La Nacionalistada ens està arruïnant.

Según Idealista, la provincia de Barcelona es el lugar de España donde es preciso un mayor porcentaje de renta para alquilar o comprar un inmueble: els pepets i maries hi han de dedicar un 46 % de su renta, que son 8 puntos por encima de la media española.
Pero recuerde: el problema son los pisos turísticos, laultradreta i espanyansroba, que nosaltres anemacatadisney.
Dolça i ensulsiada Catalunya…

Categories: Economía
Gonzalo y Javier, perdonadme, perdonadme. Realmente, en el fondo tenéis razón. ¿Quién soy yo para prohibir las adicciones de los demás? Claro, claro. De eso se trata. Yo soy muy partidario del libre albedrío. Pero, ¡ojo!, siempre y cuando no perjudiques a terceras personas.
Yo tengo derecho a poner música en mi casa. Por el día, no por la noche. Sin usar auriculares. Simplemente porque no me da la gana -en ese momento- escuchar música con auriculares. Eso sí, siempre y cuando, el volumen de la música no llegue a molestar a mi vecino de abajo, a mi vecino de al lado y a mi vecino de arriba. La música es para que la escuche yo, no mis vecinos. Si bien es cierto que, si algún día subo más de la cuenta el volumen, lo hago simplemente para presumir. En plan «Escuchad, vecinos. Escuchad qué supertemazo más bueno. Esto es una auténtica joya musical: «So far away» (1985) de Dire Straits.»
De hecho, según la Biblia, el libre albedrío es la capacidad otorgada por Dios al ser humano para tomar decisiones morales, eligiendo entre el bien y el mal, la obediencia o la desobediencia.
El humo de tabaco molesta y perjudica la salud de los que no fumamos. Los no fumadores tenemos derecho a no ser fumadores pasivos.
«Si bebes, no conduzcas.» Esa es la teoría. Pero ¿siempre se lleva a la práctica? A ver cómo se lo explicáis a los familiares de la infinidad de ciclistas que han fallecido porque un conductor borracho los arrolló con su coche.
Porque está muy bien escuchar la bachata «Lib.ertad para be.ber» (1997) de To.ny San.tos. Sí, claro. Allá tu salud. Pero no acabes con la vida de los demás por culpa de tu irresponsabilidad.
Si vendo un piso, me da igual si el comprador es un fumador y/o un borracho. Eso sí, fastidio a toda la comunidad de vecinos. Sobre todo, si es un borracho. Nadie quiere tener al lado a un vecino borracho.
Pero alquilar un piso es distinto. Yo tengo derecho a alquilarlo a una persona abstemia y no fumadora. Porque, por ejemplo, mis padres, en el pasado, hace muchos años, en una segunda vivienda, tuvieron problemas con inquilinos fumadores. Una inquilina se quedó dormida con el cigarrillo encendido y provocó un incendio en toda la vivienda. La sábana fue lo de menos (totalmente calcinada, claro). En otra ocasión, unos estudiantes universitarios se dejaron la llave del gas natural abierta y se pusieron todos a fumar (ya os podéis imaginar qué sucedió: una explosión de tres pares de narices). No sobrevivió ningún chico y tuvimos que buscar nuevos inquilinos (con lo que cuesta encontrarlos).
Hace unos años quise publicar un libro de chistes. En contra de los fumadores, claro. Contacté con varias editoriales, pero ninguna editorial me hizo caso. Me tomaron por loco (y seguramente lo esté).
Tres chistes muy buenos:
1) En un funeral:
– Me alegro mucho de que tu esposo se haya muerto de tanto fumar.
– ¡Pero qué dices! Mi esposo ha muerto porque ha sido atropellado por un camión tráiler.
– Sí, pero el muy tonto atravesó la autopista porque iba andando al estanco más próximo para comprar tabaco (su droga favorita).
2) Un fumador pregunta a un bombero:
– Perdona, ¿tienes fuego?
Y el bombero le responde:
– ¿Ves este edificio en llamas? ¡Puedes coger todo el fuego que quieras! ¡Es gratis y a mí me harías un gran favor para adelantar más en la extinción del incendio!
3) En un hospital:
– Doctor, soy fumador. Por favor, dígame si tengo cáncer de pulmón. Necesito saberlo.
– Perdone que le interrumpa, estimado paciente. Pero necesito urgentemente salir afuera para fumarme un puro. No puedo aguantar más las ganas de fumar. Cuando yo termine de fumar mi puro, entonces regresaré y ya podré decirle si tenemos -o no- cáncer de pulmón los dos (usted y yo).
Y sí, ya sé que no es lo mismo tomarse media copita de vino que tomarse -de una sentada- toda la producción mundial de bebidas alcohólicas.
