Se publican los artículos de Ignacio Agustí, lumbrera de la literatura catalana.

Un catalán universal. Como la gran mayoría, no era nacionalista.

ignacio agustí

Ignacio Agustí nació en Llissà de Vall. Recordaba a su laborioso padre como un cabo del Somatén, “símbolo pacífico y aguerrido del espíritu de nuestra ciudad”. En 2013 se celebró su centenario, silenciado por la Generalitat nacionalista; en febrero se cumplen 40 años de su muerte, que le sorprendió a los 61 años y nos privó de su arte. Nosotros sí la recordaremos.

Escribió 3.000 páginas en 3 décadas. Publicó Mariona Rebull, escrita en la paz de su corresponsalía de La Vanguardia Española en Zurich, en 1944. “Hablo de muchos años atrás…” es su mítico inicio. “Al fin tenemos un novelista”, exultó Azorín al leerla. A los 8 días se agotó la edición. Nadie ha descrito la Barcelona del último siglo y medio como él. En 2008 el entregado Sergi Doria dirigió la insuperable edición de sus obras completas en la Biblioteca Castro. Ahora Destino ha reeditado Mariona Rebull y El viudo Rius para celebrar el centenario del nacimiento del artista. Buena ocasión para releer su obra inmortal.

Amigo de Margarita Xirgu y García Lorca. Cambó le recomendó alistarse con Franco en la guerra, y se fue a Burgos; coincidió en el frente de Teruel con Xavier Montsalvatge. En Burgos fundó Destino con otros catalanes exiliados de la Cataluña chekista de Companys, y reencontró “el castellano que no había vuelto a cultivar literariamente desde los años de mi infancia. Me asombró que reapareciera tan fresco sin apenas asomo de contagio o impureza”. Decía su amigo Guillermo Díaz-Plaja que “el castellano de Agustí era tan rico y sabroso como el catalán de sus libros adolescentes”.

Agustí presidió el Ateneo Barcelones durante 9 años, y publicó el semanario Tele/estel, el primero en catalán desde la Guerra Civil. Jamás quiso politzar la lengua, y chocó con un catalanismo cada vez más escorado en el nacionalismo.

linea agusti

Hace pocos meses se publicó una antología de sus artículos periodísticos y crónicas literarias. Ningún día sin línea: el catalanismo español, titula la edición de Fórcula a cargo de Irene Donate. El libro se edita en Madrid; los gigantes como Agustí no existen para la cultureta nacionalista. Recoge bellísimos artículos del escritor sobre temas variados: cultura, intimismo, humanismo, costumbrismo y política. Éstos últimos -llenos de seny- contienen reflexiones muy actuales para la situación actual.

No tarden en leer a Agustí. Vale la pena.

dolca



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1 comentario

  1. Agustí sabá escribir, tampoco renegó de su sentir “catalanista” y no lo veía incompatible en vivir durante el franquismo su “plenitud catalana”. ¡Qué tiempos aquellos!

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