La “consulta” legal que se hizo hoy hace 300 años en Barcelona no gusta a los nacionalistas.

El nacionalismo tiene muy poco que ver con los catalanes de 1714.

narraciones históricas

Tras 1 año de bloqueo, la población de Barcelona sufría con heroísmo las privaciones y los bombardeos. La causa de los catalanes había sido abandonada por el rey Carlos, Inglaterra y Holanda. Los Comunes de Barcelona deliberaban si seguir resistiendo. Ante la duda, decidieron consultar al pueblo barcelonés de manera íntima: mediante el confesionario. Las autoridades de la ciudad encargaron a los confesores que indagaran si los barceloneses deseaban resistir o capitular. Francisco de Castellví, el jefe de la Coronela, lo recuerda así en sus Narraciones históricas (VI, 197-199):

“Pidieron al Vicario General don José Rifós que encargase a todos los Prelados de los Conventos, Curas de las Parroquias y a los Eclesiásticos de muy acreditadas costumbres y exemplar vida, lo que entendían de la defensa; y a los segundos que se aplicasen con particular zelo a investigar lo propio; que tenidas y hechas las averiguaciones de los penitentes, dispusieran formar una Junta (…) para que, consideradas las relaciones de los confesores, las circunstancias y motivos de la defensa, dieran su parecer (…) Los tres presidentes (…) por acto de humildad irían al convento de las Arrepentidas para oír su dictamen. (…) El día 9 de mayo fueron al convento de las Arrepentidas, y el P.M. Segarra, trinitario, y el prior del seminario (…) expusieron que las revelaciones de los prelados, curas y confesores mejor opinados habían declarado que en las averiguaciones que habían podido hacer de las confesiones de los penitentes que habían considerado de más ajustada vida, entendían que la defensa era del servicio de Dios.

El President Mas, Junqueras y la Forcadell ya tienen una “tercera vía”, gratuita, catalanísima y característica de 1714, para consultar a los catalanes. Eso sí: se tendrán que confesar, ir penitentemente al convento de las Arrepentidas, admitir que en 1714 se luchaba “en servicio de Dios” y que el Espanya contra Catalunya no salía en ningún lado.

Y lo más importante: cambiar el lema “volemvotar” por “ens volem confessar”. Consúltenos, señor Mas. Nos hará mucho bien.

bastoncillo

 



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3 comentarios

  1. Rosalía si que cuadra si lo que quieres es que no estén atentos a otras cosas como la crisis y algo por el estilo (por las dos partes) es mas fácil que miren a otro lado los demás y así que no estén pendientes de otros problemas, hay mil formas de desacreditar como se esta demostrando aquí pero ni al gobierno central ni al catalán les conviene para poder así liarla por otro lado

  2. Porque el gobierno permite que todos estemos ignorando esto.no lo puedo entendertiene quehaber alguna razon pues decreditar esto seria facil y mas barato que estarsometido a este chantage permanente algo no cuadra.

  3. Yo diría que lo muestra es el miedo de la población a significarse. Al fin y al cabo se supone que el cura está obligado al secreto de confesión, aunque ignoro que ley canónica le impide a un sacerdote poner nombres y apellidos al que no confiesa un pecado, si no una opinión. Que en el siglo XVIII a un cura le hablaran “que todo por Dios”, pues es obvio. La gente entonces todavía era muy creyente. También si los curas dijeron la verdad de lo que oyeron. Al fin y al cabo los defensores no representaban precisamente la parte más avanzada y progresista de Barcelona, sino la más retrógrada. Tal vez haya que mencionar a Vicens Vives y su idea que en 1714 lo que se produjo fue un “desescombro” del medievalismo todavía vigente.

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