Un participante nos lo cuenta.
El català universal Felio Vilarrubias, participant directe en els fets del 18 de juliol del 1936 a Barcelona, va historiar millor que ningú com es va viure aquell dia a la capital catalana en el seu llibre El Ejército del 19 de julio en Cataluña, on hi trobem la descripció de l’ambient d’ara fa 90 anys a la capital catalana:

«Mientras el presidente Companys quedaba reunido en la Generalitat durante toda la jornada con los. miliatares que le eran adictos (…) s0bre las calles de Barcelona, por instantes, crecía la incertidumbre y se agitaban ya grupos de activistas de los partidos revolucionarios en petición de armas. A las mismas horas, el consejo federal de la CNT-FAI (…) distribuía armas a su gente; cuando faltaron, se ordenó por dicho consejo el expolio de las armerías de la ciudad, y como aviso de atención a la Generalidad, los anarquistas organizaron y efectuaron con sus cuadros militarizados el asalto a los depósitos de los buques surtos en el puerto barcelonés, con un botín total de mil armas cortas y otras tantas largas.
Las emisoras desde los bares y por los altavoces situados en plena vía pública, seguían exhortando a las masas con mil proclamas demagógicas, alentándolos al asalto de los cuarteles y los centros de la derecha, así como a ‘espiar los movimientos de los jefes militares, los curas y los capitalistas’, quienes a partir de aquella hora ya no tendrían para los políticos del Frente Popular otro apelativo que el de ‘fascistas (…)
En las Ramblas barcelonesas y en el frívolo Paralelo se conocían las plazas en poder de los facciosos: Meilla, Ceuta, Larache, Sevilla, Valladolid -donde el general Saliquet [català de Barcelona] acababa de proclamar el estado de guerra- y las Canarias (…)

La atmósfera de Barcelona se convirtió en prerrevolucionaria. Empezaron a desaparecer de las calles fisonomías de figuras conocidas, clareaban de transeúntes las aceras, y poco a poco empezó a aflorar por las calles el inequívoco signo de las grandes revoluciones: el detritus humano del Barrio Chino, la hez mendicante de las barracas, la golfería y la delincuencia que solamente vivían al amparo de la noche y la soledad, las arpías que gozaban con el saqueo y la profanación de las tumbas, los apátridas y los resabiados de un orden social que, por su conducta incivil, no los aceptaba.
A esta caterva se unían buenas gentes engañadas en pos del mesiánico liberador de turno que colmaría su hambre y su frío, o aseguraría su futuro con la diosa de la abundancia (…) Las primeras armas largas ya aparecían por puntos estratégicos de la ciudad en manos de milicianos ácratas, sindicalistas, comunistas o de ERC, y bajo el efecto de aquel julio imborrable, las Ramblas, el barrio marítimo, la plaza de San Jaime, el Paralelo, se cubrían de hombres descamisados, que lucían anudados al cuello pañuelos rojos, rojinegros o con los colores catalanes -las cuatro barras- y que coreaban -puño en alto- consignas revolucionarias».
Doncs aquest era l’ambient que van viure els nostres avis i besavis.
Al mismo tiempo, el presidente de las Cortes, Martínez Barrios, llamaba al general Mola para intentar frenar el alzamiento a canvi d’un ministeri. Els polítics republicans que s’havien carregat la república seguien sense assabentar-se de res. La última frase de mola al teléfono fue:
«¿Que esto es la guerra? Pero… ¿no es lo que uds. querían?»
I així, fa 90 anys, va esclatar una guerra que va canviar la història d’Espanya. Sin duda, como concluyen tantos historiadores, demostren tantes xifres, i ens van explicar avis i pares, a mejor.
Dolça i bèl.lica Catalunya…

Categories: Historia
Fueron por lana y salieron trasquilados. Habrá otra. Espetó q también la ganemos. Peto esta será peor. Racial, social, religiosa.
Zapatitos agitó el fantasma de su abuelo y de ese rencor, y su tonto mesianismo progre que tanto dinero ha repartido, tenemos estos lodos.
Es una vergüenza como se pasa de puntillas sobre el sufrimiento de una población aterrorizada cuando se armó a psicópatas
Encimae les culpabiliza de las diferencias y tensiones sociales. La política revolucionaria de cuanto peor, mejor.
Otra cosilla: vivo cerca de , inmerso en, un bosque hermoso. Voy a informarme sobre la política de prevención de incendios en mi municipio. Igual la cosa acaba con más drones y menos ladrones. Depende de nosotros.
La culpa fue de Frankut
¡Es curioso!
…»el detritus humano del Barrio Chino, la hez mendicante de las barracas, la golfería y la delincuencia que solamente vivían al amparo de la noche y la soledad, las arpías que gozaban con el saqueo y la profanación de las tumbas, los apátridas y los resabiados de un orden social»…
¿Dónde he leído eso mismo pero con otras palabras?
Pues en una cita del libro «Madrid de corte a checa» (no he leído el libro, pero parece que habrá que leerlo), de Agustín de Foxá:
«Pasaban masas ya revueltas: mujerzuelas feas, jorobadas, con lazos rojos en las greñas, niños anémicos y sucios, gitanos, cojos, negros de los cabarets, rizosos estudiantes mal alimentados, obreros de mirada estúpida, poceros, maestritos amargados y biliosos. Toda la hez de los fracasos, los torpes, los enfermos, los feos; el mundo inferior y terrible, removido por aquellas banderas siniestras»…
¿No es asombrosa la coincidencia?
Por cierto, que eso me recuerda también la columna de indeseables que, en la revolución francesa, subió desde Marsella a París, donde violaron y asesinaron a las mujeres internadas en el hospital-asilo de la Salpêtrière…
(He mirado el callejero por internet y ¡la calle Agustín de Foxá sigue existiendo!; ¿será que los peperos no saben quién era?; lo cual no me extraña, porque a su indigencia cultural se suma su interés liberal y su vicio venal)
Pero lo que este testigo de vista está contando ¡es una verdadera revolución!
Entonces, ¿por qué AZNAR blanquea a toda esta gentuza y condena el «alzamiento nacional contra el gobierno democrático legítimo de la República»?
¿Qué habrá querido sacar con esto ?
Un par de votos, como si lo viera, en Madrid. ¡Qué si no!
Luego nos quejamos de que nada funcione en este país; pero son las políticas equivocadas de estos mostrencos de políticos que votamos.