La desesperança en l’arrel «d’un repertori de tòpics emotius el.laborats per uns pocs poderosos».

Miguel d’Ors és nét d’Egueni d’Ors, Xènius, el formidable polímata catalán, i fill del gegant del gegantí jurista Álvaro. Doctor en Filosofía, profesor de Literatura Española, poeta y autor de decenas de libros, la seva entrevista a El Debate aquest cap de setmana és imperdible:
- Ideologías: «Ideología es lo que se piensa antes de haber pensado. (…) Una ideología, más que un verdadero sistema de ideas, suele ser un repertorio de tópicos emotivos y metafóricos elaborados por unos pocos poderosos con el fin de mover sentimentalmente a la gente común, que los asume y los repite convencidísima de que se le han ocurrido a ella. Eso cuando no es la simple cobertura de unos bajos intereses personales«. No sembla la descripció exacta del nacionalisme?
- Igualdad: «La madre naturaleza, si se la deja libre, tiende a la desigualdad; cuando se ve mucha igualdad es porque ha sido impuesta contra naturam con medios más o menos violentos. Podría decirse que donde todos parecen de igual altura es que alguien ha aplastado algunas cabezas».
Encara és millor quan parla diretament dels nacionalismes:
«En la raíz de todos los nacionalismos hay unos ingredientes fijos, a saber: mitología, victimismo, ignorancia e insaciabilidad. En otros términos:
- invención de un pasado (que no resiste la confrontación con la verdadera Historia),
- invención de unas opresiones y unas ofensas (que tampoco),
- desconocimiento de la realidad (condición sine qua non para todo lo anterior; nada es más antinacionalista que la Ciencia) y
- Sehnsucht, es decir anhelo, afán, ansia de algo, no se sabe exactamente qué, que no se tiene, se desea ardientemente y se presiente que nunca se tendrá; y precisamente esa desesperanza es lo que mantiene a todos los nacionalistas en sus nacionalismos. Un nacionalista satisfecho es un imposible, un oxímoron.
A esas gentes no hay que concederles ni una uña, porque si se la das enseguida te pedirán la mano entera; y como les des la mano te exigirán el brazo, y así ad infinitum. Se ve muy clara la raíz romántica del fenómeno. (…) El romanticismo es irracional».
El profesor distingue muy bien entre nacionalismo y patriotismo, que describe como «una virtud»: «La patria es una Historia compartida, unos antepasados, unos paisajes, unas costumbres, unas canciones, unas comidas y bebidas…, cosas a las que estamos inexorablemente vinculados y a las que hemos de ser fieles».
Comentant l’actualitat, el catedràtic diu que hi ha «partidos que siempre optan por dejar las cosas como las han encontrado, lo cual es una forma de colaborar con el enemigo, como en España el PP».
Dolça i pregona Catalunya…

Categories: Pensando bien
De la entrada de hoy, superinteresante, se confirma lo que ya sabemos: los nacionalismos son unos sucedáneos averiados, seriamente defectuosos de las religiones. De la Religión Verdadera. Roguemos a Dios.
Y violencia
https://www.eldebate.com/espana/cataluna/barcelona/20260919/asfixia-provida-barcelona-provocaban-alguien-diera-punetazo-acusarnos-violentos_460417.html
El nacionalismo se basa en eso, pero es ante todo una manipulación para alcanzar el PODER político y conservarlo.
Es heredero directo de la Ilustración, que hace creer contra toda evidencia, razón y sentido común, que las personas sólo pueden prosperar (ser «felices») si el gobierno les obliga a ello con un palo.
Nótese que el nacionalismo es una perversión de la democracia. Y a pesar de que es una filosofía, acaba dominando a las personas manipulando sus sentimientos.
La misma Razón, que destruye el Antiguo Régimen y la religión de la tierra, acaba desapareciendo trayendo gobiernos irracionales y religiones falsas -ideologías- que solo favorecen al osado que puede manejarlas, siempre con resultados horrorosos para la personas.
La democracia se basa en que el ciudadano tiene unos intereses políticos (generalmente económicos, empezando por los impuestos que paga y cómo el gobierno los gasta) y que vota a alguien para que los defienda en la asamblea.
Para esto hay que tener la cabeza fría para saber lo que realmente le conviene a uno y las consecuencias a corto, medio y largo plazo, porque ese será el mandato de su representante.
Ahora bien, ¿cómo se va a defender los intereses del ciudadano X si lo único que tiene en la cabeza -y lo único que vota- es una ideología; o peor, las consignas vacías de la propaganda electoral?
¿Cómo así va a defender sus legítimos intereses políticos ?
¿Cómo así va a saber di su representante lo hace bien o lo hace mal?
Es imposible.
Por tanto el sistema no funciona ni puede funcionar…para el ciudadano, no para el político, porque así, con la Razón (es decir, con la MANIPULACIÓN), logra tener un poder que ningún rey absoluto en la historia ha tenido. Y si no está controlado por los intereses reales de las personas, el sentido común y la religión, acaba sojuzgando a los ciudadanos. Justamente todo lo contrario de lo que se quería con estas filosofías.
Pero es todavía mucho peor, porque como estas filosofías acaban funcionando (tener votos, alcanzar el gobierno… ) con las emociones y los sentimientos de las personas (es decir ¡todo lo contrario a la Razón!), hay una manipulación masiva del ciudadano; manipulación que va desde el populismo hasta utilizar el odio, la envidia y el resentimiento…¡Sí ! exactamente lo que otros filósofos -los socialistas y comunistas- teorizan y encapsulan en lo que llaman «praxis revoluvionaria» para manipular al ciudadano hasta el grado de matar y morir a las órdenes del partido.
Entonces, ¿cómo así se puede gobernar «racionalmente» un Estado, un municipio, un club de fútbol ?
Es imposible.
Los manipuladores conseguirán el poder, sí; pero a costa de todos y contra los verdaderos intereses de la mayoría.
Todo esto a su vez crea en la sociedad un sentimiento general permanente de molestia, desagrado, confrontación… porque eso mismo es lo que el político está sembrando desde el poder -sin arreglar los problemas del ciudadano e incluso creándole todavía más-.
El nacionalismo, como todos los ismos que salen de la revolución francesa, es la anticivilización. Si las poblaciones en general han vivido mejor no es por ello, sino por la mejora de las condiciones de vida que trae naturalmente el capitalismo (aportar valor añadido a la actividad económica) que es otra cosa muy distinta.
Lo terrible es que después de 2 guerras mundiales casi seguidas que han destruido Europa, no hemos aprendido la lección, lo que confirma que esta filosofía utiliza recursos mentales inconfesables.
¿Es de extrañar entonces que alguien como el nacionalista PUJOL haya podido robar 3.500.000.000 de € a la luz del día, con el aplauso de todos, que no haya ido a la cárcel ni vaya a devolver lo robado?
Para esto sirve atontar al personal con ideologías.