Barcelona, primera capital de la Hispania goda (y por tres veces)

Y después nos explicarán que España siempre ha sido algo ajeno a nosotros…

El Rey de visigodos Ataulfo , CostablancaVIP

El Rey de visigodos Ataulfo , CostablancaVIP

Nos lo explica Javier Barraycoa desde su nuevo y ya indispensable blog:

“La caída del imperio romano fue lenta, salpicada de convulsiones, sobresaltos, reconstrucciones y recaídas. La aparición de los godos tendría un papel fundamental en la constitución de un sentido de unidad de gens (gentes) en el nuevo reino que se iría forjando en Hispania y que acabaría conociéndose como el reino visigodo de Toledo, que iría del siglo V al VIII. Nuestra intención no es realizar un tratado de historia, sino pincelar cómo se fue logrando, ante la caída de un imperio, y la emergencia de nuevas fuerzas invasoras, un sentimiento de unidad en la península ibérica. Todo ello pretende demostrar la dificultad de explicar el origen de una nación, no como hacen los nacionalistas que configuran en su imaginación un pueblo perenne e inmortal y ajustan todos los datos históricos para reforzar esa imagen pre-concebida.

Todavía se oyen recriminaciones a la escuela “franquista” por la “inutilidad” de aprenderse a lista de los treinta y tres reyes godos. No tema el lector que no nos embarcaremos en dicha retahíla de nombres, la mayoría de ellos impronunciables. No obstante, conviene detenerse en algunos para descubrir lo que representó la España goda, en la cual el territorio de la futura Cataluña estaba totalmente integrado. El primer nombre de la lista de los reyes godos (visigodos para más exactitud) es Ataúlfo. De él apenas sabemos nada, salvo que fue coronado rey al estilo germánico a la muerte de su primo Alarico. También sabemos que albergaba el deseo de finiquitar el imperio romano (que ya estaba en sus últimos estertores) y constituir un imperio propio. Sin embargo, llegó a un pacto con el emperador romano Honorio.

Éste le concedía tierras en las Galias a cambio de que retornaran a Gala Placidia (hija del Emperador Constancio II que Alarico había tomado como rehén tras el sitio de Roma). Ataúlfo, al que se considera el fundador del poder político godo (su gobierno fue mucho más estable que el de las hordas de Alarico que asolaron la vieja roma), no cumplió su pacto. Se casó con la susodicha Gala Placidia y se ganó las iras del emperador. Ello le llevó a tener que retirarse hacia lo que llamaríamos la Galia Narbonense y Aquitania. Este dato no deja de ser importante, pues el catalanismo nunca dejó de soñar con la posibilidad de que la Aquitania hubiera sido parte de un gran “reino catalán” que abarcara ambos lados de los Pirineos; hecho que la historia se negó a conceder y sobre lo que evidentemente el nacionalismo debía buscar culpables.

La presión militar del Emperador Honorio llevó a que Ataúlfo se retirara hasta entrar en Hispania; un camino que cinco años antes había realizado los suevos, vándalos y alanos (arrasando todo a su paso). La gran diferencia de las anteriores razzias bárbaras es que Ataúlfo fue un rey capaz de asentar una corte e intentar una organización política centralizada. Esta labor la realizó en Barcino (Barcelona) donde instaló su gobierno o corte. Desde ahí quiso gestar su soñado imperio, aunque su acercamiento a Roma le granjeó enemistades peligrosas que provocaron su asesinato. Lo que queremos destacar, sin embargo, es que la primera capital de España, en el período visigodo, fue varias veces Barcelona, incluso antes de que acabara asentándose en Toledo. La historia que sigue es tan sencilla como la naturaleza humana, esto es, cruel: asesinatos de reyes y manipulaciones políticas estuvieron al orden del día. El Emperador Honorio pagó a los godos para que exterminaran a vándalos y alanos, cosa que hicieron (sólo se salvaron los suevos que acabarían integrándose con los godos a regañadientes). A cambio, el emperador les regaló Aquitania, pasando la capital visigoda de Barcelona a Tolosa.

Pero la historia tenía sus propios planes. La aparición de los hunos, con Atila al frente, y los levantamientos de los suevos todavía no suficientemente domados, llevaron a que los visigodos desplazaran nuevamente hacia Hispania (El lector ya puede intuir que los nacimientos de las naciones no son tan idílicos como sueñan los nacionalistas). Tras la disolución oficial del imperio romano occidental (en el 476), los visigodos se vieron libres para consolidarse entre las Galias e Hispania. Ya en 474 Eurico, fanático arriano [el arrianismo era una herejía que portaban los godos sobre sus caballos], había conquistado Tarraco.

Durante el reinado de Alarico II (en el cambio del siglo V al VI) el reino godo ocupaba buena parte de la península ibérica y de Francia. Sin embargo la presión de los francos, y la muerte de Alarico II en la batalla de Vouillé (507), llevaron a que los godos se fueran replegando definitivamente hacia Hispania. Su sucesor Gasaleíco, volvió a instalar la Corte en Barcelona. Desde ahí intentó recuperar a los francos la Septimania y la Provenza. Aunque por aquél entonces Cataluña sólo existía en la mente de Dios, los historiadores románticos y políticos catalanistas, han puesto siempre sus ojos en la Septimania, como si perteneciera a la esencia ancestral y pre-romana de Cataluña. Más adelante relataremos cómo se conjuga todo ello con la cruzada albigense y el posicionamiento los primeros catalanistas (que aunque eran católicos, no ocultaban sus simpatías por los cátaros, pues éstos ocupaban la Septimania y, por tanto, eran como primos hermanos con los que había que solidarizarse).

