Per què l’enemic més gran de la llengua catalana és el nacionalisme català.

Una catedràtica catalana de llengua anglesa explica per què la imposició lingüística fa odiós el català.

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“Tenemos una política lingüística que, en lugar de despertar el deseo de los hablantes de otras lenguas por el catalán, acaba causando en muchos de ellos un rechazo y una desgana por esta lengua”, diu Mercè Vilarrubias en un aclaridor article a El País.

Per què? Perque la política lingüística de la Generalitat está basada en obligar a usar el catalán en lugar de invitar a hacerlo y está orientada hacia el monolingüismo. Es decir, no se promueve el catalán dentro de un marco de aceptación de la realidad bilingüe de Cataluña sino que el empeño está en mantener la presencia exclusiva del catalán en tantos ámbitos de la sociedad como sea posible. Este tipo de política lingüística supone, a la larga, una amenaza para el catalán ya que resulta avasalladora para muchos hablantes del español y de otras lenguas, además de muy incómoda para una parte de los catalanohablantes natos. Es una política que busca vencer más que convencer”.

El nacionalisme és una ideologia amb vocació excloent, que posa l’ídol “nació” i els seus atributs (llengua, símbols, relat històric) per sobre de les persones. No és una forma ordenada d’estimar Catalunya. Como deia Gustave Thibon, el primer efecte de la idolatria és la ruïna de la cosa idolatrada; en aquest cas, de Catalunya i d’una de les seves dues llengües.

Dolça i idolitzada Catalunya, què t’estan fent els qui diuen estimar-te?

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11 comentarios

  1. https://dolcacatalunya.com/2014/03/07/per-que-lenemic-mes-gran-de-la-llengua-catalana-es-el-nacionalisme-catala/

    Genera de verdad sinergias negativas en términos absolutos la politica que, detectado el rechazo de los chavales  castellanoparlantes de mi generacion a lo desconocido -el catalan- apostó por convertirlo en “normal en su propia tierra”?. En qué grado ese rechazo natural en los adultos se podria ver compensado con politicas más “amables”?. Ya hay cursos gratuitos para adultos para el que quiera aprenderlos; pero el éxito es escaso. No se necesita para vivir, pues siempre se ha contado con que el castellano lo saben todos los catalanes. Y en la franja de edades infantiles cabe asegurar que el rechazo no es propio de los niños cuando es “lo” normal. Por eso me parece que “normalizar” el catalán entre las generaciones futuras es la mejor manera, efectiva y más amable de hacerlo, porque no compromete las actitudes activas de los adultos muchas veces influidas por aspectos como la comodidad, la falta de tiempo o la falta de implicación directa en la defensa de la cultura catalana que por otro lado sólo se puede sentir cuando el grado de integración es superior al estrictamente necesario para sólo “convivir”. Se puede intentar entender el “sentiment” leyendo historia, participando de las multiples activitats,  leyendo a los analisis más sesudos de los periodistas, politicos, economistas e intelectuales que sobre Cataluña se vierten en todos los medios de comunicación, pero también siendo críticos con la gestión y administracion de esta pseudofederación de autonomias que es España.  Hay que recordar que las primeras reivindicaciones catalanistas pretendian algo similar a lo que tenemos hoy en dia, pero no contaban con tres aspectos francamente determinantes e imprevistos por su magnitud:
    – las sucesivas oleadas de inmigración de mano de obra que se han producido a lo largo del S. XX que han hecho menguar de manera importante la proporción de nativos y por tanto el uso de su lengua;

    – El sentimiento españolista que iban a importar con ellos y sus familias los inmigrantes (a modo de ejemplo puede servir para comprenderlo que en Alemania van por la cuarta generación de ciudadanos de origen turco y siguen manteniendo sus propios gethos culturales cuando menos para seguir ligados a sus raices por no hablar de falta de integración).

    – Tampoco imagino que nadie pensaba en 1936 que el estado español se organizaría de esta manera. Bien es cierto que en alguna ocasion he visto un mapa de corte autonomista con 15 divisiones…de 1798 (nunca contrastado); pero reconozcamos que hay algo de irracional en ello, al menos por cuanto al coste de todo el aparato.
    La cuestión es que al final todo el mundo se apuntó a lo reivindicado por Catalunya para Catalunya. No digo que más o menos que igual que ahora, pero todos sabemos que al parecer al menos el área mediterránea está descontenta. La paradoja estriba en que las reivindicaciones catalanas parecen volverse siempre en contra de la mayor autonomía catalana reivindicada históricamente; convirtiéndose en un corsé que está oprimiendo la búsqueda de sinergias expansivas y de crecimiento en un momento tan necesario. Por otro lado a nadie se nos escapa que el gobierno central no ayuda en nada al catalán (es competencia de la Generalitat) pero parece ser que existen 2.300 normas o leyes que lo perjudican de una u otra manera.

