“El nacionalismo es intrínsecamente malo”, dice Kapuscinski

El genio polaco lo tenía claro.

kapuscinski

Lo leemos en el fantástico blog de Somatemps:

El nacionalismo es algo intrínsecamente malo por dos motivos. Primero por creer que unas personas son, por su pertenencia a un grupo, mejores que otras. Segundo, porque cuando el problema es el otro, la solución implícita de este problema siempre será el otro. (…) En la I Guerra Mundial se produjo la súbita pasión del nacionalismo, y la matanza tuvo lugar debido a estas emociones”

Fugim del nacionalisme.

bastoncillo



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7 comentarios

  1. CATALANISMO ES ODIO Y FASCISMO

  2. Quizás el problema sea que el nacionalismo no es eso. Eso, señor mío, se llama chovinismo.

    http://www.vozbcn.com/2013/05/13/140390/oligarquia-burguesa-no-nacionalismo/

    Cuánta tontería por parte de alguien, Kapuscinski, a medio camino entre el individualismo de la izquierda liberal y el marxismo cultural obligatorio. Sólo fijémonos en sus expresiones, de manual del neomarxista: “cuanto el problema es El Otro…”

    Para criticar al pseudonacionalismo anticatalán no es necesario hacerle el caldo gordo al universalismo apátrida de las izquierdas masoquistas europeas. ¿Ideal “multicultural”, dice usted? ¿Desde cuándo? ¿Desde cuando plutócratas apátridas y marxistas culturales decidieron decretar el etnocidio masivo de todos los pueblos europeos? Porque no desde antes, desde luego. Perdóneme si me niego a afirmar que mi ideal en cuanto europeo es mi disolución en una masa igualitaria universal.

    El separatismo catalanoide -que no catalán- es malo porque es falso. Miente sistemáticamente sobre el pasado, el presente y el futuro. Siembra cizaña entre catalanes y entre éstos y el resto de hispanos. Pretende cerrar Cataluña para sí, para que la oligarquía que la mangonea sistemáticamente desde el siglo XIX en lugar de tener un enorme control social, económico y político lo tenga absoluto y total. Quieren su propia república veneciana para ser las familias del Libro D’Oro. Y el Pratismo es la herramienta.

    De igual forma que el separatismo de esa cierta oligarquía traidora es un cáncer para Cataluña, lo que tampoco necesitan los catalanes (ni el resto de Las Españas) es más igualitarismo, desarraigo, endofobia, masoquismo y negacionismo étnico.Vamos, la mercancía averiada de todos los neomarxistas o liberalotes doctrinarios.

    Y por último, si se quiere entender de verdad la Primera Guerra Mundial, que se mire más bien al conflicto entre oligarquías imperiales y oligarquías capitalistas, en lugar de simplificarlo todo hasta la carcajada hablando de nacionalismo..

    • No sé si su comentario esta dirigido al mío. Algunas de las cuestione que plantea parece que sí. Pero en otras totalmente alejadas y en terrenos y valoraciones que yo no he argumentado, por tanto me centrare a responder; sobre las cuestiones que sí planta sobre mi comentario, sin mencionar la palabrería socio-económica; sistemas rimbombantes, y/o sentidos y sin-sentidos de estados.

      El ideal multicultural europeo; referido al sentido más estrictamente dogmático, al que todas las constituciones de todos los países integrantes de la Europa contemporánea y más concretamente dentro de la unión; que si bien como aspecto político económico y social, crea un espacio abierto al futuro en que por supuesto; bajo el marco de los derechos humanos, tiene por objeto la multiculturalidad. Pero voy más allá, no solo en Europa se da este fenómeno que además de político e ideológico, es también sociológico; se da en todo occidente.

      Sobre la verdad de la I Guerra mundial, aspecto que yo no he entrado a valorar, ni tan siquiera en argumentar los motivos reales; fuese del calado que fuese, y tan solo me he referido al sentido nacionalista que le dieron ambos bandos, principalmente para la motivación y reclutamiento de las tropas, generando el odio de su enemigo, que sucedió en ambos bandos y germinó profundamente en la población. Y sin entrar a valorar la intensidad en la que pudo influir este fenómeno en el principio, desarrollo y fin de la guerra; es un elemento constante que se dio en la misma. Solo todos los historiadores coinciden en que ello existió; sobre su influencia….es más disperso.

      PD: Multiculturalidad no es en absoluto etnocidio, si no lo contrario. es la convivencia de todos los aspectos culturales, ideologicos, y cualquier otra circuntacia personal o familiar, y que por supuesto no es algo creado por la izquierda sectaria, sino sobre una sociedad avanzada y moderna.

      Sobre “pseudonacionalismo anticatalán” me tiene fascinado. es algo así como: falso nacionalismo contrario al catalán, que me hace favorecer el universalismo apátrida. NO sé que valoración jurídica, política o historica se le puede dar a eso. Un saludo.

  3. Ni más ni menos. No hay más que añadir. Y esto es válido para CUALQUIER nacionalismo.

    Ojo: a veces el problema sí es el otro (o principalmente el otro). Han existido situaciones de verdadera opresión (cultural, social, económica, etc.), por ejemplo Irlanda bajo dominio británico. En estos casos puede entenderse el nacionalismo y el independentismo. Cuando una situación es injusta e insostenible resulta lógico el crecimiento exacerbado del fervor localista, de los etnicismos y nacionalismos (lo que no significa que esos sentimientos, en sí, sean positivos, sólo que resultan entendibles).

    También hay que decir que no sólo existen nacionalismos periféricos, sino también centralistas, uniformizadores, ciegos a la diversidad y por tanto también excluyentes. Digámoslo todo.

    Pero bueno, son matices y precisiones. Al final, en resumidas cuentas, volvemos a lo mismo: EL NACIONALISMO ES INTRÍNSECAMENTE PERVERSO. Porque, como bien dice Kapuscinski, genera una mitología de buenos y malos donde yo soy siempre el inocente y el problema siempre es el otro. Absolutamente NADA bueno puede salir de una concepción del mundo como ésta.

    • Solo quisiera puntualizar un aspecto. Todos lo nacionalismos son uniformadores y centralistas. No existe un nacionalismo que desee tener una administración descentralizada con órganos periféricos.

      Ningún nacionalismo se fundamenta en la autonomía de regiones o territorios, con una cultura propia y diferente de aquella que es común a todas.

      No es lo mismo tener un sentido de identidad nacional o de nacionalidad, más o menos amplio que un sentido propio, único y excluyente.

  4. Además de lo que establece en el primer inciso, en el segundo hace mención al nacionalismo de “la Gran guerra”, dejando claro que es una postura caduca y trasnochada. Totalmente contrario al mundo globalizado en el que vivimos, en el que todos los rincones del planeta intentan estrechar más lazos, en vez de romperlos. Opuesto por completo al ideal europeo; multicultural tolerante y abierto. Cuando además sus poderes e instituciones gozan de total autonomía.

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