Passi i entengui.

Si le interesa llegar al fondo de las cosas, hoy toca hacerlo.
Hem explicat mantes vegades que una de las sorpresas de estas últimas décadas es la fascinación de las ideologías por el islam. Liberalismo, socialismo, capitalismo, comunismo, generismo, nacionalismo, incluso homosexualismo… totes defensen, justifiquen o s’empassen la implantació massiva de l’islam a Europa, acusan de «islamofobia» el cuestionamiento de los dogmas mahometanos, y miran con reverencia a la religión sarracena.
Lo estamos viendo estos días a propósito de la invasión de Ceuta por 80.000 musulmanes al grito de «Alá ajbar» y «Viva Pedro Sánchez», com vam comprovar als vídeos dels fets.
Hace un tiempo explicábamos la devoción de Voltaire, ídolo izquierdista y liberal, por el islam. Para él era un instrumento de poder que debía ponerse al servicio de los poderosos y de los sabios con el fin de controlar a la sociedad.
Pero no solo Voltaire se licuaba por el mahometismo. También Rousseau, inventor del «contrato social» y la fantasmagórica «voluntad general» que hoy todos adoran (y padre del laicismo y su relativismo, ateísmo y materialismo) era devoto de la religión árabe. En Joan Jaume era protestant ginebrí, ho va deixar als 17 anys, però malgrat que hi va tornar no profesaba en realidad ningún tipo de cristianismo.

Aquests eren els seus dogmes:
- Justificación de los crímenes del fanatismo en aras del interés general: «El fanatismo, aunque sanguinario y cruel (…) eleva el corazón del hombre (…) solo hay que dirigirlo mejor para obtener de él las virtudes más sublimes».
- La «voluntad general» sirve para obligar a los ciudadanos a aceptar la autoridad de las élites divinizadas, como en cualquier teocracia: «La voluntad general siempre es recta pero el juicio que la guía no siempre es despejado (…) Todos necesitan guías (…) De ahí nace la necesidad de un legislador (..) haría falta una inteligencia superior (…), dioses, para dar leyes a los hombres».
- Aborrecimiento de la distinción cristiana entre Dios y el César: «Jesús vino a establecer sobre la tierra un reino espiritual; lo cual, separando el sistema teológico del sistema político, hizo que el Estado dejara de ser uno, y causó divisiones intestinas que nunca han dejado de agitar a los pueblos cristianos. (…) Lejos de vincular los corazones de los ciudadanos al Estado, [la Iglesia] los desvincula como de todas las cosas de la tierra: no conozco nada más contrario al espíritu social (…) una sociedad de verdaderos cristianos ya no sería una sociedad de hombres».
- Idoneidad del totalitarismo islámico: «El auténtico político admira en sus instituciones [del islam] el genio grande y poderoso que preside los establecimientos duraderos. (…) Mahoma tuvo puntos de vista muy sanos, ató bien su sistema político, y mientras la forma de su gobierno subsistió bajo los califas, sus sucesores, este gobierno fue exactamente uno, y por eso bueno».
- Divinización del poder político teocrático: «Hay una profesión de fe puramente civil cuyos artículos corresponde fijar al soberano (…) si alguien, tras haber reconocido públicamente esos mismos dogmas, se comporta como si no los creyera, que sea castigado con la muerte. (…) Pero quien ose decir: fuera de la Iglesia no hay salvación, debe ser expulsado del Estado, a menos que el Estado sea la Iglesia, y el príncipe el pontífice».
En fi, segons en Rousseau la religión que debe sostener la autoridad de los legisladores es solo un instrumento de gobierno, una religión utilitaria, como el islam. Si reemplazamos la misteriosa «voluntad general» por la «voluntad de Alá», y al «legislador» por Mahoma, obtenemos la justificación de los principios del islam y la sacralización del poder temporal. Un sistema polític totalitari, que controla tots els àmbits de la vida, dirigido por una oligarquía que orienta la «voluntad general» y provee de una moral absoluta a los súbditos. Una única fuente de poder, el político, que guía a la sociedad hacia su perfección.
I això què té a veure amb la nostra situació actual?

Rodríguez Uribes, dirigente y miembro de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, va escriure abundosament i admirada sobre Rousseau com a «pare de la democràcia moderna». En la Ponencia Marco del 40.º Congreso del PSOE (2021), el partido afirmaba que las ideas de Rousseau forman parte de los fundamentos en los que «creemos los y las socialistas».
De ben segur que ara s’entén millor la devoció de les ideologies esquerranes per l’islam. La religión debe servir a los políticos; y ninguna más idónea que la mahometana, a la vez religión, ley y Estado.
Dolça i islamitzada Catalunya…

