Senzill i alliberador.

A les acaballes del 2023 ens proposem perseverar en la vida dolça el 2024. Com la definirem?
El hermano Andrew nació en Australia en 1928. Era el menor de 7 hermanos, y se dedicó a vender seguros hasta que en 1952 se hizo jesuita. Años más tarde se le concedió abandonar la Compañía para unirse a los Misioneros de la Caridad y acompañar entre los pobres a santa Teresa de Calcuta, que lo consideraba cofundador de su orden.
El germà Andrew va tornar a Austràlia per morir. Quan li demanaven què fer per millorar el món, repetia això:
«La mayoría no podemos hacer demasiado con nuestros gobiernos, y ellos parecen aún más incapaces. Pero lo que sí podemos hacer tú y yo, y a eso se nos llama, es vivir nuestras vidas con luz, verdad y belleza. Ser un pequeño oasis de vida con nuestra familia y vecinos. Y eso lo podemos hacer todos, no si lo intentamos por nuestra cuenta, sino sentándonos tranquilos, en soledad, un momento, y volviéndonos hacia Dios con una esperanza y confianza sencillas».

Hay quien se desespera o exulta por los acontecimientos políticos. Té la política al centre del seu cor. No es el caso de los dolços, que tenemos otras cosas más importantes que mueven nuestra vida y anhelamos -con Hannah Arendt- el día en que podamos vivir libres de la política.
Fácil, revolucionario, realista y para todos. La suggerència del germà Andrew pot ser un bon programa dolço per canviar de vida el 2024 i encetar l’aventura.
Dolça i senzilla Catalunya…

Categories: Pensando bien
Las ideologías, invento nacido con la Revolución Francesa y que son fabricaciones humanas que no existen en la naturaleza, sirven para alcanzar el PODER y conservarlo. Es decir, que son máquinas de PODER.
¿Y a quién atrae el PODER?
Pues a gente que busca el poder: Autoritarios, narcisistas, acomplejados, sádicos…
Gente desequilibrada, porque la gente sana no va por ahí intentando sojuzgar a inocentes, aunque sea para montar en el falcón.
El truco que utilizan es mencionar el «progreso», la «felicidad», el «librepensamiento»…, la «nación», la «lengua», la «justicia social»…
Y
Forzar a la gente, manu militari si es posible, a hacer lo que no quiere hacer (aquí entran la guillotina, los gulags y los hornos crematorios).
Lo cual no es de extrañar porque para crear el «hombre nuevo» de Rousseau es necesario eliminar el hombre viejo (nosotros )
Pero sabemos por la Historia y la psicología que forzar a la gente a hacer cosas o que sea lo que no es no funciona nunca.
Si quieres cambiar el mundo -y siempre hay algo que mejorar-, lo que tienes que hacer es cambiarte a ti mismo; simplemente porque eso es lo único que funciona.
Y esto justamente es lo que recomienda el hermano Andrés:
«vivir nuestras vidas con luz, verdad y belleza. Ser un pequeño oasis de vida con nuestra familia y vecinos»…»y volviéndonos hacia Dios con una esperanza y confianza sencillas»
¡Qué fácil !, ¿no?
Las cosas pasan; es inevitable. Pero lo que es totalmente evitable es no aprender de la experiencia:
Ya hemos tenido bastante con tantos Robespierres, Hitleres, Lenines… y bastantes lágrimas y sangre derramadas como para no querer aprender de nuestra triste historia.
Una cosa que no menciona este santo, pero que funciona como mano de santo, es la HUMILDAD.
Sí; la virtud que causa tanto horror a los burgueses, ilustrados y masones como una ristra de ajos y un crucifijo de plata a Drácula y su corte de vampiros voladores…
En todas las civilizaciones se cultiva la humildad; no es sólo privilegio católico, lo que indica que es algo relativo con el bienestar y la cohesión del grupo y, posiblemente de la salud mental…
Pero creerse lo que uno no es, aunque sea metiéndose en un grupo que tampoco es, sólo ha traído destrucción, muerte y miseria a la humanidad sin beneficiar a nadie ni a nada excepto a los manipuladores que nos engañan:
…»seréis como dioses» (!!!) nos dicen los muy taimados para montar en el falcón.
Ahora va a resultar que, pese a lo que diga la dogmática masónica, la historia de Adán, Eva y la serpiente era verdad y que lo hemos querido olvidar para nuestro perjuicio y el de nuestro bolsillo.
Muy sugerente propuesta, me ha dejado pensativo y ha tocado mi corazón.
Rezo y pido a Dios, con toda mi devoción ,que nos libere pronto del lastre denso, insano y pesado de la política y , por extensión,de los políticos
Amén y feliz y dolço año nuevo ❤️
No «pidas» o, por lo menos, no pidas solo (a Dios, se entiende).
Prueba la receta del hermano Andrés y mira los resultados; seguro que repites.