La proesa de Catalunya contra l’islam.

El año pasado vivimos La cancelación artística de los frescos del Salón de San Jorge en la Generalitat porque no se adaptan al canon nacionalista. La iniciativa había partido de racisTorra, porque “aquest saló de Sant Jordi tan magnífic no m’agrada. I no m’agrada per les pintures que hi ha. Aquestes pintures, si us hi fixeu, és una història de Catalunya ben estranya, perquè tot va de Reis Catòlics, va de la batalla de Lepanto…”. Como los talibanes, però en lloc de per alà, percatalunya.

Los políticos nacionalistas ya han borrado las pinturas. No existen. La nostra història ha estat cancel.lada.
Le verdad histórica es justamente la contraria: els catalans vam tenir una participació gran i una contribució decisiva en la batalla de Lepant. Veamos lo que la Gene nos oculta.
Esta era la Europa de 1570, atenazada por el islam otomano por el sur y por el este:

Los moriscos españoles funcionaban como aliados de los turcos, una quinta columna musulmana dentro de España que se sublevaba repetidamente. La sensación de peligro se puede constatar en el dietario de la Diputación de Barcelona en 1570: «per los molts enemichs que tenen sercada aquesta terra, així per mar com per terra , axí de moros com de luterans, la present ciutat té molta necessitat de fer las provisions necessàrias per la defensió de la dita present ciutat, qui és lo cap de tota aquesta terra, y defensant y guardant-se aquella és guardada tota la terra”.
El sitio a Chipre puso en alerta a la Cristiandad, y San Pío V juntó aliados para resistir la invasión. Con Francia no se podía contar, que era aliada del turco, así que España y Venecia se aprestaron al combate. El 7 de octubre de 1571 la flota cristiana -impulsada decisivamente por España- acabó en el golfo de Lepanto con la amenaza otomana sobre Europa.
I quin paper va tenir Catalunya en això?
Lluís de Requesens, lugarteniente y verdadero almirante de la escuadra de Juan de Austria, era catalán. Como Joan de Cardona, que con 8 galeras avanzó la descubierta e impide el ataque de flanco de las galeras turcas. Como Montserrat Guardiola, Miquel de Montcada (en cuyo tercio combatió Cervantes), Alejandre y Joan de Torrelles, Guillem de Sant Climent, Fernando Zanoguera, Enrique de Cardona, etc. Solo de San Feliu de Guíxols salieron 80 oficiales (el pueblo tendría entonces unos 1.200 vecinos). La mayor parte de trofeos de guerra recalaron en Cataluña: el pabellón de Alí Pachá traído por Camisó de Sant Feliu de Guíxols, el fanal de la capitana turca ofert al temple de Montserrat, el Sant Crist de Lepant a Barcelona, la Verge de la Victòria al convent de Montsió, banderas, gallardetes…

La importancia de la victoria para Cataluña nos la cuenta Narciso Feliu de la Peña: «Llegó la noticia a Barcelona y fue celebrada con devotas y festivas demostraciones de júbilo; prosiguiéndose todos los años en el día de tan feliz victoria, conseguida con el patrocinio de la Virgen a costa de seis mil vidas de los católicos y quince mil heridos». Collboni, Illa, Puigdemont, Orriols, Junqueras, que sou tan ultracatalans.. ho celebrem, macos? Sembla que no.
En La Santa Liga, Lope de Vega loa la intervención de los catalanes: «¡Qué bien don Juan de Cardona, con la nación catalana!». Evidentemente l’expressió “nación catalana” no fa una referència política com la que s’entén avui en dia, sinó que és una menció a aquells nascuts (natio) a Catalunya, i que concretament feien part en aquella batalla, en una forma habitual en tots els segles anteriors al segle XIX, quan aparegueren els nacionalismes i van trastocar el significat d’aquella expressió.

També el mestre Jacinto Verdaguer escriví de la proesa a La batalla de Lepant (1873), alabando la participación catalana:
«A arrencar la Creu d’Europa
vénen quatre-cents naus!
si avui no escorna la Lluna,
què en vol fer Déu de sos
llamps?
Millors llamps li sou vosaltres,
naus d’Espanya, sempre avant!
al topar-se Europa i Asia,
una o altra al fons del mar. (…)
llamp de Déu, los catalans,
arreu trinxen com canyissos
les simitarres i alfangs.
Si eixams de turcs arrastellen,
ne surten altres eixams,
mes ells ferms, sega que sega,
de la mort branden la falç.
¡Valga’ns Sant Jordi i la Verge,
la Verge de Montserrat! (…)
Catalunya, Catalunya,
prou te’n pots ben alabar,
que al Rei moro de l’armada
un teu fill li llevà el cap».
Acabamos con el poema de Joan Pujol, prevere mataroní, publicat el 1573, que recoge numerosos nombres de soldados catalanes:
«Aquest és, doncs, el triomfant succés
jamés oït de tan bella victòria,
de què se farà durant el món memòria,
i més avant, si més durar pogués.
Espanya cant per la mercè tan gran
a l’etern Déu himnes molt gloriosos,
perquè siam tostemps victoriosos
contra els hereus de Soliman Sultan».
Hoy es la diada de Lepanto, celebradísima en Cataluña y ahora borrada literalmente por los políticos nacionalistas. A ellos no les interesa Cataluña: els interessa la seva dèria nacionalista, ben anticatalana; y como no se puede servir a 2 señores, han cambiado a Dios por Lanació. Y si hace falta ser musulmanes pero nacionalistas, lo serán. Pero eso que cuenta Verdaguer fueron nuestros abuelos, peti qui peti, por ese ideal vivieron y murieron.
No por casualidad también es hoy la Virgen del Rosario, el arma más eficaz para implorar la victoria en la lucha contra el mal. Un día ideal para rezarlo, pensando también en el 29-N. Bona diada, catalans!
Dolça i victoriosa Catalunya…