Categories: Alma, Extinguiéndonos, Pensando bien
Es que los ilustrados tienen la fantasía de que el «Pueblo» son ellos; y que ellos son mejores que nadie para saber lo que más nos conviene.
Claro, que ¿quién dice que Pedro Sánchez, Rajoy, ¡Zapatero!, Aznar y Felipe González son ilustrados?
¿El ser los p.vtos amos?
Pues mucha democracia no veo yo mucho ahí; más bien todo lo contrario.
Ceuta, está vendida, mal vendida. Pero Marruecos ya es su dueño oficioso, aunque aún figure la soberanía española, por eso de contentarr a la opinión pública.
Repito: Ceuta ya es marroquí.
Lo sabe el dizque Rey.
Lo sabe el desGobierno de Ex-paña. Con Margarita Robles, a la cabeza.
Lo sabe el Fakejóo, y toda la Peperada encantada.
Queda que los invasores se sigan asentando más y más y más; y que los ceutíes se vayan yendo desesperados. Y ya se hará oficial la cesión cuando corresponda, con banda de música, confetti, y toda la opinión pública encantada porque: la Ceuta marroquí y el Gibraltar británico, nos cierren el Estrecho. Y narcos y negreros cruzándolo con total facilidad.
Eurabia.
¿Te parece poco precio el trono de España ?
Recuerda que al Salvador le vendieron por solo 30 monedas de plata; ni siquiera fueron de oro.
Título de la foto. Pardilla and verdugo
¿Qué experiencia tenían Voltaire y Rousseau del Islam?
Pues ninguna, salvo haber oído algo.
Pero si tan bueno era el islam, ¿por qué no se hicieron musulmanes ?
Como tantos ilustrados, se dedicaron con empeño en destruir sus sociedades católicas; se supone que porque no les gustaba o no les convenía a sus intereses.
Sin embargo Voltaire, el «apóstol de la tolerancia anticatólica» y de la libertad de pensamiento (de las élites), ¿cómo puede estar a favor del Islam, si es todo lo contrario?
Y Rousseau, que ve en el Islam todo lo contrario, ¿qué pasa si el gobierno islámico le ataca? (tuvo que huir a Francia del gobierno teocrático calvinista de Ginebra)
Parece que todos vemos lo que nos interesa ver.
Sin embargo deberíamos fijarnos más bien en qué pasaría cuando las cosas salen mal (y siempre acabarán saliendo mal). Eso es PRUDENCIA y SENTIDO COMÚN; cosas ambas de las que estos ilustrados carecen.
Para Voltaire y Rousseau, el «problema» era el catolicismo; y la mejor manera de arreglar ese problema era con otra religión.
Como siempre, los ilustrados metiéndonos en más problemas de los que ya tenemos. Y todo pagado por nosotros.
El «laicismo» sólo sirve para que minorías religiosas muy pequeñas gobiernen países con mayoría de religión católica.
Ahora, ¿es esto democrático ?
Porque la democracia es la ley del número y gobierno de la mayoría («un hombre, un voto»)
Si hay mayoría católica en un país, el gobierno tiene que ser católico.
Si hay mayoría musulmana en un país, el gobierno tiene que ser musulmán.
Y mira cómo castigan estas minorías a la mayoría en cuanto tienen ocasión:
Como venganza por el caso Dreyfus (culpabilizar a un militar de origen y apellido alemán de pasar información militar al enemigo, Alemania ), castigan a los católicos franceses con las «Leyes de «separación» (???) Iglesia-Estado»:
expulsan a los jesuitas franceses de Francia, les roban sus propiedades, roban a la Iglesia sus catedrales y edificios religiosos, prohíben a la Iglesia Católica enseñar a los católicos y cierran los conventos y monasterios expulsando a sus monjes, frailes y monjas y robando sus propiedades. Siempre en nombre de la «libertad, igualdad y fraternidad».
Y efectivamente los católicos franceses y, especialmente sus obispos, que son sus líderes naturales, aprendieron muy bien la lección por las malas. Hasta hoy.
Pues bien, como un clavo se quita con otro, invade tu propio país con musulmanes y págales para que tengan hijos y el «problema católico» desaparece casi en el acto.
Ahora, ¿es esto democrático?
Se puede y es bueno razonar esa inclinación, casi enfermiza de algunos elementos, que son cuerpos extraños de la política y también son odiosos de la democracia, por todo lo musulmán, que además, contradice claramente con su forma de vivir y de comportarse.
La actitud crítica ante la invasión de Marruecos, en Ceuta, con la bendición de la Moncloa, por lo bajín, ha sido consensuada y quizás exigida la provocación por separatismo, para así sumar justificando a su discurso la descomposición como unidad de España. No es que tengamos un gobierno en descomposición, que en descomposición está, es que desde el primer día tenemos el gobierno separatista apoyándole solo para cargarse la nación. Primero mordida tras mordida, que no benefician al pueblo que dicen defender, solo les hace más ricos a ellos, y además, apoyando ellos, los golpistas separatistas las corrientes musulmanas, en contradicción con la libertad y las formas de pensar de nuestra sociedad, ven otra forma auxiliar para la descomposición total de una sociedad, su sociedad, y permitirles dar el paso para lo que ellos llaman su libertad: emancipación de la p,,, España
Se puede filosofar, se puede hasta vender una falsa caridad, pero islamizar España nuevamente, como el sanchismo y sus apoyos pretenden, ellos, atajo de delincuentes políticos serán los primeros en lamentar,