Història d’un discapacitat catòlic assassinat per la Generalitat.

26 de octubre de 1944. Noche gris en Enviny, término municipal de Sort, en el Pallars. Un grupo de maquis irrumpe en Ca de Pey. Buscan provisiones. En el grupo está un tal Rabás, el miliciano que dio el tiro de gracia en Tarragona al hermano Jaime Hilario, primer santo de la guerra civil, discapacitado, condenado a muerte bajo Companys por enseñar latín. Les ofrecen pan, harina, chorizo y vino. Bajo el resplandor de una linterna, el asesino se encuentra con un retrato de Jaime Hilario colgado en la pared. Se descompone. Pregunta quién es. «Es mi hermano. Lo mataron, como a tantos otros», contestó su hermana. El Rabás no quiso saber más. Salió corriendo de la casa, espantado.
-Escolta, aquell retrat ha estat per a tu com un cop de maça.
-Saps si els morts parlen?
-Jo no n’he sentit mai cap.
-Pues yo, sí a este fraile.
-No puede ser.
-Esos ojos hace días que los tengo metidos en el cerebro y no hay quien los haga callar.
-Pero ¿por qué?
-Porque se me clavaron un día que intenté cerrarlos para siempre con el fuego de mi pistola.
-Amb el foc de la teva pistola?
-Sí. El mismo escamot a mis órdenes había fallado inexplicablemente las 2 descargas de fusilería.
-I tu vas liquidar-lo?
-No podía dejarlo vivo con el forense y los guardias a 5 metros. Le clavé las balas, pero él me clavó los ojos. Y aquí están siempre. Y no contentos de quemarme por dentro, ahora me los encuentro fuera, así como entre 2 fuegos. Quiero decir que aquella mirada me persigue y me acusa.
El hermano Jaime Hilario fue condenado a muerte aplicando el art.1 del Decreto de la Consejería de Justicia de la Generalitat de Catalunya de 5 de enero de 1937. En el Folio 17 del proceso consta que se informó al Presidente de la Generalitat mediante telegrama. Una ley de Lluís Companys, ERC y su multipartit, tots informats del crim. Nadie ha pedido perdón. Ninguna calle o plaza honra al primer santo, además catalán, enviado al cielo por las balas de la Generalitat.
Antes de ser ejecutado, Jaime Hilario escribió una carta a su hermana María: «Si soy ejecutado moriré por Dios y por la Patria y en el cielo intercederé por todos. No tengo odio a nadie; sólo deseo hacer bien a todos». Als pares i la família va escriure -en espanyol- el paper que veu més abaix: «Solo porque soy religioso he sido condenado. No lloréis, no soy digno de lástima. Moriré por Dios y por mi patria. Adiós, os esperaré en el cielo». Lo llevaron al Monte de la Oliva para fusilarlo. Primera descarga y el reo seguía en pie, tranquilo, rezando. Segunda descarga, y lo mismo. Los piqueteros huyeron, admirados. El jefe del pelotón, desconcertado, le descerrajó 3 tiros en la cabeza. Era el Rabás. Uno de los milicianos que formaban el piquete escribió al forense Martí, médico entonces de la Campsa: «Aquel Hermano que han fusilado hoy nos ha dicho: ‘¡Morir por Cristo es vivir, muchachos!’ Yo no pude tirarle, y apunté a otra parte«.

No, no sale en TV3%, ni lo enseñan en las madrasas. Para los crímenes de Santcompanys no hay memoria histórica. Però així ens ho explicaren els avis, i així ho explica Francesc Basco García al seu Jaume Hilari, primer sant de la Guerra Civil, pàgina 36.
El humilde català Jaume Hilari, 38 años, sordo, hortelano, asesinado por la Generalitat y santo.
Dolça i martiritzada Catalunya…

Es inmoral que celebremos -que EL PODER NOS HAGA CELEBRAR- a estos sanguinarios asesinos sin piedad.
Ponérnoslos como ejemplo sólo va a crear más asesinos y más asesinatos.
¡Esto es la contracivilización!
El masonismo persiguió hasta el martirio a estos santos de Dios en nombre de la libertad, la igualdad y la fraternidad y, a pesar de estar prohibida por la Constitución, el corrupto PP-SOE (y probablemente Juan Carlos) nos lo han vuelto a meter por el ojo del c.
Cuando votamos la Constitución y el Estatuto era para vivir mejor; nunca para volver al horror de 1931-1939. No quisimos aprender de la experiencia y las vamos a tomar dobladas.
El culpable es Franco, porque buscando la reconciliación de los españoles, hizo olvidar este terror. Pero «EL PUEBLO QUE OLVIDA SU HISTORIA ESTÁ OBLIGADO A REPETIRLA».
SÍ; es inmoral que los que buscan el poder nos vuelvan otra vez con los mismos odios, los mismos rencores y los mismos guerracivilismos, a ver si picamos y les votamos.
Por eso el Pueblo sabio dice:
«A RÍO REVUELTO, GANANCIA DE PESCADORES»
(si se lo permitimos, claro)
¡Hermano Hilario, defiéndenos y ruega por nosotros!
(Frater Hilarius, defende nos et ora pro nobis!)
Recordad que hoy es 11 de marzo.
11 de marzo del 2004: el 11M, en Madrid (España).
11 de marzo del 2011: el accidente nuclear de Fukushima, en Japón, tras un terremoto de magnitud 9.
11 de marzo del 2020: la OMS declaró la pandemia de la COVID-19.
Precisamente hoy se celebra el 25 aniversario de la beatificación de Francesc Castelló Aleu, mártir de la locura que sufrieron los católicos en la guerra civil y que culminará el próximo 28 de septiembre con la beatificaciones de más de cien personas en Lleida, entre ellas el alcalde Rovira Roure fusilado por el mero hecho de organizar una cabalgata de reyes en plena república
Mártir en el Cielo.
Muriendo sin odio y perdonando.
Jaime Hilario, Rruega por nosotros.
Los milicianos se atrevían en grupo y armados hasta los dientes contra estos pobres que supieron dar testimonio de Cristo perdonando a sus verdugos.
Pero eso de luchar como hombres frente a hombres, de eso nada.
Verdugos y víctimas han pasado a la Historia, pero unos como ejemplo a evitar y otros como ejemplo a copiar.
Los guerracivilistas del PP-SOE han vuelto a las andadas.
Depende de nosotros copiar el buen modelo y rechazar el malo.
Por nosotros, por nuestros hijos y por nuestra Patria.
¡Amen!