Cae el mito del «català pencaire».

El nacionalismo nos vendió mucho tiempo el timo de que «els catalans fan coses», como si el Règim de la Nacionalistada implantado desde 1980 replicara la laboriosidad de los catalanes de finales del siglo XIX y el siglo XX hasta fines del franquismo.
«Serem la Holanda de la Mediterrània», ens venia el nacionalisme. «Som tan avançats com Renania o Dinamarca», cridava el creient en Catadisney. El astut Artur Mas dijo en 2012 que era «más luterano que calvinista», y que «los catalanes tenemos un cordón umbilical que nos hace más germánicos y menos romanos». Lo de germànic deu ser pels germans Pujol, tots milionaris. És la dèria inútil per diferenciar-se de la resta d’espanyols. Menudo complejo de inferioridad tienen estos nacionalistas.
Pues resulta que es al revés: en Cataluña la tasa de absentismo ha aumentado un 58% en los últimos 20 años, curiosamente los que recogen los frutos del Règim de la Nacionalistada. I curiosament, igual que a la resta d’Espanya.
Pero más curioso todavía si comparamos con los «vagos» madrileños:
- 2005: Madrid 4%, Cataluña 4,5%
- 2025: Madrid 6,1%, Cataluña 7,1%
És a dir: a Madrid penquen més, y la diferencia con Cataluña aumenta de 0,5 a 1 punto. Y Cataluña está en la media española, sense cap fetdiferencial de pencaires.
¿Y ese punto de diferencia es importante? Hombre, pues diu PIMEC que el cost de l’absentisme equival al 10,5% del PIB català, es decir, 33.340€ millones al año. O sea, que cada punto de absentismo en Cataluña nos cuesta unos 4.450€ millones als catalans.
Doncs ni pencaires, ni treballadors, ni currants, ni res de res. La Nacionalistada d’ha carregat el nostre esperit emprenedor i pencaire. Y Madrid también nos gana en esto.
Però recordi: aspanyansroba i el problema és laultradreta.
Dolça i endropada Catalunya…

Categories: Economía
El absentismo laboral, que efectivamente encarece la producción, se come el producto de las cotizaciones sociales y disminuye los impuestos, es un síntoma de que algo no funciona.
Esto pasa en alguna empresa, lo que indica que hay mal clima laboral. Es típico en las empresas que van a desaparecer, estar en pre-concurso, tener una disminución de personal etc,
El gran problema es cuando esto está en toda la sociedad, porque te dice que hay algo sistémico que no funciona y porque acabará quedando como una costumbre social, socialmente admitida por todos.
Entonces ¿qué está pasando en Cataluña que no está pasando en Madrid; o por lo menos no tanto?
Las consecuencias, además de amargar la vida al trabajador y a su familia, es que encarece innecesariamente los gastos de producción, haciendo imposible que pueda competir con la producción exterior, por ejemplo de Madrid, Portugal o Marruecos.
Y desde luego una prueba más de que esos eslóganes de Pujol («el trabajo bien hecho» como carácter del «catalán») solo han servido para creerse mejores que los demás (supremacismo racista), pero no para producir mejor y con orgullo de profesional.
Una pena, vamos; que va a traer dolorosas consecuencias.
Luego dicen de «Madrid».
Decía José Pla, que el pencaire fue el charnego que levantó Catalunya….el que vino del resto de Esoaña.
Abajo los MITOS cat. Tanto presumir de labor-OCI-EDAD(PALABRO nuevo mezcla de labor-ocio y anti-edad) y los HECHOS son que tienen que recular en todas los FRENTES. Tan fiables son para cambiar las REGLAS de mercado en su beneficio y luego tienen que tirar la PIEDRA y esconder la mano como la geneSTAPO. La cuesta abajo tiene poco FRENO.Si alguien se atreve a CAMBIAR la ley electoral española, con la taifa cat sin una propia, lo van a pasar mal el PENE-V y los pata negra cat. Hasta los cangrejos compiten con las tortugas, o no?