      Cuando yo era un chaval no se oía el catalán todavía por la calle “”demasiado” amenudo en mi barrio. Era un barrio mixto con mayoría de inmigrantes. Puede que fuera cuando yo contaba unos 13/14 años que algunas vecinas nos empezaron a hablar en catalán y a “comentarnos”(que no instruirnos) en la importancia de que la buena educación nos permitiera contestar en catalán ahora que se iba a empezar a normalizar su uso; justo cuando nos lo empezaron a enseñar en el cole con 2 horas a la semana.
      Yo por supuesto lo comente en casa: Mama, sabes que la senyora “X” me ha hablado en catalán? . -Hay hijo!, tu que vas a vivir aquí lo tendrás que aprender pero si no quieres no tienes porqué contestarle más que en el idioma que tu te sientas cómodo.  Y claro, yo me sentia más comodo con el castellano. Hay estos catalanes…no se dan cuenta que estamos en España!, era el comentario más frecuente.
    Fué entonces cuando de vez en cuando el tema entraba a formar parte de las conversaciones a la hora de las comidas…con intención de formarse incluso ellos mismos (nuestros padres) una opinion y normalizar las dudas y miedos que surgían en nuestras vidas. Pero enseguida se manifestaron en forma de rabia la impotencia de no poder hablar catalán seguramente por no haber ido ni siquiera a escuela, con lo de indefensión por lo frustrante que conllevaba el ver el cariz que tomaban las cosas al ver que era algo imprwvisto. Estoy seguro de que si dispusieramos de una ranura occipital donde insertar las mapas y vocabularios no hubiera habido un rechado lo más leve en mi familia. Pero esa especie de complejo de inferioridad e impotencia fué probablemente el origen de su escoramiento hacia posiciones más “españolistas”. La cuestión es que en aquellos años la política lingúistica del sistema educativo catalán fué más “suave” que en el futuro próximo, y no por ello fué mejor la predisposición de los castellano parlantes a integrarse en la cultura catalana hasta el punto de aprender su idioma. Mi experiencia es que sólamente en los casos en que la escolarizacion fué correcta y suficiente para despertar las aptitudes poliglotas de los ciudadanos más españoles de Catalunya que luego por curiosidad, amabilidad o placer aprendieron a hablarlo. Pero mis padres fueron buena gente y no tenian rencores que le impidieran recomendarnos ya con 14 años que como nosotros íbamos a vivir aquí lo mejor era aprenderlo bien. Pero la semilla de que había algo nuevo en el ambiente, otra variable en la cotidianeidad de un crío que sólo corria por entonces detrás de un balón habia germinado. Luego ya con 18 o 19 me tocó comprobar que lo que en mi escalera era sólo un chascarrillo entre españoles y catalanes, en la diada de 1982, era “tot un clam”. Y solté unas lagrimillas cuando escuché por primera vez aquello de “bota, bota, bota…espanyol el que no bota”. Me dolió verme excluido del sentir de aquella gente que por lo demás me molaba. Llevaban vaqueros, como yo, macuto, camisas por fuera, como yo, y muchas chapitas progres. Y sobre todo, se respiraba “libertad”. La gente gritaba y cantaba, pero con un espíritu entre lúdico y reivindicativo. Era una festa. Era la diada. Ahora comprendo mejor que luchaban por lo suyo. Aunque expelieran algún improperio…parecia algo sano. La unica pega era que yo no era de su tribu, al menos en ese momento.  Y aunque comparto algunas cosas, creo que sigo sin serlo. Al menos íntegramente.Sin embargo compartía sus aspiraciones de libertad, de libertad de expresión, de rebeldía. Y no eran violentos.  Había algo en ese ambiente que me parecía racional, intelectual,  rebelde, interesante en definitiva.  Fué mi primer acercamiento a la cultura progre, laietana. Nunca pasó de ahí. Fué un descubrimiento al que me acerco el mundo del comic (El Vibora, Nazario, bueno lo más provocador de esa España que no sé ni como fué posible). Creo que fuí una vez al Zeleste y otra  al Carme, a Argenteria, vamos; de la mano del Vibora a conocer de primera mano al menos el barrio de sus historia. Sé que parwce que no viene a cuento, pero sólo pretendo contar una visión particular desde por lo que sé, la integración en catalunya depende más de leer más individualmente y compartir colectivamente, con los amigos o aquí. Pero lo que sí tengo es que yo creo en la buena fé de los politicos catalanes que han escogido la variante de las politicas culturales que requieren menos esfuerzos de los adultos (psicológicamente más positiva pues renuncia a reivindicaciones históricas bajo las cuales yo les deberia dar la razón) no lo olvidemos (permítaseme la paradoja) la parte que ofrece más resistencia a los cambios y adopción de nuevos valores. Yo creo que si todos los españoles intentaramos comprender “sus” motivos desde una perspectiva “positiva” les daríamos la razón no solo en el objwetivo, sino en el método. La inmersión es esencial para cambiar sin traumas la vision general del ciudadano sin obligarle a renunciar a nada. Bueno, quizas me haya tomado esto como mi blog personal pero considerana importante explicarlo.

