Cómo la Gene manipuló la Historia en la firma del decreto

Tot plegat, penós.

saló

Ací es va firmar el decret il-legal. Com al saló de casa, vaja.

Vivimos tiempos superficiales. Muchos suspiran por alcanzar la fama, pero no a través del esfuerzo, la valentía o la creatividad, sino simplemente saliendo en la tele. “Mamá” -dicen los niños- “yo de mayor quiero ser famoso, como los que salen por la tele”.

Artur Mas y su equipo, en plena crisis de madurez, suspiran por hacerse famosos y pasar a la Historia. Nos han metido a todos por un camino tan irresponsable e incierto como poco novedoso: el nacionalismo ya ha transitado esas oscuras veredas durante el siglo pasado, también en Cataluña y con desastroso final. Como niños pequeños, el sábado dispusieron todo para que cada detalle tuviera un ribete histórico de mercadillo: Mas con el traje de la boda de su hija, la pluma Inoxcrom (pobrecillos, ya no les iba muy bien y ahora vienen los nacionalistas y les hacen el favor), el decreto con el forzado número 129 (el supuesto número de Mas como presidente de la Gene) etc. Como en la Playstation. Pero les falló el salón.

Quienes conocen el Palacio de la Generalitat saben que el salón más noble y señorial es el Salón de Sant Jordi. El president Mas gusta de mostrarlo a sus visitas importantes cuando les acompaña al final de las reuniones: silencioso, cruza el Patio de los Naranjos, se asoma un momento a la antaño capilla de Sant Jordi y franquea las altas puertas del Salón del mismo santo. El efecto es espectacular. En esa estancia, espaciosa y de altísimos techos, se abren las legislaturas y los ventanales que dan a la Plaza San Jaime. Era el lugar ideal para escenificar la firma del referéndum inconstitucional. Pero alguien reparó en sus muros.

Y es que las paredes del Salón de Sant Jordi están decoradas con pinturas que recrean momentos estelares y fundacionales de la historia catalana: el descubrimiento de la Virgen de Montserrat, Jaime I el Conquistador, el Compromiso de Caspe, el Consolat de Mar, la llegada de Colón a Barcelona, la batalla de Lepanto etc. Todas ellas pintadas por catalanes hace casi cien años cuando se restauró el palacio. Y al nacionalismo no le gusta esa historia de Cataluña, la de verdad, la que nos hermana con el resto de España. Hay en los murales muchas cuatribarradas y también el águila de San Juan de los Reyes Católicos. Demasiado real para el separatismo.

reyes

Història de debó al Saló de Sant Jordi. Massa fort pels forcos.

De manera que l´acte va esdevenir al Saló de la Mare de Déu de Montserrat, a la cantonada oposada al Saló de Sant Jordi: una sala amb sofàs i llums com els de qualsevol oficina de representació. Es sostre és macu, la resta, normalet. L´excusa: allà sembla que es reunia un consell a l´Edat Mitjana. La realitat: en Mas ho fa servir per reunions rutinàries i per gravar el missatge de Nadal. El motiu: no hi han pintures políticament incorrectes a les parets, només una Moreneta, un Sant Jordi, una Anunciació i una Verge amb Infant.

El sr Mas es pensa que fa història. No sap que amb la Història de debó no s´hi juga. I que qui ho intenta avui, rep demà el menyspreu i la rialla com a únic reconeixement del que semblava ser Història i només era farsa.

Dolça i falsejada Catalunya…

bastoncillo



Categories: Pensando bien

Tags: , , , , , ,

3 comentarios

  1. En la vida vuelvo a comprarme un boligrafo o pluma Inoxcrom.

  2. Algo parecido ocurrió cuando se negaron a ceder (más bien alquilar con las tarifas correspondientes, parece que nadan en la abundancia) los escenarios naturales para grabar algún capítulo de la serie sobre la reina Isabel, creo que precisamente el encuentro con Colón.

  3. Las representaciones teatrales tienen vários decorados. Este, “para andar por casa”, es el seleccionado por este pobre imbécil para sus fechorías más íntimas…

Deja un comentario