Fue con Gaseleíco cuando definitivamente entraron en Hispania unos 200.000 godos militarizados, casi todos arrianos (la herejía anticatólica que negaba la divinidad de Cristo). En ese momento, en la península residían unos siete millones de hispano-romanos que ya habían asumido el catolicismo plenamente y que se resistirían a ser convertidos al arrianismo, a pesar de que el poder estaba en manos de los godos. La saga de éstos reyes fue toda una odisea de idas y venidas, asesinatos, pactos y traiciones. Amalarico, cuyo reinado fue entre 526 y 531, intentó que la capital goda fuera nuevamente Narbona, pero las intrigas le llevaron a que Barcelona fuera su lugar de residencia que, por tercera vez, se convirtió en la capital goda. Su sucesor Teudis, fue el que finalmente trasladó la capital de Barcelona a Toledo, y de ahí la denominación actual del reino visigodo de Toledo. ¿Y qué pasaba con Madrid? preguntará algún lector. Simplemente no existía. La primera noticia histórica que tenemos data de finales del siglo IX, cuando el emir cordobés Muhammad I levantó una fortaleza en un promontorio junto al río Manzanares, en el lugar donde se alza hoy la catedral de la Almudena.”

Dolça i goda Catalunya…



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12 comentarios

  1. Primero fue Hispania con los romanos, despues con los visigodos, hablamos de hace ya ….2000 años.

  2. Y posteriormente en la guerra civil entre El Rey Leovigildo que era Arriano y tenía su capital en Tarragona (Tarraco Nova) y su hijo el católico San Hermegildo que tenía su capital en Sevilla (Hispalis) también una ciudad de Cataluña fue capital de gran parte del Reino Hispánico Visigodo.

  3. No ho compliquem tant. Les legions romanes desembarquen a finals del S.III a.C. a Empuries (Emporium) Y dos segles després ja quasi han “romanitzat” o “llatinitzat” quasi tota la península habitada per diferents tribus ibèriques i una resta de tribus celtes. Per cert, per la majoria de filòlegs, Hispania significa “terra de conills”. O sigui que Hispania (Espanya) té més de 2000 anys.

  4. Chapeau!
    Parece bastante obvio que la península ibérica es una unidad geográfica bastante difícil de discutir, los follones y movimientos que ocurren en ella permanentemente no son otra cosa que sus procesos vitales ,iberos, suevos, alanos, musulmanes, franceses, romanos son el material genético que se cocina en ese melting pot a lo largo de los siglos, pero es un proceso que no puede detenerse, seguirán surgiendo toda clase de fuerzas e interacciones, y los resultados jamás serán los previstos por nadie, tal como siempre ha ocurrido.
    Con una sola excepción, sólo hay una cosa capaz de mantenerse incólume en ese devenir permanente sin dejarse arrastrar, la iglesia, la fe ,la religión.
    Todas las demás ideas, ideologías, creencias y tendencias, surgen del mismo devenir permanente y no pueden sino ser arrastradas por él.

    • Tanto como chapeau… La cita “la primera capital de España, en el período visigodo, fue varias veces Barcelona” es arriesgada puesto que peca de lo que justamente critica. España no existía entonces.

      • Chapeau al esfuerzo realizado por el autor.
        Mucho antes que España, se llamó Hispania, y, previamente, IsPanía, o tierra del dios Pan, lo cual nos lleva algunos milenios atrás en la Prehistoria.

      • ¿Cómo que no existía entonces?
        …Entonces su nombre en latín, ¿a qué territorio se refiere, a Noruega?
        No confundir con el Estado Español actual, que es otra ahí estamos de acuerdo.

  5. Y a Carlomagno no se le ocurrió mejor cosa que llamar a cierta zona geográfica “Marca Hispánica”… pour quoi?

  6. Pero para los sepaRatas eso es falso, dicen que España la inventó Felipe V o Franco incluso he llegado a oír a más de un iluminado.
    Cabría pues hacer esta pequeña reflexión;

    Egipto hace 5.000 años era un reino faraónico. Hoy es un estado que poco o nada tiene que ver con aquél.
    España hace 1.500 años era un reino visigodo. Hoy es un estado que poco o nada tiene que ver con aquél.
    ¿Existía Egipto hace 5000 años? Sí.
    ¿Existía España hace 1500 años? No, porque sería un anacronismo “españolista”

    Curioso cuanto menos…

    • Sería lógico hablar de península Ibérica puesto no sólo España usa su territorio.

      • Pero eso es el concepto geopolítico actual, no a lo que me refiero yo…

      • Para nada España, Hispania, Hispainia, Espanha, Espanya, España, Sefarad se refieren a toda la geografía ibérica incluída Portugal, que tras la invasión musulmana no se reunificara toda España en un sólo Estado no significa que Gibraltar, Portugal, Andorra, la Baja Navarra (navarra francesa), El Rosellón y la Cerdaña hayan dejado de ser geográfica, histórica y etnicamente parte de España.
        El término España es anterior al surgimiento de lso estados nación y el término Península ibérica también es posterior al nombre que había recibido anteriormente por griegos o fenicios Hispania = Tierra de Conejos.
        Lo de Íberos, viene por el Río Ebro que fue de lso primeros lugares que lso romanos pisan en Hispania en persecución de sus enemigos cartagineses.

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