La caída del mito Pujol.

Volemsaber.

pujol estelada

La Confesión de Jordi Pujol el pasado día de Santiago, como gran defraudador de la Hacienda catalana – y al parecer también de su propia hermana- durante 34 años es quizás la noticia del año en España.

Si tenemos en cuenta la fecha, es posible suponer la intervención milagrosa del Apóstol Santiago, no en balde patrón de España. En la tradición catalana es Sant Jaume, y su fiesta fue ninguneada por Jordi Pujol por complejo españolista. Porque después de todo ¿sin un milagro, como podría imaginarse nadie el desenlace patético del actual “padre de la patria catalana”?.

Durante la transición el señor Jordi Pujol consiguió engañar a toda España, presentándose a la altura de Adolfo Suárez, y se revistió del “aura de integridad moral” que hoy se revela ficticia.

Desde que en 1984 se destapara el caso de Banca Catalana, a tenor del nivel de negocios desplegados por todo el mundo, era posible suponer que la familia Pujol se había lucrado a costa del erario público catalán. Sin embargo el nacionalismo prefirió proclamar espanyansroba, señalando a los parados subsidiados del campo andaluz o extremeño.

El patriarca supo amaestrar las urnas vernáculas utilizando como principal argumento electoral la “dignitat de Catalunya”, de la cual él mismo carecía. De ese modo durante 34 años el “Honorabilíssimo” y Marta “la voladora” manejaron Cataluña a su antojo, impulsando las tesis nacionalistas más anacrónicas y excluyentes, revestidas de ficticia superioridad ética y moral. Incluso los socialistas, aspirantes eternos a la condición pujoliana de “catalans de debò”, dejaron de ser la fuerza más votada en Cataluña a favor de CiU.

El señor Pujol gobernó sin oposición y ganó 6 elecciones autonómicas consecutivas. Por eso la sociedad catalana insensiblemente padece hoy la dictadura blanca que anunciara Tarradellas, la “nació” sin discrepantes diseñada a la conveniencia de Jordi Pujol.

Pero ahora nadie puede marcharse de rositas con las manos pringadas. El referente “ético y moral” de Jordi Pujol ha sido profusamente utilizado por su partido como patente de corso, y difícilmente podrá ser relativizado sin sospechar de la cooperación necesaria del aparato convergente en las fechorías del president. Todos los líderes históricos de CiU y los actuales son afectos al ex president, o compañeros y amigos de sus 7 hijos multimillonarios.

Al parecer algunas investigaciones apuntan a que el señor Artur Mas tiene cuentas en Liechtenstein, según él heredadas de su padre. La UDEF insinúa que el progenitor del actual president también era una suerte de administrador del señor Jordi Pujol en el extranjero. Indicios que en un “país normal”, no carcomido hasta la médula por el nacionalismo, exigirían una dimisión inapelable.

Igualmente Josep-Antoni Durán y Lleida puede suponer cuanto quiera sobre “la voluntad mayoritaria del pueblo de Cataluña” en torno al “prucés”, pero eso no salvará a nadie del estricto cumplimiento de la Constitución y las leyes. El conductor del procés en la sombra y su “autoridad moral” era Jordi Pujol y hoy todos sabemos por qué.

Por eso es más que evidente que el separatismo está tocado y quizás no supere la quiebra del nacional-pujolismo. El resto de partidos secesionistas están completamente ajenos a la realidad socio-económica catalana: al margen de ser comparsas, nada pueden protagonizar. Es muy posible que en pocos meses, lo que más interésará a la opinión catalana, nacional e internacional, será el “procés” judicial de la familia Pujol y del aparato de CiU.

Los convergentes jugarán al victimismo extremo y al “y tú más”. Pero en ningún otro caso de corrupción aparece una figura política señera comparable al expresident Pujol, que hasta el día 25 de julio pretendía personificar la “integridad ética y moral de la ‘nació’ catalana”, cuando en realidad se conducía en privado como un vulgar robaperas.

Lo que interesa es saber hasta dónde está implicado el nacionalismo catalán en el dinero escamoteado, cuántos “patriotes nacionalistes” estaban en el ajo, quién captaba el dinero y cómo llegó hasta paraísos fiscales fuera de Cataluña. La limpieza consiste en el “dret a saber”, y se da el caso que éste es incompatible con el falaz “dret a decidir”.

El día de Santiago del año 2014, precisamente en el año tan carareado del “tricentenari”, la trayectoria política del señor Jordi Pujol acabó en un suicidio personal, que quizás nos depare el suicidio colectivo de su secta. Ojalá los catalanes que seguimos trabajando y esforzándonos honradamente por nuestras familias, lejos de ideologías, podamos decir cuando se aclaren las cosas: “¡descansemos todos en paz!”.

bastoncillo



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3 comentarios

  1. Yo creo que si, y no conocía esa teoría filosófica, pero tengo la sensación de que es el punto de partida de un cambio que acabara con esta pesadilla nacionalista, y cada vez estoy más convencida

  2. Pues Dios lo oiga Luisamar!!!
    Hagamos una novena o vayamos a Lourdes!!!

  3. Según los teóricos de la Filosofía, en cada siglo se desarrollan tres generaciones, que generan cambios radicales en la sociedad. Estos cambios tienen lugar, aproximadamente cada 33 años. Creo que ya va siendo hora de generar ese cambio, se sacar las excrecencias de los “salvadores de la patria catalana! y de que cumplan las penas que les corresponda, sin complejos ni miedos por parte de quienes administran la Justicia, si realmente es digna de llevar ese nombre, “justicia”, y no se limitan a ser, por miedo o por complicidad, servidores de la mafia pujolista, como estos últimos 34 años

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