Un catedrático catalán advierte que el nacionalismo conduce al suicidio de Cataluña

Josep Maria Petit ens explica perquè el nacionalisme és anticatalà.

Petit Sullá

El catedràtic de Filosofia de la Natura a la UB veia més lluny que molts perquè entenia molt bé el cor d’aquesta ideologia. Las consecuencias del prusés, el sorgiment del batasunisme i altes podemonis, cuadran a la perfección con la lección del profesor Petit:

“Los pueblos, como los individuos, tienen su propia identidad que se fundamenta en su memoria, es decir, en su historia. (…) En toda historia hay que distinguir lo creativo, lo fecundo, lo aglutinador, de lo mimético, estéril y desintegrador. Lo primero son las glorias de un pueblo, lo segundo son sus debilidades. (…) Nos oponemos y advertimos sobre la vacuidad de los mitos de una pretendida Cataluña inexistente tanto antes como ahora, para cuya realización es absolutamente necesario prescindir de la más evidente y palpable -porque la historia deja huella- realidad histórica. Hasta tal punto es patente este olvido del ser de Cataluña que se ha puesto como ideal de Cataluña la catalanidad, la propia identidad, o sea, el ser ‘uno mismo’ en lugar de ser algo. Un algo, una historia, unos hechos, unas gestas, unos hombres y unas instituciones que sistemáticamente se olvidan o positivamente se rechazan.

Planteadas así las cosas, Cataluña se vacía de hombres y de ideas, de creencias y de instituciones, y se hace exclusivamente apta para el resentimiento. (…) Cataluña es ahora, según esta perspectiva, como un pueblo africano que busca su independencia y que hace consistir en ella su ser nacional. (…) La actitud de definir a Cataluña, de la manera romántica, como un pueblo que ha luchado por conservar su identidad, sin decir en qué ha consistido ésta, es servir Cataluña en bandeja a los genios de la revolución, a los teóricos y técnicos de la revolución. Es elegir la voluntad de suicidio por negarse a reconocer lo que realmente somos”. (José María Petit Sullá: La identidad de Cataluña, diciembre 1979).

El nacionalismo se llena la boca de “Catalunya”, somiserem i voluntatdeser, pero no sabe qué es Cataluña. Por eso se inventa una imagi-nación diseñada en los pupitres de los ideólogos de turno.

Dolça i suicida Catalunya…

bastoncillo



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14 comentarios

  1. Eso es,e catalanismo es lo contrario de la catalanidad.Hay que abrazar la Cataluña real y rechazar los falsos mitos catalanistas.

  2. Tiene toda la razón el profesor Josep María Petit pero vivimos tiempo sofísticos donde no cuenta la razón,la cual se ha olvidado,cuentan las emociones,los sentimientos las sensaciones y a la postre lo que manda es el autoengaño,quiero pensar y sentir así porque me lo piden mis sentimientos y tengo derecho a ellos y el que me diga lo contrario es un catalanófobo o un “facha”

  3. La esencia de Cataluña es la misma que la de toda España: recuperar la unidad de España destruida por la invasión islámica. Cuidado con no volver a la fragmentación, pues la realidad suele ser muy peligrosa.

    • Estoy de acuerdo. Además de perjudicarnos a todos, la infamia del constructo no se puede aguantar y el tema, sus argumentos y sus personajes, tampoco. Al menos yo ya no soporto a la unma separatista y su matraca. Ahora eso sí, que vayan a pedir a otro sitio y se monten sobre los impuestos de otra gente. Empezaría por retirar un montón de cosas.

  4. Qué capacidad de análisis y que clarividencia. ¡Cómo echo de menos la época en que la mayoría de intelectuales y profesores que había en Cataluña eran gente culta, solvente, honesta, con criterio, capaces de debatir desde diferentes posturas con respeto, con argumentos y sin acritud! Capaces de ver y hacer ver las cosas tal cual son. Respetables y respetados.

    Intelectuales de esa talla cada vez son más raros por estos lares. Hoy escasean porque son silenciados o ninguneados. La solvencia intelectual cada vez es más rara en la universidad porque pone de manifiesto la incompetencia y el disparate del régimen y sus palmeros. Pero acallar la disidencia es imposible, porque se hace evidente, tal como nos muestra este ejemplo, también en la distancia, sea en el espacio o en el tiempo.

  5. Mas, en el ‘Corriere della Sera’: “Siempre tengo a punto la declaración unilateral de independencia”

    En una entrevista en el periódico italiano, Mas aclara que “preferiría un proceso democrático”, pero que la declaración está “a punto” en el cajón.

    http://www.libertaddigital.com/espana/2015-06-07/mas-en-el-corriere-della-sera-siempre-tengo-a-punto-la-declaracion-unilateral-de-independencia-1276549906/

  6. Verdaderamente genial. Pero las mentes contagiadas por esta enfermedad na”Z”ionalista estan inmunizadas para admitir la sensatez y la verdad. Y aunque queramos ver otra cosa, hoy Cataluña sufre de esa enfermedad que ha contagiado a casi todos.

  7. El catalanismo en Catalunya sólo nos ha traido pérdida de libertades, acoso de nuestras instituciones a los que no nos sometemos al régimen; robos, fraudes; imperialismo; que nuestros líderes son caciques, imposición del catalán; fractura social y pobreza

  8. Clar i catala. Porque lo que no pueden soportar los fabrica ruinas, es que Cataluña sea tan española, y que España sea mediomilenaria y manteniendo su territorio integro, algo con lo que otros paises de Europa, casi todos, apenas si pueden soñar.

  9. Pues si este intelectual hubiese visto lo que ha pasado ahora, se llevaría las manos a la cabeza.
    Porque resulta que lo que está creando el independentismo, a parte del control social creado por las subvenciones a toda fuerza social y religiosa de Cataluña, es…..

    ¡La lucha por la subvención!

    Este es el genio de Pujol:

    Se ha habituado a la gente que reciba gratis “gastos sociales” que se pagan con la subvención (es decir, viven mejor de lo que deberían porque lo paga los vecinos que viven en conurbación de Barcelona con sus impuestos y exancciones)

    Por tanto, coligen con muy buen entendimiento: “si matamos la gallina de los huevos de oro (el mercado español), toda la “riqueza” que genera Barcelona, irá entera a nosotros, por lo que viviremos mejor sin dar palo al agua (¡tenemos el voto insolidario!)”.

    Por eso, algún dolço en este blog sacó las cifras del porcentaje independentista: cuanto menos charnego y más payés, más independentista -con la excepción de Reus-

    El problema de este modo de pensar es que no solo se carga la democracia con la compra de votos (clientelismo tercermundista): se carga el emprendimiento que ha hecho a Barcelona lo que es: una ciudad internacional con vocación mundial y capital del mediterráneo oriental.

    Eligiendo a políticos que prometen el cobro de subvenciones justas o injustas, en vez de profesionales que traigan faena y negocios a Barcelona,se logra solo eso: la subvención y el paro.

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