En el verano de 1996, una de las muchas canciones del verano fue una que decía «con una copita (…), con dos copitas (…), con tres copitas (…) y con una copita más (…).»
https://www.youtube.com/watch?v=bnWxMtqlAPg
Una canción muy graciosa y muy alegre. No lo niego. Pero, como siempre, en España, frivolizando acerca de las bebidas alcohólicas. Y en Hispanoamérica ya ni os cuento. Hay infinidad de canciones que se titulan «Borracho y loco», «El borrachito», «El botellón», «La botellita», «Cuatro cervezas», «Una cervecita», «Cuatro tequilas», «Ron pa’ todo el mundo», «Sigo bebiendo y qué», «Déjenme beber», etc.
Claro, pocas viviendas y muchos habitantes. Así es imposible avanzar.
Hay muchas viviendas vacías. Las cosas como son. Los okupas se aprovechan de esta situación.
Aquí ganan todos, menos los ciudadanos españoles honrados. Gana el Gobierno para rascar un par de votos más. Y también ganan las empresas de alarmas de seguridad. Cuantos más robos y más okupaciones, más alarmas de seguridad. Es un negocio redondo.
Antiguamente (sobre todo, en los pueblos), la gente dejaba abierta -de par en par- la puerta de casa. 24 horas abierta. No había jamonlandeses con machetes.
Hace unos días, Gabriel Rufián dijo: «Representar a alguien de Algeciras no me hace menos catalán ni menos independentista; me hace más normal y útil.»
Yo pienso lo mismo. Por ejemplo, irse de España no te hace menos español. Es legal mudarse a Andorra para beneficiarse de un régimen fiscal más favorable. Pero es fundamental realizar el traslado de la residencia fiscal de manera correcta y legal para evitar problemas con la Agencia Tributaria española.
Gonzalo, ¿te parece mal prohibir y censurar productos que son perjudiciales para la salud? Demostrado científica y clínicamente.
También resulta paradójico que haya infinidad de expertos nutricionistas en YouTube. Se ve que hay infinidad de vídeos acerca de cuáles son los alimentos que se deben comer para no enfermar jamás. Pero esos alimentos milagrosos son muy difíciles de hallar. No solamente comer alimentos saludables, sino también practicar deporte (o simplemente caminar varios kilómetros al día).
Sin embargo, la tan afamada dieta mediterránea es como el Santo Grial. El Desgobierno de Ex-España ha conseguido extinguir dicha dieta mediterránea. En España, ya no existe la agricultura ni la ganadería.
Cuando entras en un supermercado, absolutamente todos los productos contienen pesticidas (toda la fruta proviene de Marruecos, por supuesto), aditivos alimentarios cancerígenos a mansalva, azúcares añadidos, sal añadida… Todo está envasado. Tanto que se quejan de los plásticos y del medio ambiente. La dieta mediterránea seguramente existió en el siglo XX. Ahora es imposible hallarla.
Cuando vas a un restaurante, nunca puedes pedir una dorada al horno, una lubina, fruta del tiempo… Tienen helado, flan, crema catalana… Es decir, lo que nunca te apetece comer.
El pasado domingo tuve una comida familiar en un restaurante, que es una masía del siglo XVIII (18), supuestamente muy «indepe», en la Tractoria profunda. El nombre del restaurante es muy, pero que muy catalán. Lo más gracioso es que no nos atendió un camarero catalanohablante con un lacito amarillo y la chapita de «llibartat pressuss pultítics». No, no. Nada de eso. Fuimos atendidos -en perfecto español- por un camarero filipino y una camarera peruana. Nos morimos todos de la risa. Mi familia y yo seguramente repetiremos. Eso sí, croquetas, embutidos y queso. Un chorizo picante que estaba buenísimo. Pero, claro, nada de esto es la afamada dieta mediterránea.
Muchos barceloneses dedican el 100 % de su renta a pagar la vivienda. ¿Y dónde comen? Pues en casa «dels pares» todos los días. ¡Qué remedio!
Pero si ya están pidiendo 800 euros tan solo por una habitación subarrendada. ¡800 euros en Barcelona (España)! Solamente una habitación, no un piso entero. Podéis mirar anuncios en Milan.uncios. No me invento nada.
«Los barceloneses ya dedican el 46 % de su renta a pagar la vivienda».
¿Todos los barceloneses? ¿No será mejor decir «algunos barceloneses»? Porque hay de todo: ricos y pobres.
El miércoles de la semana pasada, los profesores barceloneses precisamente se manifestaron porque «solamente» (sic) cobran una media de 2.900 euros al mes. ¡Es un sueldo «indigno» (sic)! Nótese la ironía. ¿No será que realmente se quejan de tener que hacer la declaración de la renta en primavera de cada año?
Los mendigos jamás se quejan y jamás se manifiestan.
