La Generalitat nacionalista borra literalmente lo mejor de nuestra historia.

El 17 de setembre de 2019, el diari Avui publicava que “el president Quim Torra constitueix una comissió d’experts per canviar la decoració pictòrica rància i espanyolista d’aquest noble espai del Palau de la Generalitat” i poc després declarava que “aquest saló de Sant Jordi tan magnífic no m’agrada. I no m’agrada per les pintures que hi ha. Aquestes pintures, si us hi fixeu, és una història de Catalunya ben estranya, perquè tot va de Reis Catòlics, va de la batalla de Lepanto…”.

El pobre racisTorra, como todo nacionalista, no solo desconoce la historia de Cataluña, sino que se la inventa para que cuadre en su ideología nacionalista. Resultat? La cancelación artística de los frescos del Salón de San Jorge en la Generalitat porque no se adaptan al canon nacionalista. Como los talibanes, però en lloc de per alà, percatalunya.
Los políticos nacionalistas ya han borrado las pinturas. No existen. La nostra història ha estat cancel.lada.
Le verdad histórica es justamente la contraria: els catalans vam tenir una participació gran i una contribució decisiva en la batalla de Lepant. Veamos lo que la Gene nos oculta.
Esta era la Europa de 1570, atenazada por el islam otomano por el sur y por el este:

Los moriscos españoles funcionaban como aliados de los turcos, una quinta columna musulmana dentro de España que se sublevaba repetidamente. La sensación de peligro se puede constatar en el dietario de la Diputación de Barcelona en 1570: «per los molts enemichs que tenen sercada aquesta terra, així per mar com per terra , axí de moros com de luterans, la present ciutat té molta necessitat de fer las provisions necessàrias per la defensió de la dita present ciutat, qui és lo cap de tota aquesta terra, y defensant y guardant-se aquella és guardada tota la terra”.
El sitio a Chipre puso en alerta a la Cristiandad, y San Pío V juntó aliados para resistir la invasión. Con Francia no se podía contar, que era aliada del turco, así que España y Venecia se aprestaron al combate. El 7 de octubre de 1571 la flota cristiana -impulsada decisivamente por España- acabó en el golfo de Lepanto con la amenaza otomana sobre Europa.
I quin paper va tenir Catalunya en això?
Lluís de Requesens, lugarteniente y verdadero almirante de la escuadra de Juan de Austria, era catalán. Como Joan de Cardona, que con 8 galeras avanzó la descubierta e impide el ataque de flanco de las galeras turcas. Como Montserrat Guardiola, Miquel de Montcada (en cuyo tercio combatió Cervantes), Alejandre y Joan de Torrelles, Guillem de Sant Climent, Fernando Zanoguera, Enrique de Cardona, etc. Solo de San Feliu de Guíxols salieron 80 oficiales (el pueblo tendría entonces unos 1.200 vecinos). La mayor parte de trofeos de guerra recalaron en Cataluña: el pabellón de Alí Pachá traído por Camisó de Sant Feliu de Guíxols, el fanal de la capitana turca ofert al temple de Montserrat, el Sant Crist de Lepant a Barcelona, la Verge de la Victòria al convent de Montsió, banderas, gallardetes…

La importancia de la victoria para Cataluña nos la cuenta Narciso Feliu de la Peña: «Llegó la noticia a Barcelona y fue celebrada con devotas y festivas demostraciones de júbilo; prosiguiéndose todos los años en el día de tan feliz victoria, conseguida con el patrocinio de la Virgen a costa de seis mil vidas de los católicos y quince mil heridos». Collboni, Illa, Puigdemont, Orriols, Junqueras, que sou tan ultracatalans.. ho celebrem, macos? Sembla que no.
En La Santa Liga, Lope de Vega loa la intervención de los catalanes: «¡Qué bien don Juan de Cardona, con la nación catalana!». Evidentemente l’expressió “nación catalana” no fa una referència política com la que s’entén avui en dia, sinó que és una referència a aquells nascuts (natio) a Catalunya, i que concretament feien part en aquella batalla, en una forma habitual en tots els segles anteriors al segle XIX, quan aparegueren els nacionalismes i van trastocar el significat d’aquella expressió.

