Amb un dels millors guies turístics de Catalunya, escolti.

El joven historiaor Joan Rodríguez se ha hecho famoso por sus profundas y libres explicaciones históricas a los turistas, muy alejadas del relato ideológico y muy arrimadas a la verdad. Junto con el sacerdote Francesc Xavier Vila ha fundado Santa Creu BCN, para «ofrecer a todo tipo de visitantes la posibilidad de ver la ciudad con otros ojos alejados de la mirada turística convencional».
Les coses que en Joan explica son fresques… i veritables. Por ejemplo, que «Cataluña fue el primer lugar del mundo en ser llamado ‘Hispania’». O que «La fe era el eje vertebrador de la diversidad regional de España: si la sacas y alimentas el regionalismo con marxismo y nacionalismo… se vuelve independentismo».
Els dies 23 (19:00h), 24 (17:30h) i 25 (19:00h) de desembre en Joan ofereix tours turístics a la Sagrada Família. Solo hay que presentarse en la fachada del Nacimiento, buscar el paraguas verde y disfrutar de 90 minutos de historia fascinante. Avísele aquí. I el preu? La voluntad.
Dolça i històrica Catalunya…

Categories: Historia
Marx y Engels són traidores a su clase. Quizá por amor a los oprimidos.
Abrazando el materialismo y la dialéctica hegeliana continúan la «iluminación» del mundo con la Razón revolucionaria.
Y aquí estamos.Somos muchos más y en término medio se vive mejor que en su época.
Pero no gracias a ellos ni a sus perversas y erróneas ideas.
El cúmulo de desastres, el principal el egoísmo que nos miserabiliza, parece no tener fin: nacionalismo frente a Catolicismo, mentira frente a Verdad, estravío frente al Camino, muerte frente a la Vida.
La Iglesia, el Cuerpo místico de Cristo, la comunión de pecadores, sabe mucho sobre crisis. Están germinando nuevas pero ortodoxas ideas en jóvenes cabezas valientes.
Vencerán, gracias al Misterio
No es por amor a los oprimidos (además de que aquí no hay ningún oprimido )
Por una parte habrá sentimiento de falsa culpa (sobre todo por parte de Engels -él tuvo una amante irlandesa de clase obrera y así pudo conocer de primera mano cómo vivían estas personas-); por otra un intento de tener poder (sobre todo por parte de Marx) utilizando la cabeza.
Cuando Marx hace sus investigaciones para crear el Estado comunista y el movimiento de masas para meternos en él, lo hace falsificando o tomando estadísticas antiguas y superadas de problemas ya resueltos, por lo que no solo sus elucubraciones no tienen ningún valor científico (ni por eso mismo, práctico ) es que está manipulando. Esto no tiene nada que ver con «amor a los oprimidos».
Realmente está usando a los «oprimidos» (los que previamente ha convencido de que están oprimidos) de masa y carne de cañón para dar un golpe de Estado, hacer la revolución e imponer a todos su dictadura.
Eso no tiene nada que ver con el amor; sino con todo lo contrario (para sus victimas proletarias y burguesas es odio puro y simple )
Y la prueba está en España:
En 1936 los socialistas quisieron hacer una revolución sovietizante «por amor a los oprimidos»; pero ¿quién liberó a los «oprimidos» de su triste destino por las mismas fechas?
Pues Franco, naturalmente; utilizando otros métodos, probados, más racionales y efectivos.
(del tipo «a Dios rogando y con el mazo dando»)
Mejor explicado imposible. Un timo a lo Tocomocho.
¡Pues me parece muy bien! ¡Así deberían ser todos los guías turísticos!
Sí; la «pequeña» historia es fascinante, tanto más cuanto es de donde vivimos.
En este caso además en que el nazionalisme ha falsificado todo, aunque sólo sea decidiendo qué mostrar, qué pensar y cómo interpretar, para engañarnos con toda la cara, es absolutamente necesario.
Barcelona es una ciudad muy antigua y tiene de todo.
Bueno es que sus ciudadanos conozcan su verdadera historia y saquen cada uno sus propias consecuencias.
Para mi el problema en si no es el independentismo.
El independentismo puede ser bueno e incluso necesario.
El problema está primero en que para la mayoría de la gente es una decisión totalmente emotiva, no racional, por lo que se es fácil presa de los políticos y sus manipulaciones; luego resulta que es una decisión muy radical que trae consecuencias radicales y de muy largo alcance; y finalmente está el problema de los ciudadanos que no la quieren, que en Cataluña siguen siendo mayoría. ¿Qué pasa con estos?, ¿guerra civil?.
Para los que votamos la Constitución del 78 y hemos visto desde el principio el movimiento de masas creado por los ingenieros sociales de Pujol, con la connivencia de Moncloa, para fabricar artificialmente una nación catalana basada en una lengua catalana y buscando lo que los mismos pujoleros prometen («comer helado todos los días»), toda esta manipulación masiva y obsesiva es inadmisible se mire por donde se mire.
Es más; es evidente por toda la propaganda pujolera y sus santos fundadores que estamos repitiendo, con medios más modernos y con la complicidad de Moncloa, lo mismo que se vivió a finales del siglo XIX y principios del XX, tanto en Cataluña, como en Europa, como en Cuba y Filipinas (lo que sugiere que la masonería sigue estando detrás)
¿No se ha aprendido nada?
¿Vamos a repetir los mismos errores?
¿No ha cambiado el mundo y los problemas son ya otros muy distintos ?
El régimen de Franco fue muy exitoso y trajo paz, prosperidad y futuro para todos. Esto es una realidad y no es un «pie in the sky».
Nuestra responsabilidad es mantener esos beneficios e incluso mejorarlos. Sí; manejando los ciudadanos nuestros propios impuestos y nuestros propios asuntos de acuerdo con nuestros propios intereses. Como los vecinos con el bloque donde viven. Pero para vivir mejor; no para vivir peor.
De ningún modo es para tirarlo todo por la ventana ¿para qué exactamente?
¿Para que esa familia ladrona que ha montado todo este tinglado a base de sembrar cizaña se vaya de rositas después de robar a la luz del día y con el aplauso de todos 3.500.000.000 de € con el truco del +3%?
Y mientras tanto esta gentuza ayuda a Pedro Sánchez y a Rajoy a destruir la economía nacional y a invadir Cataluña con musulmanes «porque no hablan español».
Hemos perdido todos la cabeza; aunque unos más que otros:
Los efectos de aplicar la praxis revolucionaria a la ciudadanía para conseguir lo que ni las urnas ni el sentido común otorgan.
¡Menudo timo!