Nadie se manifiesta contra el paso del tiempo, contra el envejecimiento y contra la p*tís*ma muerte. ¡Es de locos! Todo lo contrario: se manifiestan por tonterías. Por ejemplo, por un sueldo digno. ¿Para qué? ¿Para ser el más rico del cementerio?
Antes estaba muy mal visto trabajar de camarero o en un supermercado. «Si no estudias, acabarás como ellos», nos decían nuestros padres todos los días cuando éramos niños y adolescentes.
Y, ahora, cualquier empleado de un supermercado gana más que un asesor contable, fiscal y laboral.
Dentro de poco, un barrendero cobrará más que un notario.
En el resto de España, hay algunos que dicen: «Es que los catalanes sois todos indepes». ¡Pues no! ¡La mayoría de los catalanes somos españolistas y votantes de Vox!
No se puede generalizar. Porque cada persona es un mundo. Hay personas que se quedaron huérfanas -siendo todavía unos niños- porque sus padres perdieron la vida en un accidente de coche en 1991. Lo típico: «Nos vamos de vacaciones durante la Semana Santa y dejamos al niño con la abuela.» A principios de la década de 1990, la gente no se solía poner el cinturón de seguridad y casi todos los accidentes mortales sucedían un Miércoles Santo.
Muchos papás han fumado durante décadas y han pillado un cáncer de pulmón de tres pares de narices.
Y muchas mamás -sí, sobre todo mujeres, aunque también bastantes hombres- han pillado la peor enfermedad que existe en esta vida terrenal: el maldito alzhéimer.
Si tienes hermanos/-as, no pasa nada. Os vais turnando. Pero hay muchos hijos únicos. Lo típico: el hijo único, de 30 años de edad, que por fin se va a independizar y se va a atrever a comprar un piso con una hipoteca que pagará hasta que cumpla los 140 años de edad. (Si es que llega a esa edad, que va a ser que no).
Sus padres, de 60 años de edad, han enfermado: su padre con cáncer de pulmón y su madre con alzhéimer. El hijo único no tiene más remedio que dedicarse a cuidar a sus padres. No tiene hermanos. Sus padres y él no tienen suficiente dinero para pagar a una cuidadora hispanoamericana.
Entonces, piden ayuda a los «servicios sociales» (sic). Los servicios sociales les dicen que «hay lista de espera hasta noviembre del 2197».
Hay muchísimos barceloneses, de entre 18 y 70 años de edad, que jamás han abandonado la casa de sus padres. Hijos de 70 años que viven con sus padres de 100 años de edad. Hijos que no se han casado y no han tenido hijos.
Por favor, nunca más digáis «los barceloneses», sino «algunos barceloneses». Gracias.
Los únicos culpables del encarecimiento de la vivienda en Barcelona (España) son los okupas y los inquiokupas.
Por este motivo, ningún propietario quiere alquilar. En todo caso, vender. Eso sí, siempre por encima de los 500.000 euros. Para muchos propietarios, vender por debajo de ese importe significa malvender. Un piso normalito, de 80 m2 y 3 habitaciones. Da igual el barrio. Como si es en El Raval (un barrio donde nadie quiere ir a vivir). Pisos carísimos en un barrio de mendigos y jamonlandeses.
Esta tarde, dos marroquíes, con gorras negras, han intentado llevarse varios productos sin pagar. Ha sucedido en un Mercadona. Y eso que había dos vigilantes de seguridad. Antes siempre había uno. Ahora ponen dos. Y esto lo veo cada día. Todos los santos días. Por cierto, «San.tos Dí.az» es un bachatero dominicano. Tiene un supertemazo titulado «Aprié.tame ma.mi». XD
Siempre que he ido a un supermercado (el que sea, da igual), SIEMPRE he visto un coche de los Mos.sos d’Esq.uadra aparcado en la entrada. SIEMPRE es siempre. Jamás en mi vida me he visto un supermercado sin dicho coche en la puerta. ¡Siempre hay un coche porque algún jamonlandés ha robado algo!
«Jamás en mi vida me he visto un supermercado sin dicho coche en la puerta.» Perdón, quise escribir «me he encontrado» y lo he cambiado por «he visto» (pero olvidé borrar el «me»).
Todos los alimentos están envenenados con pesticidas, aditivos alimentarios… En los años 70 y 80, en las guarderías servían todos los días un plato de puré de patatas con el colorante denominado «azul brillante FCF» (E-133). No confundir con F.G.C (Ferro.carrils de la Gene.stapo de Cata.luña).
A lo largo de la historia, genocidas ha habido muchísimos: eta.rras, yiha.distas, Lluís Companys, Hitler… ¡Y las guarderías que nos daban de comer ese puré de patatas de color azul (como Los Pitufos)!
Ya no existe la fruta española. Toda la fruta proviene de Marruecos.