En BUP y en COU, no recuerdo a ningún profesor de «Historia» explicar absolutamente nada acerca de la batalla de Lepanto. En todo caso, en la asignatura de «Literatura Española» sí. Resulta que a Miguel de Cervantes le llamaban «el Manco de Lepanto» porque participó en la famosa batalla de Lepanto en 1571, donde un disparo de arcabuz le lesionó la mano izquierda dejándola sin movimiento. Entonces, siempre recuerdo lo de Miguel de Cervantes, alias «el Manco de Lepanto».
El antiguo cuartel de Lepanto fue una destacada infraestructura militar que estuvo ubicada en el límite entre los municipios de Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat. Su historia abarca formalmente desde la aprobación de su proyecto en 1929 hasta su venta definitiva a las instituciones civiles en 1999. Son los terrenos que actualmente ocupa la «Ciutat de la Justícia».
La calle Lepanto es una de mis calles favoritas de Barcelona (España).
Y, bueno, la canción infantil que todos los niños cantábamos:
«La batalla de los planetas» (1980) de Parchís.
También recomiendo escuchar:
«La bat.alla» (1993) de Ant.ony San.tos (n. 1967).
Y una versión feme.nina de este mismo tema: «La bat.alla» (2004) de Ley.dy Bon.illa (n. 1980).
Los nacionalistas no soportan nada. Sobre todo, que haya una mo.sca ahog.ándose en un plato de sopa.
«La mo.sca» (1996) de Cachu.reos.
Les pintures les tenen a un magatzem i les tornarem a fotre al seu lloc. Ho tornarem a fer però de veritat.
Aunque Lope de Vega hablase de la «nacion catalana» en sentido estricto, es una obra de literatura, él no estuvo alli, usarlo como argumento reivindicativo es como pedir la libertad del planeta Arrakis, no solo porque has visto la peli, te ha gustado,pero es literatura
Dos aportaciones : entre los que combatieron en Lepanto habia también de Calella, al mando de Honorato de Saleta.
Las pinturas destruidas fueron realizadas en la època de José Maria Milà i Camps, hombre de derechas. Si,el abuelo de la conocida Mercedes Milà tan proclive al socialismo,.Añado verguenza debería darle deshonrar así a su antepasado.
No tienen vergüenza, ni recuerdan ni a vivos, ni a muertos. Mila es una niña bien de la Barcelona de diagonal para arriba, chula e imprudente.
No sólo los nacionalistas, también los comunistas y la masonería odian Lepanto; y como no se puede ya evitar, los masones hacen la damnatio memoriae para que, si no lo recordamos, a todos los efectos es como si nunca hubiera existido (pero mira en cambio cómo sí que hacen recordar t muy bien la falsa batalla de la «derrota» de la «Invencible», en una guerra que gana España y pierde Inglaterra)
La técnica comunista es diferente: fabricar un (falso ) sentido de culpa (castrando psicológicamente) en los cristianos (y fabricando consiguientemente el de víctima en los musulmanes y sefarditas). La «praxis revolucionaria» de siempre para hacer la revolución creando explotadores y oprimidos (quedando así sólo el comunismo como el sistema político y religioso ideal para que el hombre viva en paz y prospere )
La razón es evidente:
Es el triunfo de la cruz sobre la media luna.
¡Peor todavía!: los países católicos unidos (menos Francia ) contra el Islam y los sefarditas de Gracia Nasi!
Un mal ejemplo y peor precedente.
Pero ya se sabe, para los gilipoyistas engreídos golpistas de Azaña, «España tiene la historia equivocada» (?) y de Ortega, Ayala y Marañón «España es el problema y Europa la solución» (la solución de 2 guerras mundiales que de paso se cargan la supremacía europea de 5 siglos)
Nunca podremos superarnos, como por otra parte sucede con los atletas olímpicos y futbolistas de primera, si no hacemos más que recordar los fracasos que siempre se tienen y nunca los éxitos que también todo el mundo tiene.
Lo que hay que hacer es recordar los éxitos una y otra vez, olvidarse de los fracasos y ver cómo mejorar todavía más (bien superando nuestros fallos, bien, mejor todavía, estudiando los fallos de los demás y aplicar las soluciones aquí )
Es decir, no es más que la gestión psicológica de la «autoestima» normal y corriente, solo que en vez de aplicarse a una sola persona, aplicada a toda la nación, porque está compuesta por muchas personas.
Vamos muy mal desde 1975 y no debería ser así, sino todo lo contrario, porque se supone que los ciudadanos tenemos un deseo especial en prosperar y de que los políticos no roben o malversen el dinero de nuestros impuestos, que afortunadamente «no es de nadie: nos va la vida -NUESTRA VIDA- en ello.
Impresionante resumen.
Buen trabajo, Dolços.
Gracias.
Bueno, es que -en todo caso- a los «indepes» solamente les gusta el «carrer de ‘Llepant’ (sic)», como en una ocasión rotuló el Ayuntamiento de Barcelona. Son todos unos llepasubvens. 🙂
No voy a dar ideas porque ya se les ocurren ellos… ahora palmara de SIDA Mojamela sexta. Yo cambiaria el nombre de la calle Lepanto Conyboni !!!
Deberias ponerle Calle de Mojamela Reina del Desierto y comendador de los creyentes.
Pren nota alcalde superprogressista.