Así nos colaron la idolatría anticatalana de Lanació.

Hem parlat mantes vegades de la relació entre regionalisme, catalanisme i nacionalisme. La mayoría de nacionalistas no se atrevían a llamarse así, y preferían usar otros nombres que disfrazaran sus verdaderas intenciones y les permitieran colar su mercancía a gente de buena fe que amaba las cosas de su patria chica.

El profesor Javier Barraycoa, en su magnífico e irrepetible Los orígenes del catalanismo, nos aclara los conceptos mediante la figura de Torras y Bages, famós bisbe de Vich que molts relacionen amb el nacionalisme. Pero su ideario no se parece en nada a ese aguarrás ideológico, según lo definía el mismo Torras:
«Por el regionalismo, estamos a tiempo de sembrar, no de cosechar. Lo que conviene es la formación de las costumbres, el mantenimiento de las instituciones todavía existentes, despertar al pueblo dormido y sin conciencia de sí mismo, y que se deja remover por los traficantes de la política de partido, hoy imperante; suscitar todas las energías sociales, y hacer que los hombres de mérito se apliquen al bien del Común; defender la propiedad y la industria, hoy amenazadas, encender la discreta caridad que ablande las duras relaciones entre dueños y trabajadores; que por medio de la libertad del padre en la disposición de sus bienes (…) por la represión del lujo, de la ociosidad y vicios de la juventud rica, las casas vuelvan a tener una existencia honrada y benefactora, y sean como las estacas que mantengan firme la organización social. (…) Este es el camino recto y seguro para llegar al regionalismo (…) Preparar, pues, la nueva forma, trabajar para darle perfección, para ponerla en estado de servir, de forma suave, razonable, justa, acercar el advenimiento de un régimen social eminentemente opuesto a la violencia y a la revolución«.
El pobre bisbe s’hauria mort si hagués conegut el nacionalisme català i lo que li ha fet a Catalunya quan l’ha governada.

En Javier Barraycoa conclou clarament.
«El catalanismo torrasiano, por sus principios fundantes católicos, no podía derivar en un nacionalismo como pretendían muchos, especialmente Prat de la Riba. Aunque Torras y Bages en ocasiones utilizara el término «nació» para referirse a Cataluña, no lo hace en un sentido semántico moderno. Por eso el término que solía usar era el de «regió».
Para él regionalismo y catalanismo eran prácticamente sinónimos y no puede considerarse un «nacionalista» en el sentido que sí podrá aplicarse a Prat de la Riba. Aunque el futuro obispo de Vich se aproximó a ciertas fuentes románticas de las que bebieron otros catalanistas, la diferencia la marcó su profundo bagaje tomista. Ello le permitió usar categorías románticas como metodología de análisis sin que derivase en las consecuencias doctrinales modernas y secularizantes propias del nacionalismo y que sí influyeron en otros catalanistas muy próximos. (…)
Para entender el catalanismo de Torras, hay que verlo desde su radical contraposición entre la Región, como realidad natural, y el Estado como realidad artificial. (…) Prat propuso una Cataluña por encima de Dios y para Torras Cataluña debía estar al servicio de Dios«.
Doncs està molt ben explicat, professor Barraycoa. Es la diferencia entre la idolatría artificial e ideológica nacionalista, y el patriotismo natural capaz de abarcar todas las realidades humanas con su importancia correspondiente.
Quins són els efectes del catalanisme o nacionalisme? El catedràtic Francesc Canals Vidal posava la conclusió: «el catalanismo tiende a impulsar a los catalanes a avergonzarse de lo que han sido y a envanecerse con frecuencia de lo que no han sido«.
I és que el catalanisme (nom de solter del nacionalisme) és la falsificació de Catalunya. I, com hem vists aquests anys de Nacionalistada, quan governa acaba per destruir-la.
Dolça i anticatalana Catalunya…

Categories: Pensando bien
Con el nacionalismo catalanista sucede lo mismo que con los miembros de una sociedad europea cualquiera que se jactan de «ser de izquierda», porque ellos están por encima de la población general que no tienen la altruista finalidad salvar a los pobres.
Cambiamos izquierda por nacionalista catalán y tenemos a un sujeto que se cree mejor que los demás ciudadanos de su país, ya que, el «ser catalán» le convierte en un ser distinto y mejor que la purria vulgar. O sea, le han parido por un sitio distinto a los demás mortales.
!Qué gusto ser diferente y superior sin haber hecho nada para merecerlo!
Pobrecillos…
Gracias, señor Barraycoa.