També el mestre Jacinto Verdaguer escriví de la proesa a La batalla de Lepant (1873), alabando la participación catalana:
«A arrencar la Creu d’Europa
vénen quatre-cents naus!
si avui no escorna la Lluna,
què en vol fer Déu de sos
llamps?
Millors llamps li sou vosaltres,
naus d’Espanya, sempre avant!
al topar-se Europa i Asia,
una o altra al fons del mar. (…)
llamp de Déu, los catalans,
arreu trinxen com canyissos
les simitarres i alfangs.
Si eixams de turcs arrastellen,
ne surten altres eixams,
mes ells ferms, sega que sega,
de la mort branden la falç.
¡Valga’ns Sant Jordi i la Verge,
la Verge de Montserrat! (…)
Catalunya, Catalunya,
prou te’n pots ben alabar,
que al Rei moro de l’armada
un teu fill li llevà el cap».
Acabamos con el poema de Joan Pujol, prevere mataroní, publicat el 1573, que recoge numerosos nombres de soldados catalanes:
«Aquest és, doncs, el triomfant succés
jamés oït de tan bella victòria,
de què se farà durant el món memòria,
i més avant, si més durar pogués.
Espanya cant per la mercè tan gran
a l’etern Déu himnes molt gloriosos,
perquè siam tostemps victoriosos
contra els hereus de Soliman Sultan».
Hoy es la diada de Lepanto, celebradísima en Cataluña y ahora borrada literalmente por los políticos nacionalistas. A ellos no les interesa Cataluña: els interessa la seva dèria nacionalista, ben anticatalana. Eso fueron nuestros abuelos, peti qui peti, por ese ideal vivieron y murieron.
No por casualidad también es la Virgen del Rosario, el arma más eficaz para implorar la victoria en la lucha contra el mal. Un día ideal para rezarlo. Bona diada, catalans!
Dolça i victoriosa Catalunya…

Carrer de LLEPANT (de «llepasubvens»):
https://www.dolcacatalunya.com/2015/01/normalitzent-el-carrer-lepanto-de-barcelona-llepant/
Es curioso, pero quienes sí que se acuerdan de Lepanto son los católicos norteamericanos.
Lo ven, junto con la derrota de los turcos en el 3e cerco de Viena por el rey polaco Juan Sobieski, como un momento clave para la salvación del cristianismo y la civilización europea.
Naturalmente también se acuerdan que Luis XIV de Francia era un aliado y colaborador de los turcos.
Parece que los europeos, atontados con las ayudas sociales y los ilustrados, han olvidado quiénes son, con lo que han perdido el futuro.
Esta clase magistral de historia se tendría que haber dado en todos los institutos del règim hoy.
Estoy casi seguro, porque no lo recuerdo bien, que la flota española sale de Barcelona para dirigirse a Messina, lugar de reunión del resto de la flota; y después de la batalla, vuelve a Barcelona.
No podemos ni imaginarnos lo que significó la victoria de Lepanto para los países ribereños del Mediterráneo y especialmente para ciudades portuarias como Barcelona, Valencia, Ciudadela, Mallorca, Mesina, Palermo, Nápoles…
Las tripulaciones de los navíos musulmanes desembarcaban y hacían esclava a la población (como la de Otranto). Para el comercio marítimo era también fatal, porque incrementaba el precio por el riesgo de ser la tripulación del barco hecha prisionera y su mercancía robada.
Es entonces normal que cuando llegaron las noticias del triunfo cristiano sobre la religión de la paz, la sodomía y el feminismo, todo el mundo se volvió loco de alegría.
Incluso la archienemiga Isabel I de Inglaterra celebró con fuegos artificiales la victoria.
Por eso esta victoria tiene que ser recordada y celebrada en Barcelona por encima de cualquier otra fecha.
Quim Torra: “Allau al bar”
https://m.youtube.com/watch?v=QmhAccmL4cg&pp=ygUjVm9sYWR1cmEgYnVkYXMgYWZnYW5pc3RhbiB0YWxpYmFuZXM%3D
No hay nada más temible y más fiero que un soldado catalán combatiendo bajo bandera española. Ahí está la Historia…