  2. Buenas noches:

    El enemigo más grande de la lengua catalana es la estupidez.

    Estúpida fue la política del régimen Franco, que relegó el catalán como lengua secundaria en Cataluña, durante cuarenta años. También, ha sido y es estúpida, la política lingüística de los diferentes gobiernos autonómicos catalanistas, que ignoran el castellano (o español), como lengua de cultura en Cataluña desde el siglo XV.

    Catalán y castellano (o español) son lenguas propias de Cataluña. El único conflicto consiste en la ignorancia institucional, y adoctrinamiento radical. Resumido en una frase falaz : “la inmersió lingüística és un model d’éxit”, cuando todos saben que el fracaso escolar que genera es escandaloso. Un lastre para el futuro común de Cataluña y resto de España.

    Toda política lingüística, dispuesta contra la realidad social, es una estupidez. Determinar el futuro de ambas lenguas en Cataluña, sin contar con los hablantes, es una soberana estupidez.

    El catalán y el castellano (o español) comparten área lingüística sin conflicto. El catalán es una lengua imprescindible para el sentimiento y cohesión de la ciudadanía catalana. El castellano (o español) es imprescindible para contribuir al sentimiento hispánico de Cataluña.

    En Cataluña el castellano prevalece por arraigo familiar, por trascendencia económica y desde un punto de vista cultural. Su proyección mundial es imparable.

    Puede negarse, o pretender eliminarse el bilinguïsmo de la sociedad catalana, en cualquiera de los dos sentidos, pero dichas actitudes son sencillamente estúpidas. El nacionalismo, desde el punto de vista lingüístico, es empobrecedor y perjudica al idioma que pretende defender.

    Un saludo.

    • Me gusta el tono, pero me prwgunto si te cuestionas si el instituti cervante u otro de nueva creación debiera apoyar al resto de lenguas de España, aunque supongo que convendriamos ue eso es demasiafo pedir. Quizás en una segunda fase veamos no dentro de mucho como se entrevista en castellano a personajes interesantes (en la radio ya lo oigo). No obstante me gustaría que propusieramos politicas altrnativas que facilitaran la el conocimiento e integración de los adultos de esta nación.

    • Buenas noches Truman 65:

      Te agradezco tu atención y elogio del tono de mi escrito en cuestión. Siento no haber sido capaz de ver tu respuestas y contestarte antes, pues no he vuelto a ver esta entrada hasta hoy, de pura casualidad. No soy ningún especialista en lenguas y sólo me mueve el sentido común, a la hora de plantear mi opinión en este tema.

      Subsidiariamente he procurado informarme por la cuestión que planteas, sobre la enseñanza de distintas lenguas de España en los centros del “Instituto Cervantes” repartidos por el mundo.

      Según parece en todos ellos se anuncian efectivamente clases de las distintas lenguas peninsulares: gallego, vasco y catalán, aunque no siempre se pueden llegar a impartir dichas clases, por la escasa demanda del público, que lógicamente se centra en el aprendizaje del español (o castellano) que es muy demandado por el número de hablantes a nivel mundial.

      Un saludo.

  3. Un país al que se elige a un Xarnego como presidente Josep Montilla y este imbécil de xarnego, en vez de intentar la normalidad linguistica en dicho país, se empeña en fracturar la sociedad, el camino del país será muy corto, es como el que intenta hacer un camping en cauce de un arroyo, mas tarde o mas temprano, habrá un desastre.

  4. DABA CREMA CATALANA
    en alimento diario
    la patrona a sus pupilos,
    lo que generó un empacho
    y una tímida protesta,
    que sofocó ella loando
    las virtudes gatronómicas
    de tan redundante plato.
    Al final los comensales
    de la pensión emigraron,
    un menú más racional
    y variado buscando.
    Y la patrona quedó
    con sus natillas pensando
    que es muy injusto que esté
    el mundo lleno de ingratos

  5. bueno, muy bueno. Sinceramente bueno. Por ahí van los tiros.

  6. Es cert, la política catalana no es pot fer d’espatlles a la realitat social. Quelcom greu falla a Catalunya quan davant una societat que té en un 57% el castellà com a llengua materna aquesta primera llengua estigui desterrada de l’epai públic i de les institucions. Aixó tambén ens molesta a molts catalnaoparlans. Una Catalunya lliure, plural i en pau només es possible si la societat es pot expresar amb naturalitat i si les institucions responen a la realitat social, sense imposicions, ni polítiques dirigistes o d’ingenieria social. Els drets de les persones tenen que estar per damunt dels ídols.

    • Insisteixo en la idea de si España defensa el catalá, el aranés, el Bable, el Galego o el Euskera. O dic, perque si no semblaria un “doble rasero”. La tasca de la generalitat es defensar el català amb els seus presupostos i lleis; no obstant si l’Estat Espanyol fés amb el català lo que tú demanes, t’entendria.

    • La Generalitat de Catalunya és, teòricament, la representant de l’Estat Español a Catalunya i les seves contribucions pressupostàries participa naturalment l’Estat central.

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