La lengua catalana no tiene nada de malo. Lo malo es politizarla e imponerla.
Foteu-vos en català se debería grafitear
El que quiera engorrinar paredes, que lo haga en el cuarto de estar de su casa y deje en paz a los demás.
No se admiten detalles, cuándo los detalles no son humanos. Esta obsesión del catalán por unos fanáticos que la literatura les viene largo, tiene un nombre, pero por malsonante obviemoslo.
No es exactamente una «obsesión».
Es marketing político para ganar elecciones y un eslogan para «fabricar país» (fabricar nación utilizando la praxis revolucionaria con la defensa del catalán como monotema)
El problema es que con una autonomía con competencias casi de país independiente, la educación en catalán y TV3 en catalán, el eslogan «defensa del catalán» cada vez suena más a hueco.
Porque los problemas reales de los catalanes no son esos; y los responsables de crearlos, con la excusa del «catalán», siguen en la Generalidad desde hace 45 años.
Es exactamente igual que el eslogan del PP «no dividir el voto» o el «antifranquismo» del PSOE.
Y naturalmente todos picamos.
(Y el que diga que no, que tire la primera piedra)
¿A caso los catalanes -y cualquier español- no se pueden matricular en clases impartidas en catalán?
Y el que no quiera se podrá matricular en clases en español o en clases en inglés.
Siempre que reúnan los requisitos académicos para poder estudiar en la Universidad, naturalmente; como pasa en todos los países.
¿Dónde está el problema?