Cada vez hay más personas que duermen en la calle. Mendigos que, además, ensucian las calles con cajas de cartón, excrementos humanos y colchones sucios de matrimonio. Siempre en el zaguán de un garaje comunitario. Los vecinos no pueden entrar ni salir. Los mendigos cometen el delito de allanamiento de morada.
Eso sí, 400 millones de euros para Etiopía (con el dinero de todos los españoles).
Espero que Íker Jiménez sea el próximo presidente del Gobierno de España.
El único negocio que funciona y que cada día recauda más es Hacienda. Al mismo tiempo los españoles cada día vivimos peor, tenemos peores servicios (sanidad, educación o justicia) y las infraestructuras (carreteras, vías, barrancos, presas, etc.) en peores condiciones, uno se pregunta entonces ¿a donde va ese exceso de ingresos?. Si unos padres ayudan a sus hijos (pase en el 47% de las familias) porque no llegan a final de mes, viene Hacienda para que también tributes por ello, si recibes alguna compensación por un siniestro (caso de la «dana» en Valencia) a tributar. Si todo funcionase con la efectividad de Hacienda, vamos volvíamos al puesto mundial que nos colocó Franco (el 10º).
Prefiero que suban los impuestos al tabaco. A ver si los fumadores dejan esa adicción tan estúpida. Y también a las bebidas alcohólicas.
Pero no. Es el mundo al revés. Por ejemplo, un grafitero te pintarrajea -de madrugada- la persiana metálica de tu negocio y tienes que eliminar el grafiti tú mismo. El Ayuntamiento de «Coll-Bony Tigretón» no te lo va a eliminar jamás. Te tienes que espabilar tú mismo. Al final, tienes que acudir a una droguería y gastarte un dineral en productos químicos y tóxicos para eliminar el p* grafiti.
¡Garrote vil para todos los grafiteros! ¡Sin dudarlo!
CENSURADORES POR TODAS PARTES SIEMPRE CENSURANDO CREAR GULAGS; QUE HAY DE MALO EN UNAS COPITAS Y UN BUEN HABANO SOLO HAY QUE HAVECER VER QUE SOMOS MALOS LOS QUE TENEMOS ALEGRIA DE VIVIR AMARGADOS
¿Por qué tienen que subir el impuesto del tabaco o el de las bebidas alcohólicas ?
¿Por qué el que bebe o fuma tiene que dejar esa «adición» «tan estúpida»
¿Tú quien eres para condenar a las personas y hacerles pagar por «vicios» que parece que tu no tienes?
¡Déja a la gente en paz!, que no te ha hecho nada malo.
Dicho esto, no te das cuenta del verdadero problema:
Los políticos cada vez cobran más impuestos con la excusa que sea, con lo que cada vez tienen más poder contra nosotros y nosotros cada vez tenemos menos dinero y vivimos peor y con más opresión.
Esto va por lo de tu «prefiero».
¡Ya basta!
Si hace 10 años -o 40, da igual-, pagábamos menos impuestos y vivíamos mejor no hay ninguna excusa para vivir peor.
Es evidente que esto es una política de los bipartidistas y los nacionalistas, pues esos parásitos sociales con tendencias totalitarias tienen que desaparecer ¡Ya!.
Y los pisos son incomprables porque hay cada vez más demanda (más extranjeros) y menos oferta (los políticos se niegan a que se construyan más casas).
Eso no se arregla con más impuestos o subiendo los que ya hay, sino echando a los p.vtos políticos del poder en las próximas elecciones.
A cambio les seguirán pagando la fiesta a los políticos, a las queridas de los políticos, a los camellos de los políticos, a las familias de los políticos, a las ONGetas de los políticos, a los menas de los políticos, y a los paraísos fiscales de los políticos.
Porque, ojo, liberalizar el inmenso terreno público existente, eso es de fascistas.
Os espero en la sauna.
¿No es una casualidad ?
El único negocio que funciona en España, junto a la droga, la política y el tráfico de inmigrantes…
¿Pero cómo puede suceder esto si nos gobernamos nosotros mismos, para nosotros mismos y por nosotros mismos?
Esto parece como el timo de la estampita, el del bote y el de los trileros todos juntos.
¿Es que somos idiotas de baba?
En parte; también porque nos motivan a colaborar haciéndonos creer que vamos a vivir mejor robando al vecino.
Pero en cualquier caso demuestra con hechos quiénes se benefician de mantener artificialmente el valor del suelo («cherchez la femme», digo «la PASTA»):
Los POLÍTICOS, que reciben mordidas para que nunca baje, y los BANCOS, que viven y muy bien de vender hipotecas seguras para comprar humo inflado políticamente…
Y luego dicen de «Franco», para despistar, se entiende.
Naturalmente con el +3% incluido.